R.I en España

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En la industria española, la revolución que se había iniciado en Gran Bretaña y se extendía, afectaba sólo en Cataluña y País Vasco. Este desarrollo desigual, sumado al retraso respecto a otros países se prolongó durante el s.XX, y se debe a:Lento crecimiento demográfico por las malas condiciones de vida. Provoca escasez de mano de obra y de consumidores a nivel nacional.Atraso tecnológico y falta de inversión, por el predominio de la especulación (inversión en negocios de retorno rápido).Escasez y dispersión geográfica de materias primas y fuentes de energía.Mercado interior con dificultades de comunicación y bajo poder adquisitivo de la mayoría de la población.Factores políticos como la pérdida del mercado colonial, los destrozos de la guerra de la Independencia o la inestabilidad.Los principales sectores fueron los siguientes:- Industria minera y siderúrgica: extracción y producción de minerales. Los focos principales estuvieron en Andalucía, Asturias y Vizcaya. Sin embargo, no se generó un tejido industrial sólido y al estar financiadas por inversores extranjeros, los pocos beneficios salían al extranjero.- Industria textil: entre 1830 y 1855 se dio una época de esplendor en la industria textil del algodón en Cataluña, con máquinas de vapor y mano de obra masculina, femenina e infantil. En los 60 tendrá que compartir capitales con otros sectores, sumado a la crisis del “hambre del algodón”. Finalizado el conflicto cubano, se produce una época de crecimiento, completada con la política proteccionista de los años 90.- Ferrocarril: la expansión del tendido ferroviario contribuye a la modernización del país. Crea un mercado interno fuerte y especulación con inversiones rentables. Con la Ley General de Ferrocarriles de Madoz, tuvo lugar una gran expansión (que se paralizará durante la crisis del sexenio), con tres grandes grupos inversores franceses: la Compañía del Norte, la MZA y la andaluza. - Comercio: política proteccionista, con aranceles que favorecen a la industria textil y a los terratenientes castellanos cultivadores de trigo. En el Sexenio hubo algún intento liberalizador, así como en el Parlamento Largo de Sagasta, pero la Restauración significó la vuelta al proteccionismo.- Finanzas: la Hacienda estatal estaba agobiada por la deuda pública. Se creó el Banco de España (monopolio de la emisión de moneda oficial) y la peseta. Se forman sociedades por acciones para financiar actividades económicas, con una burguésía financiera a la que pertenecen los grandes políticos del Sexenio y la Restauración. La banca privada arranca en el bienio progresista, apareciendo el Banco de Santander, Banco de Bilbao, Banco Hispano Americano, Banco de Vizcaya y Banesto. Tras la quiebra del Banco de Barcelona, el sector bancario estará concentrado en Madrid y País Vasco y enfocará su actividad en la financiación del ferrocarril y la monetización de la deuda estatal.

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