Restauración Borbónica en España: Un Análisis Detallado del Reinado de Alfonso XII
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La Restauración Borbónica: Orígenes, Características y Claves del Sistema Canovista
La restauración borbónica en la persona de Alfonso XII, sólo seis años después de destronada su madre Isabel II, se explica por la fragilidad de la I República, su falta de apoyo social por parte de los campesinos y trabajadores urbanos y por la fuerza de los grupos favorables al nuevo rey. En diciembre de 1874, el general Martínez Campos proclamó rey de España a Alfonso XII mediante un pronunciamiento militar. Pero en realidad la Restauración se había gestado durante el sexenio revolucionario, cuando Antonio Cánovas del Castillo se puso al frente del partido alfonsino.
El Ideólogo: Antonio Cánovas del Castillo
Cánovas del Castillo será el verdadero ideólogo y artífice de la Restauración, sistema político que, apoyándose en una monarquía parlamentaria, pretendía la reconciliación de las fuerzas políticas que habían protagonizado la revolución del 68 para alcanzar una auténtica pacificación y estabilidad en el país. Cánovas consideraba la monarquía y el sistema parlamentario británico como el modelo que se debía seguir en España. Aconsejó una educación británica para el futuro rey y desde la academia militar de Sandhurst Cánovas redactó el manifiesto del mismo nombre, firmado por Alfonso XII.
El Reinado de Alfonso XII y la Regencia de María Cristina
Entre 1875 y 1885 reinará Alfonso XII y a su muerte le sucederá su hijo póstumo Alfonso XIII, en cuyo nombre y hasta alcanzar la mayoría de edad en 1902 su madre Mª Cristina de Habsburgo se encargará de la Regencia.
Características Principales del Periodo
Este periodo se va a caracterizar por:
- Aprobar y regirse por la constitución de 1876 que, aunque tenía un carácter conservador, era lo suficientemente abierta como para que con ella pudiesen gobernar distintos partidos liberales. Fue la que se mantuvo más tiempo en vigor de forma ininterrumpida, hasta 1923, inspirada en la Constitución de 1845, aunque incorporaba algunos aspectos de la de 1869, básicamente en lo que respecta al reconocimiento de derechos y libertades individuales, aunque su regulación remitía a leyes posteriores, dejando un amplio margen de interpretación al gobierno, que también podía suspenderlos en condiciones excepcionales. Se volvía a la soberanía compartida por el rey y las Cortes. Las Cortes eran bicamerales, con un Senado elitista que garantizaba el control del poder legislativo por las minorías privilegiadas. El sufragio universal masculino no volvió a utilizarse hasta 1890, gracias a una ley electoral del partido liberal. El rey era inviolable. Le correspondía el poder ejecutivo, que ejercía a través del Gobierno, a cuyo presidente nombraba y destituía, y la iniciativa legislativa, con derecho a veto sobre el Parlamento. Declaraba a la religión Católica la oficial del Estado, pero admitiendo la tolerancia ante las demás religiones. A cambio se permitió a la Iglesia ejercer el control de la educación y la enseñanza.
- Asentarse un sistema bipartidista, el poder quedaba en manos de dos partidos, el Conservador de tintes moderados y dirigido por Cánovas y el Liberal de carácter progresista y liderado por Sagasta. La línea ideológica que separaba a ambos partidos era tenue, lo que les permitió pactar un turno pacífico en el poder de ambos partidos durante el periodo de la Regencia. A la muerte de Alfonso XII, su segunda esposa, Mª Cristina de Habsburgo asumió la regencia y los dos partidos institucionales firmaron el Pacto del Pardo, según el cual se comprometían a mantener la monarquía, a respetar los turnos políticos y a conservar las medidas legislativas aprobadas por los respectivos gobiernos. Este sistema buscaba la estabilidad, pero dejaba fuera del juego político al resto de opciones, tanto a las más conservadoras (carlismo) como a las más radicales.
- Basarse en un sistema electoral falseado. Desde 1890 se admitía el sufragio universal masculino, lo cierto es que las elecciones no funcionaban libremente, sino que eran manejadas desde el poder para asegurar que el partido que le correspondía acceder al gobierno por llegarle su turno lo hacía sin dificultades. Aparece la figura del cacique en el mundo rural que controlaba los movimientos políticos de su circunscripción.