Secuencias del pasado de réquiem

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Técnica NARRATIVA

Punto de vista del narrador:
El punto de vista narrativo principal es el del narrador omnisciente (que sabe todo de los personajes y de los hechos). Parece repartir el punto de vista con Mosén Millán y con el monaguillo.

En las secuencias del presente hay un narrador omnisciente, objetivo en 3ª persona, que es Sender, que analiza las circunstancias que dieron lugar al enfrentamiento civil. No le interesa el que (la historia) sino el cómo. Las circunstancias en que se produjeron los hechos nos van describiendo el espacio físico, y el carácter de los personajes a través de los que dicen de cómo van vestidos, de su manera de actuar, y sobre todo a través de lo que piensan. Aunque procura narrar objetivamente, a modo de fotógrafo, otras veces se mete dentro de los personajes para describirnos lo que piensan o sienten. Otro narrador en las secuencias del presente es el monaguillo que delimita lo que hay de leyenda y de verosimilitud en el relato, es un narrador testigo.

En las secuencias del pasado hay tres narradores: narrador omnisciente objetivo, Sender; narrador subjetivo, Mosén Millán, que rememora el pasado; narrador anónimo y colectivo (el pueblo en general).

Mosén Millán, mientras espera para decir la misa por Paco, recuerda la vida y la muerte de este. Aparentemente en el narrador de las secuencias del pasado, sin embargo es el autor omnisciente Sender, quien narra, porque a veces cuenta cosas que Mosén Millán no podía saber, luego no podía recordar (las travesuras de los monaguillos en el desván).

Mosén Millán inicia los recuerdos y Sender retoma la narración. Se consigue así dos objetivos: ensanchar la historia a situaciones que Mosén Millán no podía recordar, con lo que gana en amenidad y evitar que todas las secuencias del pasado se reduzcan a un intento de autoconfesion, de autoexculpación, lo que hubiera dejado de lado la carga política y ética que tiene esta obra.

En las secuencias del pasado, cabe distinguir dos actitudes del narrador. En primer lugar, una acritud nostálgica, hasta la quinta secuencia.
Es una actitud de proximidad, de compenetración con los hechos, con dos personajes, con las situaciones, demorándose en lo que cuenta. Por tanto, hay un ritmo lento, pero luego hay una lentitud impersonal, objetivista desde la llegada de los señoritos de la ciudad. Las atrocidades que cometen están narradas con absoluta frialdad, como si no nos interesaran esos personajes. Con este cambio se logra destacar el contraste de la violencia final con la paz y la alegría del principio. También pone de relieve el carácter simbólico de la novela. Estos anónimos asesinados representan la masa de hombres, sacrificados durante la Guerra Civil.

Espacio: En las secuencias del presente el espacio es la iglesia y la sacristía. No se menciona al pueblo. Lo que sí sabemos es que esta en una comarca de Aragón próxima a Cataluña. En el pasado transcurre en la vida de Paco.

Tiempo: La acción externa dura 30 minutos pero luego el sacerdote recuerda la vida de Paco que son 25 años. La acción dura 25 años + 1.

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