Tema 1 geo rural

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Marrero
BLOQUE TEMÁTICO 1:
“EL MARCO DE ESTUDIO”. LOS CONCEPTOS, LOS METODOS DE ANÁLISIS Y LAS FUENTES DE LA GEOGRAFÍA RURAL.
La preocupación por el estudio del espacio rural pasó de ser un tema hegemónico en la geografía humana a un papel secundario en la década de los sesenta y comienzos de los setenta, hasta llegar al momento actual que goza de un nuevo renacimiento. Se comprende este eclipse ante el auge de las ciudades; pero no puede olvidarse que la gran mayoría del ecumene está ocupado por territorios rurales y que las dos terceras partes de las familias en el mundo se dedican a las actividades agrarias, y que es de la agricultura de donde proceden los alimentos necesarios para la humanidad ( puede decirse que estos - los espacios rurales - son las condiciones mismas de la existencia de las ciudades ).
Por otra parte, en el mundo actual y especialmente en las sociedades rurales es preciso hacer compatible la compleja demanda de espacio sin que los conflictos de uso lleven al aniquilamiento del medio rural. Para ello es preciso armonizar las diferentes demandas de espacio rural como recurso. Todas esas presiones deben armonizarse con la vida en la comunidad rural si no se quiere infringir daños irreversibles desde el punto de vista ecológico y social.
Desde el principio hay que advertir que no se puede hablar de la geografía rural como algo distinto de, la geografía agraria o la geografía agrícola. Es cierto que con la revolución industrial el espacio rural se especializó en el suministro de alimentos para la población urbana e industrial. Pero en las sociedades post-industriales, la actividad agrícola y ganadera tiene cada vez menos importancia mientras que el espacio rural ha sido revalorizado desde nuevas perspectivas - ambiental, cultural y paisajística - las fronteras que han separado los campos de estudio de la geografía agrícola, agraria y rural se han ido haciendo cada vez más borrosas. Por ello es preferible hablar simplemente de espacio rural, concepto que incluye todos esos campos.
Sin embargo uno de los problemas con que se enfrenta la investigación del espacio rural está en precisar su definición y los objetivos de la investigación. Varios geógrafos ponen en duda la posibilidad de una definición de validez universal y la mayoría de las definiciones se encuadran en dos tipos: a) definiciones por negación
(el espacio rural es el que no pertenece a la aglomeración urbana - Plan General Municipal de Ordenación -). Esta definición supone que el espacio rural carece de cualidades intrínsecas. Y b) las restantes definiciones intentan definir el espacio rural por sus funciones interiores, especialmente identificando las funciones rurales con modos de utilización del suelo y en algunos casos con la composición de la población.
Enyedi señala que la definición mayoritaria puede sintetizarse en: el espacio rural está caracterizado por la utilización del suelo extensiva - agrícola, forestal, ocio, tasa de espacio edificado baja - y por la densidad de la población más baja que la de las ciudades. Para Enyedi el espacio rural está caracterizado por la presencia exclusiva o preponderante de funciones rurales. En realidad, esta definición se emparenta con las negativas, ya que el predominio de las funciones rurales implica ausencia de funciones urbanas.
En lo que se refiere a las funciones rurales, la respuesta mayoritaria concibe el carácter del espacio rural de un modo multifuncional y ese carácter es tanto más acusado cuánto más desarrollado sea el país, ya que muchas funciones urbanas se
transfieren al espacio rural. No obstante, muchos geógrafos diferencian funciones rurales especiales las que se encuentran solamente en el espacio rural (agricultura, explotación forestal, etc.) y otras funciones que se encuentran también en los espacios urbanos, aunque en proporciones diferentes. Algunos geógrafos consideran que sólo las funciones específicas deben ser objeto de investigación en geografía rural.
Existen definiciones positivas, aunque tampoco exentas de ambigüedad como la de H. Clout (1977): “ la geografía rural puede definirse como el estudio de los cambios sociales, económicos, de uso del suelo y espaciales recientes que se han producido en las áreas menos densamente pobladas que se reconocen generalmente en virtud de sus componentes visuales como rurales “. Otra definición que subraya el carácter extensivo de lo rural es la de G. Wiberley, que señala que la palabra rural describe las partes del país que muestran signos inequívocos de estar dominadas por usos extensivos del suelo, bien en el momento actual o en el pasado reciente.
Existe un intento de definir lo rural desde un punto de vista perceptual, es decir lo rural sería aquel espacio que resulta como tal a la mayoría de las personas, aunque según Palmer esta imagen del medio rural se estructura en dimensiones compuestas difíciles de precisar. Estos obstáculos imposibles de vencer en una definición universal, incitaron a algunos investigadores a subdividir el medio rural en sus elementos funcionales con la esperanza de buscar definiciones parciales que pudieran posteriormente sintetizarse y lograr así una definición global. Así por ejemplo, Clout reconoce como elementos básicos en el estudio rural los cambios sociales, económicos, de usos del suelo y espaciales, en tanto que Cherry (1976) centra se estudio en la economía, hábitat y sociedad. De este modo se intentó integrar todos esos componentes en una definición genérica del espacio rural. Y así Gilg propone como espacio rural el territorio que cumple los criterios siguientes: 1) estar dominado (actual o recientemente) por usos del suelo extensivos, tales como agrícolas, forestales o grandes espacios sin edificar; 2) contener núcleos rurales de escaso nivel jerárquico y presentar fuertes relaciones entre los edificios y el paisaje y poseer conciencia de rural por la mayoría de sus habitantes; 3) originar un modo de vida caracterizado por una identidad cohesionada basada en el respeto y cualidades comportamentales de vida como parte de un paisaje extensivo.
Esta definición reconoce en el espacio rural la presencia de un mosaico complejo de elementos paisajísticos y que los espacios rurales funcionan a través de procesos de interacción, cambio y conflictos entre esos elementos.
El medio rural es pues un sistema dinámico cuya definición debe replantearse continuamente, sobre todo ante una sociedad tan cambiante como es la postindustrial.
EL ESPACIO RURAL.
Las Transformaciones Recientes del Espacio Rural de los Países Desarrollados.
El espacio rural “versus” el espacio urbano.
El espacio rural se ha considerado durante muchos años como sinónimo de espacio agrario, y a principios del siglo XXI aun no se puede negar que sea cierto en muchos casos, el proceso de urbanización ha sido importante en todo el mundo, pero el uso del suelo dedicado al desarrollo de las actividades agrarias ha mantenido un primer lugar en la mayoría de los países ( agricultura más ganadería - prados permanentes -)
La producción agrícola a nivel mundial se ha especializado y presenta dos modelos claramente diferenciados. En los países desarrollados el espacio rural muestra una amplia variedad de usos y es un complemento del espacio urbano y, por ello, las diferencias entre ellos son cada vez menos importantes. A la descentralización de la residencia se le añade la de las actividades productivas. La
creación de infraestructuras y la disminución real de las distancias permite una mayor integración del territorio, pasándose del contraste a la gradación espacial.
El modelo de los países subdesarrollados es muy distinto. El espacio es dual
(el comercial de vocación exportadora - especialización agrícola - y el de consumo local - un espacio de transición caracterizado por actividades de subsistencia - y, entre ellas las agrícolas). El conflicto por el espacio dedicado a cada orientación es siempre importante, ya que por un lado se precisa exportar y por el otro la presión por conseguir más alimentos es cada vez mayor. Esta dependencia económica de los países en vías de desarrollo representa, al mismo tiempo, un deterioro ecológico del globo terráqueo.
LA URBANIZACIÓN EN LA SOCIEDAD POSTINDUSTRIAL. La Ciudad Regional o la Ciudad Dispersa ( las características del espacio rural y la gradualización del territorio ).
A causa del fenómeno de diseminación de las ciudades en los espacios rurales que las rodean se origina una ocupación del territorio discontinua, en donde el espacio rural y el urbano se imbrican o interpenetran originando un proceso de rururbanización (proceso actualmente en aumento - demanda de ciertos bienes que ofrece el medio rural -) que convierte la ciudad cada vez más en el barrio central de una aglomeración discontinua, dispersa, en un espacio rural cada vez más amplio. Por consiguiente, en el momento presente, el término de urbanización se suele emplear para describir el proceso de infiltración del medio rural por elementos no agrarios (usos del suelo y personas). La urbanización se presenta como una serie de procesos que ejercen presiones sobre el medio rural (son cada vez más las personas que tienen una clara orientación urbana y viven en los medios rurales).
La urbanización representa la manifestación geográfica del desarrollo económico asociado a un aumento del nivel de vida material y de ocio y de mayor nivel de ingresos. Estos hechos determinan demandas de ciertos bienes que ofrece el medio rural. Este proceso tiende a aumentar. En ese sentido, C. R. Bryant, L.M. Russwurm y A. G. McLellan (1982) ofrecen un esquema interpretativo de la urbanización tal y como se indica en el gráfico ( estructura idealizada de la forma de la ciudad regional).
En el espacio la forma de asentamiento típica de la ciudad postindustrial es la llamada por muchos autores ciudad regional que está constituida por dos partes, de superficie y población muy desigual. Una parte concentrada, y una parte abierta y dispersa - campo urbano -. El ámbito espacial de cada ciudad regional oscila entre 80 y 100 Kms., para las ciudades millonarias. Este ámbito puede rebasarse en algún aspecto, como por ejemplo en el caso de la segunda residencia.
Estructura Urbana Interna de la Ciudad Regional. No existe acuerdo terminológico (denominaciones como: regiones urbanas, campos urbanos, zonas de movimientos migratorios pendulares, ciudades regionales) para referirse a los elementos que componen la estructura interna de la ciudad regional: franja rural - urbana interna
(se trata de un suelo donde no existen muchas dudas sobre su inminente cambio de uso - reconversión avanzada -),
franja rural - urbana externa dominan los usos del suelo rural, pero la infiltración de elementos urbanos es clara - viviendas discontinuas en torno a las carreteras -. En el conjunto íntegro de la franja urbana (interna más externa) dominan los usos del suelo rural pero la infiltración de los elementos urbanos es clara, como por ejemplo ocupaciones que exigen grandes espacios, muchas propiedades en manos de personas ajenas a la agricultura, uso del suelo expectante. Sombra Urbana: la evidencia visible en el paisaje de influencias urbanas es mínima, pero se manifiesta en la estructura de la propiedad, en un sarpullido de viviendas no rurales y la presencia de movimientos migratorios pendulares. Umland Rural la influencia urbana es menor, pero está presente en la propiedad y en la presencia de segundas residencias. No es
exagerado decir que vivimos en una sociedad muy urbanizada, en dónde existen pocos espacios rurales sin recibir el impacto de la ciudad.
Estructura y Dinámica Demográfica en las Áreas Rurales. Los Movimientos Migratorios. La Población Residente y la Población Activa. Las transformaciones sociales en las comunidades rurales (modelo interpretativo del cambio rural). Las Transformaciones Recientes en el Espacio Rural de los Países Desarrollados.
Las últimas décadas del siglo XX imprimieron una clara inflexión en las corrientes de fondo que atañen a los espacios rurales en el conjunto de los países desarrollados. La más importante, sin duda, ha sido la inversión de tendencia en relación con la dinámica de la población.
En muchos territorios rurales de los países desarrollados está aumentando la población. Del tradicional “éxodo rural” que ha distinguido a la casi totalidad de los espacios rurales de los países desarrollados desde los inicios del proceso de industrialización, hemos pasado al “éxodo urbano”. Como es conocido las ciudades centrales vienen perdiendo población. Pero la modificación está ahora en que también muchos territorios rurales, en ocasiones muy alejados de las grandes áreas metropolitanas, también ganan población. Estudios recientes no hacen sino corroborar estos cambios que parecen corresponder a algo más que a cambios transitorios o coyunturales.
En el medio rural se desencadenan una serie de movimientos ( Movimientos Migratorios): Mecanismo de Poblamiento ( llegada de gente joven ) - Despoblamiento y Repoblación ( llegada de jubilados ). El
Mecanismo es Socialmente Selectivo, y lleva aparejados cambios estructurales paralelos, es decir cambios que afectan a la estructura social, demográfica y económica de la comunidad rural. Estos cambios estructurales están acompañados por Cambio en el Sistema de Valores. La introducción de nuevos valores crea dos formas de sociedad los: ( Localistas y los Cosmopolitas ). Como geógrafos nos interesan de un modo claro las repercusiones espaciales del cambio social que se produce en el medio rural. Las razones que explican las migraciones hacia ámbitos rurales son complejas y se trata de decisiones que evidencian la existencia de múltiples visiones del espacio rural. Si bien el objetivo puede ser común, mejorar la calidad de vida, las motivaciones pueden ser muy amplias, al respecto trabajos recientes señalan la sugerente propuesta de cuatro lógicas implicadas: la ecológica, la económica, la ética y la social.
Las Transformaciones Espaciales.
Esta irradiación de las influencias urbanas en el medio rural implica dos principios generales de cambio espacial: el principio de gradiente (la influencia decrece con la distancia) y el principio de diferenciación (introduce especialización e interdependencia en sus partes diferenciadas).
Las Razones del cambio de actitud y de Valores se debe no sólo a la expansión masiva de los Medios de Comunicación, si no a una Mayor Interacción entre Individuos y también a una Mayor Libertad Individual de Movilidad. Al extenderse el campo de empleo de la ciudad se amplían también las opciones a la hora de ubicar la residencia en el medio rural de tres formas: 1) moviéndose al lugar de trabajo, lo que implica emigración; 2) permaneciendo en el mismo pueblo, lo que implica un desplazamiento diario al trabajo; y 3) desplazarse más allá del lugar de trabajo, lo que supone emigración y desplazamiento diario al lugar de trabajo.
Efectos del Proceso de Urbanización sobre los Espacios Periurbanos. Es posible analizar las decisiones locacionales a través del modelo espaciotemporal ideado por G. I. Lewis y D. J. Maund (el paisaje analizado en el modelo no es homogéneo, sino que se diferencia según la clase social, el ciclo de vida, la distancia a la ciudad, y la naturaleza del entorno), y las zonas se conciben como tendencias y no, como categorías. En el primer modelo también se supone isotropía del espacio y por ello el proceso sigue un
modelo de coronas concéntricas. Sin embargo, este proceso de difusión es diferencial y el movimiento circula más rápidamente en los grandes ejes de comunicaciones. Por último
el proceso tiene en cuenta la organización del territorio para lucrarse de la infraestructura y de los servicios existentes (gráfico de formas espaciales de urbanización de Lewis y Maund, 1.976). Todo este mecanismo explica el grado de diversidad del medio rural en los países industrializados.


En conclusión, y desde el punto de vista productivo, los espacios rurales se identificaban como los lugares de explotación de los recursos agrarios. Uno de los más importantes retos en los próximos años va a consistir en averiguar hasta que punto la actividad agraria y los agricultores van a seguir protagonizando un papel relevante en los espacios rurales frente a la competencia de otros usos y de otros actores.
Ello va a depender de al menos cuatro factores: 1) de la propia evolución de la agricultura, 2) del equilibrio político al que se pueda llegar entre el conjunto de residentes a la hora de escoger a los representantes que deben defender los intereses rurales en los distintos niveles político - administrativos, 3) de las tendencias futuras de consumo de suelo para usos no agrarios, especialmente residenciales, y 4) de la forma en que las directrices medioambientales se integren con el resto de usos.
De otra parte, si en la actualidad el término rural es sinónimo de pluralidad, lógico es que los diversos escenarios futuros reflejen ese marco plural. Así, existirán territorios con predominancia urbana, territorios con predominancia rural, espacios rurales con débil influencia urbana, polos rurales, periferias de polos rurales, territorios rurales aislados… Cada uno de estos espacios presentará estructuras sociales más o menos complejas, estará más o menos conectado, las gentes que vivan en ellos tendrán niveles de oportunidad diferentes, y ellos mismos, los territorios tendrán funciones diferentes para el conjunto de la sociedad.
EVOLUCION DE LOS ESTUDIOS EN GEOGRAFIA AGRARIA Y RURAL ( El heterogéneo Legado de la Geografía Rural ) ( El contexto epistemológico actual del estudio del medio rural ).
El espacio rural ha sido objeto de estudio predilecto por LA GEOGRAFÍA TRADICIONAL. La inspiración vidaliana hegemónica escogió el estudio del espacio rural como hilo conductor de la mayoría de las investigaciones de carácter regional que le son características. Después de la Segunda Guerra Mundial su práctica continuó siendo muy continuista en contextos diferentes. Las décadas de los 50 y los 60 fueron de postración, ante los estudios dedicados a la urbanización.
Durante la década de 1960, y principalmente en el mundo de habla inglesa, empezaron a cambiar los enfoques y las temáticas en geografía rural (geografías teorética y radical) (ambas no obstante, con pocos adscritos). LA GEOGRAFÍA CUANTITATIVA influyó en un doble frente en los estudios de geografía agraria: la introducción de técnicas estadísticas mejoró la descripción de viejos temas geográficos
( tipologías, agrupamiento o dispersión del hábitat, clasificación de combinaciones de cultivo... etc.), por otra parte el énfasis del nuevo enfoque en la teoría de la localización, y el intento de llegar a una geografía humana centrada en el análisis de nodos, jerarquías, redes, flujos. Y al final de la década la introducción de la difusión clarificó algunos aspectos de la organización espacial.
La Nueva Geografía Rural se daba como objetivo el estudio de las configuraciones espaciales creadas por las actividades agrícolas, siguiendo los planteamientos de Schaëffer (1953). La obra de economistas agrarios como Von Thünen fue determinante para el desarrollo de este enfoque. Incluso en Francia, La Nueva Geografía tuvo impacto y dio lugar a cierta renovación temática, como por ejemplo el interés por el nuevo fenómeno del espacio rururbano.
Al examinar el legado cuantitativo al campo de la geografía agraria, podemos concluir diciendo que
el avance teórico ha sido modesto. Puede afirmarse, también, que la revolución cuantitativa con su reduccionismo espacialista contribuyó muy poco a la organización del mundo rural. En síntesis, la temática de la geografía agraria tradicional y la cuantitativa es muy similar, y lo que difiere es el lenguaje empleado.
EL ENFOQUE COMPORTAMENTAL EN GEOGRAFÍA AGRARIA.
En un panorama tradicional, donde predominaba la forma sobre los procesos, sólo aparecían voces aisladas que proclamaban la importancia del componente subjetivo de la existencia. Pero una comunidad rural no se compone tan sólo de formas naturales y culturales plasmadas en el paisaje, ya que dicha comunidad está formada por personas que viven en esas estructuras y que dieron vida a esas formas objetivas y tangibles por medio de sus relaciones y actividades cotidianas.
En la década de los sesenta
un número creciente de geógrafos comienza a incluir la dimensión subjetiva en los estudios de geografía humana en general y también en los de geografía agraria. Y así se concibe que la localización de las personas, de los pueblos, la estructura del parcelario, el uso del suelo, la red viaria…, son reflejo de las actividades socioeconómicas y culturales presentes y pasadas y el resultado de muchas decisiones individuales o en grupo. Por consiguiente, si la geografía agraria debe no sólo describir sino también explicar y comprender las variaciones espaciales de la actividad agraria sobre la superficie terrestre, es necesario estudiar el mecanismo de toma de decisiones de un modo general por ser un hecho esencial en las ciencias sociales, pero, sobre todo, en lo que afecta a la distribución espacial de las actividades agrarias.
En las décadas de los años 60 y 70 cobra un gran impulso el estudio de la imaginación, los valores y creencias en la corriente humanista; y el estudio de las actitudes, expectativas, riesgo, incertidumbre, aprendizaje y hábitos, decisiones, preferencias espaciales, mapas cognitivos, y procesos generales en la adquisición del conocimiento.
Tal vez el hecho más notable que se constata en geografía agraria en estas décadas sea el cambio de énfasis del análisis de la forma al estudio de los procesos
, al sentirse la insuficiencia de las descripciones usuales basadas en aspectos formales con lenguajes verbales, cartográficos o matemáticos y que era preciso intentar explicar y comprender el porqué las cosas se encuentran donde están, es decir, buscar los procesos para encontrar las formas.
Características del enfoque comportamental.
