De la sublevación militar a la guerra

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10.3. La Guerra Civil: la sublevación militar y el estallido de la guerra. La dimensión internacional del conflicto

La Guerra Civil constituye sin duda el acontecimiento más dramático de la historia reciente del país. Acabó con un intento de apertura y modernización que había querido poner al país junto a las democracias occidentales. La victoria del bando franquista en 1939 truncó el proceso democrático y se resolvíó mediante la implantación de una dictadura personal que duró cuatro décadas. Fue también un acontecimiento internacional que polarizó la opinión pública mundial en un contexto de consolidación de las dictaduras fascistas en Alemania e Italia y del régimen estalinista en la URSS. La guerra en España se convirtió en un pulso internacional entre los dos grandes modelos que estaban en juego: el democrático y el totalitario.

LA CONSPIRACIÓN

El primer intento de conspiración militar se produjo en 1934 con contactos entre generales hostiles a la República y Gil Robles planteándose la posibilidad de un Golpe de Estado, aunque se pensó que el ambiente no estaba aún maduro en el Ejército. En 1936 con la victoria del Frente Popular, los líderes de la derecha llegaron a la conclusión de que sólo un golpe militar podía evitar la inminente revolución socialista. A la trama política que incluía a Gil Robles, Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera, se sumaron representantes de la oligarquía que prometieron su apoyo económico y varios generales como Mola, Varela, Goded, Fanjul o Franco. En Abril, El General Mola tomó el mando de la conspiración y fue destinado en Pamplona. No tuvo demasiadas dificultades para organizar la sublevación ya que había suficientes apoyos entre el generalato, pero sí para coordinar los apoyos civiles. Ni por un momento los conspiradores pensaron en una Guerra Civil, lo que se pretendía era una actuación violenta y decidida en Madrid para así conseguir el establecimiento de una dictadura provisional.Ante los rumores de rebelión militar el gobierno del Frente Popular tomó las siguientes medidas: Los mandos militares superiores fueron confiados a personas de las que no cabía esperar una conspiración contra la República; en África, los altos mandos eran fieles al régimen, aunque el ejército era una de las bazas importantes de la sublevación; Mandos militares sospechosos fueron trasladados a puestos donde su actuación sería menos peligrosa y otros generales fueron sancionados; las fuerzas de orden público en las grandes ciudades fueron puestas al mando de autoridades partidarias de la República.No prever la magnitud de la sublevación y su incapacidad para controlar sus propias masas, no atrevíéndose a romper con la extrema izquierda, fueron los principales errores del gobierno. Su táctica consistíó en esperar un estallido de intento militar que se hundiría por su propia debilidad frente a las medidas del gobierno, pero los dirigentes políticos se equivocaron en su valoración. En todo caso el gobierno tampoco se planteó ni remotamente la posibilidad de una Guerra Civil.

LA REBELIÓN

En la tarde del 17 de Julio de se inicia la sublevación en la guarnición de Melilla.
Dos días más tarde, Franco se pondrá al frente del Ejército de África. El jefe de Gobierno, Casares Quiroga, no comprendíó la importancia de la rebelión y perdíó unas horas decisivas sin tomar medida alguna. El día 18, Queipo de Llano se sublevó en Sevilla y consiguió dominar todos los centros neurálgicos de la ciudad. El día 19 Mola hacia lo mismo en Pamplona. Casares Quiroga dimitíó y Azaña pidió al nuevo jefe de Gobierno, Martínez Barrios, negociar pero Mola rehúsó.El golpe triunfó en casi todas las capitales de Castilla, algunas ciudades gallegas, Andalucía occidental, Extremadura, Baleares y Canarias. Fracasó sin embargo en otros puntos importantes: la mayor parte de Aragón, Asturias, Cantabria, Levante, Cataluña y Andalucía oriental permanecieron leales a la República, así como en Vizcaya y Guipúzcoa. Los fracasos más graves fueron en Barcelona y Madrid:
En la primera, los obreros junto con Guardias de Asalto y la Guardia Civil, rechazando a los insurrectos; en la segunda, el nuevo presidente del gobierno entregó armas a las milicias obreras que consiguieron vencer a los golpistas en el Cuartel de la Montaña. En general triunfó o fracasó en función de dos condiciones fundamentales: la rapidez y coordinación de sus protagonistas y la capacidad de reacción de las fuerzas populares. Sólo la indecisión de muchos golpistas les llevó al fracaso.

FORMACIÓN DE LOS BANDOS

La zona bajo control de los sublevados ocupaba dos amplias regiones al sur y norte de la Península, además del norte de África, Canarias

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