El Sistema Canovista y la Restauración Borbónica en España (1874-1898)

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,24 KB

La Restauración Borbónica en España: El Sistema Canovista (1874-1898)

El Inicio de la Restauración

En 1874, el pronunciamiento del General Martínez Campos en Sagunto, proclamando al príncipe Alfonso como rey de España, inicia la Restauración Borbónica, una etapa que se extenderá hasta la proclamación de la II República en 1931.

El gobierno, presidido en ese momento por Práxedes Mateo Sagasta, no se opuso al pronunciamiento y aceptó al nuevo rey, Alfonso XII de Borbón, quien fue bien acogido por los conservadores, pues esperaban que devolviese la estabilidad política y social al país.

El Sistema de Cánovas del Castillo

El verdadero inspirador de la Restauración fue Antonio Cánovas del Castillo, un veterano político que, tras el pronunciamiento, asumió la regencia hasta la llegada de Alfonso XII. La pretensión de Cánovas era establecer un sistema político que diese respuestas a los problemas del liberalismo español. Asimismo, Cánovas, a fin de dotar al sistema político de la Restauración del marco jurídico, convocó Cortes a leyes constituyentes mediante sufragio universal. El fruto será la Constitución de 1876, caracterizada por:

  • La soberanía compartida entre el rey y las Cortes.
  • Declaración de derechos extensa.
  • Monarquía considerada como institución superior.
  • Cortes bicamerales compuestas por el Senado y por el Congreso de los Diputados.
  • Confesionalidad católica del Estado.

Objetivos del Sistema Canovista

Cánovas pensaba que el nuevo sistema político solo sería viable si lograba establecer la alternancia pacífica en el poder de los partidos políticos y conseguía la pacificación de los conflictos cubano y carlista, por lo que estos objetivos se convirtieron en preferentes:

  • La alternancia en el poder consistía en la aceptación de la existencia de dos grandes partidos dinásticos (bipartidismo), el Liberal y el Conservador, que aceptaban el turno pacífico en el gobierno, renunciando a la intervención del ejército.
  • El carlismo redujo su intensidad con la Restauración Borbónica, ya que muchos carlistas reconocieron a Alfonso XII como legítimo rey. En lo que respecta al conflicto cubano, el fin de las guerras carlistas permitió la concentración de los esfuerzos militares en la isla, poniéndose fin en 1878 a la Guerra de los Diez Años en la Paz de Zanjón.

Los Partidos Dinásticos y el Turno Pacífico

El sistema canovista requería para su funcionamiento de la existencia de dos grandes partidos políticos que se alternasen en el poder: el Partido Conservador y el Partido Liberal.

Ambos partidos compartían una responsabilidad principal: aunar en su seno a los diferentes grupos y tendencias en la aceptación de la monarquía borbónica y las reglas del juego de la alternancia del poder, de ahí que se les conozca como partidos dinásticos. También coincidían ideológicamente en lo esencial, aunque diferían en aspectos relativos al sufragio, la defensa de la Iglesia y el orden social.

La Corrupción del Sistema

De este modo, los dos partidos se alternaban en el poder, asegurando la estabilidad institucional del régimen, aunque esto significaba la invasión del sistema democrático: cuando el partido en el poder perdía la confianza de las Cortes, el rey llamaba al jefe de la oposición para formar un nuevo gobierno. La cuestión era que el funcionamiento de este sistema solo era posible recurriendo a prácticas escasamente democráticas:

  • La corrupción electoral: era la manipulación de los resultados, permitiendo el triunfo del partido que convocaba las elecciones (pucherazo).
  • El caciquismo: suponía el uso de la influencia y el poder económico de determinadas personas sobre su entorno social para orientar la dirección del voto.

El sistema vivió un momento difícil con la inesperada muerte de Alfonso XII en 1885, de ahí que Cánovas, desde la presidencia del gobierno, impulsase...

Entradas relacionadas: