Racionalismo económico en la gestión pública

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Otras materias

Escrito el en español con un tamaño de 9,96 KB

 
RACIONALISMO ECONÓMICO EN LA GESTIÓN PÚBLICA: ¿DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA PROGRESIVA A LA NUEVA GESTIÓN PÚBLICA?
Christopher Hood
¿La Administración Pública Progresiva: el fin de un estilo?
Un nuevo y exagerado lenguaje gerencialista y la introducción del racionalismo económico han caracterizado el diseño organizativo de los servicios públicos.
Para la APP, el tema central de la gestión pública radica en cómo limitar la corrupción, el derroche y la incompetencia asociadas a ella. Las asunciones básicas del progresismo de finales del XIX y principios del XX son:
Los políticos son inheremente venales: usarán su cargo en la administración siempre que sea posible en beneficio propio, de sus amigos y familiares.
Las empresas privadas son monopolios u oligopolios.
Uno de los grandes negocios en economía es el delito organizado.
Los defensores del modelo progresista ponían el énfasis en dos doctrinas básicas para el diseño organizativo. Primero, sostenían que el sector público debía ser distinto del sector privado en términos de continuidad, ética, métodos operativos, diseño organizativo, tipo de personal reclutado y estructura retributiva y de promoción. El objetiva era poner la administración pública en las manos de “corporaciones jesuíticas” aisladas lo más posible del mundo corrompido. Los funcionarios públicos debían “anar el Estado como los párrocos aman la iglesia” y no como los agentes de bolsa aman a la bolsa.
El otro pilar básico de la APP es que los políticos y los altos cargos públicos deben ceñirse a unos procedimientos estrictos para limitar el daño que pueden hacer. Es decir, su habilidad para ejercer el poder discrecional necesita ser limitada por una estructura elaborada de instituciones casi-independientes y por reglas procedimentales generales. Estas reglas incluían el control popular y el referéndum para poder despedir o limitar el comportamiento incorrecto de los funcionarios, así como estatutos de los servicios públicos y reglas generales de procedimiento, particularmente en la gestión de recursos económicos, del personal y de los contratos.
Explicaciones del relieve adquirido por el modelo progresista de Administración Pública
La historia administrativa es vista como una marcha inexorable hacia la modernidad.
La evolución administrativa implica una distribución colectiva y no a través del mercado, así como una dirección por parte de un cuerpo de elite ascético y no por gerentes contratados en un mercado abierto. Esta aproximación ya estaba pasada de moda en los 60s. Pero la tradición weberiana de entender el cambio administrativo como modernización permaneció fuertemente atrincherada.
La principal alternativa a la APP es interpretarla como el producto de unos intereses particulares. El movimiento progresista es el reflejo de la emergencia de una nueva clase media de prósperos profesionales cuyo poder se basaba en el conocimiento especializado y no en una riqueza heredada. La nueva clase media defendía la regulación pública para frenar la corrupción de los grandes negocios y defendía una administración pública para frenar la corrupción de los grandes negocios y defendía una administración pública profesional basada en una dicotomía entre política y administración para oponerse al poder de patronazgo de las maquinarias políticas.
A principios de los 80s, la alternativa fue la aproximación de la economía de la burocracia que sugiere que las estructuras de la administración pública se entienden mejor como un reflejo de la consecución exitosa de rentas políticas que como una adaptación funcional a las necesidades de modernización. Así, la APP es simplemente la historia de los intereses de los productores, de los funcionarios públicos y sus grupos de interés aliados durante una legislatura.
El “matadinosaurios”: la Nueva Gestión Pública
Se intentaba que fuera un término común en el lenguaje particular con el que los consultores definían las reformas del sector público en cada país y subrayar, de este modo, sus rasgos compartidos.
Una de sus proposiciones es la disminución de las diferencias organizativas entre el sector privado y el sector público, con el fin de reducir la evitable ineficiencia del sector público. La nueva doctrina establece que los métodos de funcionamiento del sector público deben ser cambiados, sustrayendo el énfasis en las reglas generales y poniendo el acento en los resultados.