En la década de los 70 y en la actualidad, son muchos los autores en geografía agraria que abandonan la preocupación por clasificar los elementos del paisaje agrario o de profundizar en los modelos normativos que señalan cómo deberían disponerse los usos del suelo, el hábitat o cualquier otro elemento, para dedicarse a la investigación de los procesos, esencialmente comportamentales: aprender, pensar, formar actitudes, percibir, dar valor y significado, representar y utilizar el conocimiento espacial. La investigación comportamental (Golledge y Stimson, 1997) se caracteriza por: a) destaca el empleo de nuevos modelos de hombre - hombre de racionalidad limitada con capacidad variable para adquirir la información, y con objetivos de utilidad y beneficio satisfactorios o “bastante buenos”, en lugar de óptimos. b) nuevos modelos de medios. La investigación comportamental no admite como único medio el observable, sino que incluye otros medios como: el económico, social, político, el jurídico etc, que imponen una serie de limitaciones tan reales como las impuestas por el medio objetivo. De esta constatación se desarrolló un gran interés por el estudio y la influencia del medio
perceptual, cognitivo, ideológico, filosófico y sociológico
que forman parte de la relación dialéctica entre la humanidad y la realidad en la que se desarrolla su vida. c) estudios a microescala. Se hizo hincapié en los estudios individuales y a pequeña escala, ya que sólo a esta escala se pueden analizar las respuestas comportamentales de carácter espacial para luego generalizar (comportamientos espaciales reales frente a simples artilugios estadísticos). d) Nuevos datos, correspondientes a nuevos objetivos.
Todo ello obligó a estudiar en profundidad las técnicas de muestreo, el diseño de cuestionarios, la búsqueda de indicadores sobre variables comportamentales, así como nuevos métodos de medida. Esta preocupación supuso un gran acercamiento a la Psicología, rama científica con gran tradición en las cuestiones señaladas. En general, el paradigma comportamental se apoya en nuevas creencias sobre la mente como mediadora entre el medio y el comportamiento en el medio. El paradigma postula conexiones causales y no causales entre el proceso comportamental y el mundo exterior. El individuo es a la vez parte del medio subjetivo y comportamental, y del medio objetivo.
EL ENFOQUE RADICAL
propugnaba que se estudiasen primero los procesos sociales a los que se atribuía una mayor capacidad de causación, y que los procesos espaciales ocuparan un segundo lugar en cuanto a la estructura lógica de la investigación. Pocos geógrafos radicales trabajaron sobre el espacio rural, pero su obra es sugerente, innovadora y muy interdisciplinaria. Entre otros temas más generales destacan: la descentralización organizativa del espacio rural, la proletarización del campesinado y la introducción de los mecanismos de mercado en zonas rurales.
La geografía radical intentó analizar el paisaje como el lugar en el que se proyectan los conflictos de la sociedad. Así por ejemplo, el objetivo de la geografía rural de corte radical, será el análisis de las ideologías de los grupos sociales para configurar el dominio del espacio. De este modo Marmont (1977) explica el espacio rural como un conflicto social entre grupos con estrategias diferentes (agricultores, usuarios de segundas residencias, turistas, industriales, etc.).
Pero la Geografía Radical como corriente prestó más atención a la problemática urbana, que al desentrañar estrategias e ideologías y a dilucidar el papel desempeñado en el medio rural por las relaciones asimétricas (Centro - Periferia).
Los impactos negativos producidos por la industrialización de la agricultura originaron la aparición de un enfoque radical en el estudio del paisaje agrario (Ilbery, 1.985). Este enfoque condena la agricultura moderna y sus efectos en las distribuciones espaciales de los cultivos y la ganadería, por el deterioro ocasionado en la calidad de los alimentos, la aparición de monopolios agroalimentarios, la destrucción del medio y las consecuencias negativas del éxodo rural. El enfoque radical considera que la riqueza de los países occidentales se obtiene a expensas de la agricultura, Merrill (1976), y propone investigar los efectos nocivos de tres supuestos erróneos en los que se apoya la agricultura industrial. Estos son 1) que el único fin de la agricultura sea la producción de altos rendimientos, 2) que los combustibles no renovables suministren las necesidades energéticas y 3) que la agricultura sólo funcione satisfactoriamente dentro de un sistema industrial.
Una última propuesta de carácter general procede del campo de la geografía feminista con importantes aportaciones: La Geografía feminista sugiere una ampliación del modelo de hombre en el que se incluya la mujer. La geografía feminista tiene como objetivo analizar y comprender el porqué de la subordinación de las mujeres. En suma, se busca una geografía que no siga ocultando a las mujeres, y que estudie
su comportamiento espacial en el medio rural. Señalan como
campo de estudio en los Paises del Tercer Mundo el subrayar el papel de la mujer a la hora de adoptar innovaciones, los cambios que se operan en las relaciones tradicionales entre las mujeres y los hombres...etc.
En síntesis, el enfoque tradicional ignoró la multiplicidad de papeles que desempeña la mujer en el Tercer Mundo, y los trabajos de geografía agraria adolecen de información diferenciada por sexos y no existen estudios sobre el papel de la mujer en la organización del espacio agrario.
La Producción Científica Reciente.
Durante los años 80 la geografía rural se ha ido caracterizando, al igual que otras ramas y ciencias, por un
creciente pluralismo, en la inspiración teórica y la elección de temáticas. En definitiva, los diferentes legados, de que parte la Geografía Rural de nuestros días han confluido en la preocupación por el rigor metodológico y un cierto nivel de abstracción en el análisis y en el ahondamiento de la perspectiva pluridisciplinar. Estébanez distingue cuatro problemas agrarios que suscitan la mayor atención: 1) problemas estructurales suscitados por la modernización de las actividades agrarias, 2) pérdida de suelo productivo agrícola (recurso finito), 3) la intervención estatal a diferentes escalas, y 4) se estudian los diferentes trabajos y ocupaciones que se desarrollan en las familias rurales (las tareas de las familias rurales). Entre otros temas se pueden señalar: la profundización en los cambios estructurales del medio rural, la desdotación de servicios y equipamientos del medio rural, la percepción diferencial del medio rural (localistas, cosmopolitas, planificadores, urbanistas) el retorno a la naturaleza...
La Geografía Rural durante el Último Decenio.
Podemos decir a la vista de la producción de los últimos diez años, que la geografía rural conoce un renacimiento y que es una disciplina polifacética, que sin abandonar los estudios tradicionales concernientes a la agricultura o a la reconstrucción histórica de los paisajes agrarios se amplía para abarcar otras preocupaciones que van desde el estudio sistemático del transporte rural y la accesibilidad al empleo, vivienda, servicios, ordenación, recreo y esparcimiento, al mismo tiempo que intenta desarrollar una teoría y un marco conceptual adecuado. Como dice Pacione, la geografía rural es hoy un fenómeno polifacético que trata del funcionamiento y efectos sobre el medio rural de una gran gama de procesos económicos, sociales y políticos, cada uno de los cuales ha originado un campo propio de investigación sistemática
Otros temas atractivos son: la creciente presión urbana sobre el medio rural y sus consecuencias, ordenación pública del espacio rural, temas medioambientales y la modernización de la agricultura y su integración en los circuitos de mercado del crédito.
En el
estudio del impacto urbano sobre el espacio rural, uno de los aspectos más tratados sigue siendo el de las segundas residencias. Han aparecido temas nuevos sobre la utilización del espacio rural como el de los Neorrurales, o el de la Pluriactividad o Agricultura a Tiempo Parcial, la importancia de la actividad femenina en el turismo rural, la geografía rural aplicada y el planeamiento.
Los últimos artículos aparecidos se centran en destacar el papel actual de la explotación agraria familiar en el proceso de reestructuración, y en encarar el problema del hambre desde una perspectiva teórica. “problemática verde“ (geógrafos humanistas), interés por el análisis del sistema agroalimentario desde la producción de alimentos hasta su consumo final, retroceso del interés por los espacios rurales del Tercer Mundo.
Otros temas nuevos son: Turismo Rural, la Pluriactividad de las Areas de Montaña. Fuerte sesgo interdisciplinario y estudios muy orientados hacia la
planificación y la ordenación del espacio rural.
Dentro de la perspectiva radical. Se advierte la recuperación de una vieja temática: la del Problema de la Alimentación y del Hambre a escala mundial (gravedad del fenómeno a principios del siglo XXI). Y como
Temas - hasta hace poco - Postergados: La Agroindustria, el papel de la administración pública en la configuración del espacio rural (planeamiento), aplicación técnica (geografía aplicada) pero con un contenido crítico respecto a los políticas gubernamentales. Las técnicas que actualmente ofrecen más la atención son los SIG. y la teledetección, sobretodo en Norteamérica y Europa. Estudio de las empresas de Agrobusiness, estudio de las estrategias de supervivencia de muchas unidades familiares ( unidad doméstica de pluriactividad).

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