Las interpretaciones de los autores difieren en los detalles. Los temas comunes son la idea de un cambio en el énfasis de la elaboración de políticas a las habilidades de gestión en los núcleos superiores de las organizaciones del sector público, un cambio de jerarquías ordenadas a una base más competitiva para prestar los servicios públicos, de un mecanismo fijo a un sistema variable en las retribuciones por el trabajo, y de un servicio público uniforme e inclusivo a una estructura variable con un mayor énfasis en la provisión por contratos.
Las proposiciones son:
Mayor énfasis en la desagregación de las organizaciones públicas en unidades separadas y autonómas.
Más énfasis en la competición formal, tanto en organizaciones del sector público como las escuelas, los hospitales o las universidades como entre organizaciones públicas y privadas (incluso en organizaciones independientes como asociaciones de voluntarios), a través del “test del mercado” y las franquicias.
Mayor énfasis en la adopción de prácticas del sector privado en el sector público.
Más énfasis en la gestión directa. Se trata de alejarse del estilo tradicional de la era progresista de gestión a distancia, con burócratas relativamente anónimos en la cúspide de las organizaciones del sector público y protegidos por unas reglas de gestión de los recursos humanos diseñadas para prevenir el favoritismo de los gerentes.
Más énfasis en establecer estándares de funcionamiento explícitos y medibles para las organizaciones públicas en términos de alcance, nivel y contenido de los servicios a ser provistos.
Más énfasis en el control de las organizaciones públicas mediante un conjunto preestablecido de medidas de
output en vez del tradicional estilo ad hoc de “órdenes del día” provenientes de la cúspide organizativa, o mediante el equilibrio sutil de deseos incompatibles, propio del tipo de control en interacción.
La extinción de la APP y la emergencia de la NGP: ¿Cuánto hay de sorpresa?
Algunos autores consideran el surgimiento de la NGP como un cambio que marcará toda una época, definida por la extinción del viejo orden de la APP.
¿Una revolución intelectualmente dirigida?
De las nuevas teorías de la economía institucional se desprende un conjunto de doctrinas sobre la gestión pública que se basan en las ideas de competencia y no monopolio; opciones al usuario y no estilos de provisión de productores; intensa atención en los aspectos materiales de las estructuras de incentivos y no confiar en la nobleza obliga burocrática generalizada de los individuos, los cuales, supuestamente, tienen una vocación casi religiosa.
La otra fuente de la NGP fueron las sucesivas olas de gerencialismo basadas en el modelo empresarial que han barrido sucesivamente el sector público.
¿La NGP como producto de intereses y la autodestrucción de la APP?
La teoría de la conformación del buró es una teoría relativa a evitar la gestión o esquivar la responsabilidad de la supervisión de primera línea.
¿Weberianismo en un nuevo hábitat?
La extensión de la medida y el cálculo (los indicadores de gestión de la NGP) en el lugar de los criterios no escritos o tomados acríticamente va en la misma dirección que el espíritu de la modernización weberiana. Y lo mismo podría decirse de los contratos formales como la base de actuación en la gestión pública, sustituyendo la vieja tradición de los acuerdos informales y no especificados.
Síntesis y conclusión
La distinción entre cambio superficial y cambio profundo siempre ha sido difícil en las organizaciones públicas. Además, el modelo de gestión pública de la APP no ha desaparecido en la misma medida en todas partes.
Pero el movimiento general de alejamiento de las doctrinas fundamentales de la APP parece ser mucho más una tendencia importante que sugerida por la “rueda de la moda”.
La NGP parece más un conjunto de reflexiones derivadas de la práctica, especialmente en los países anglosajones, que el producto irrefutablemente lógico de un experimento baconiano.
Los dos conjuntos más desarrollados de explicaciones del cambio a la NGP en la literatura de la ciencia política y la administración pública, se centran en el cambio de hábitat y en los cambios de intereses.

Entradas relacionadas: