Prácticas de población, densidad, tasas de natalidad. Mortalidad

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PRACTICA 4a)


Tienen valores emigratorios superiores a 101.000 personas: Andalucía, Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura. Tienen valores inmigratorios superiores a 101.000 personas: Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y País Vasco.
b)Entre 1971 y 1975 en la emigración interior predominaba el éxodo rural con emigrantes jóvenes y bajo nivel de cualificación que buscaban empleos en la industria o en el sector servicios en Madrid, País Vasco, Cataluña y otras regiones mediterráneas. Esta tendencia, que había comenzado a finales del XIX, tenía como motivación principal conseguir trabajo e ingresos más altos, o la posibilidad de encontrar en las ciudades mejor nivel sanitario, cultural y de ocio y mayor libertad personal. El éxodo rural adquiríó gran envergadura a partir de 1950-60. Las causas fueron el crecimiento demográfico, la crisis de la agricultura tradicional por la mecanización, el auge industrial promovido por los planes de desarrollo, y el boom del turismo que impulsó los servicios y la construcción. En esta etapa predominó el éxodo rural directo hacia las grandes ciudades de las provincias más dinámicas, que aumentaron en número: Madrid, las provincias situadas en los ejes peninsulares del Ebro y del Mediterráneo y las islas Baleares y Canarias. La crisis económica de 1975 provocó un cambio de ciclo migratorio. El número de inmigrantes disminuyó y de campesinos escasamente cualificados pasó a un perfil más diverso, pero mayoritariamente urbano, que migra desde unas ciudades a otras buscando mejores trabajos o por motivos de residencia.
c)  El cambio es significativo. En los últimos años las migraciones interiores han variado en intensidad y comportamiento geográfico. En la actualidad, las motivaciones de la migración son más variadas: laborales, residenciales, de retorno al lugar de procedencia, estudio, ocio, etc. El perfil del protagonista de la emigración es también más diverso, tanto en edad, como en nivel de formación y en origen. Aparecen cambios en los flujos de las corrientes migratorias: -Las migraciones hacia provincias de otras regiones pierden peso. -Tienen saldos migratorios positivos las provincias más dinámicas por su diversidad económica o por sus actividades terciarias avanzadas; y antiguas provincias emigratorias que lo han invertido, al recibir actividades económicas y población desde grandes ciudades de provincias próximas, como Toledo y Guadalajara desde Madrid, o Cantabria desde Bizkaia. -Tienen saldos migratorios negativos algunas provincias tradicionalmente inmigratorias como Barcelona, al trasladar actividades económicas y población hacia provincias limítrofes, así como aquellas del interior en las que existe un predominio de las actividades tradicionales y tienen problemas de accesibilidad, como Zamora o Soria. -Las migraciones entre las provincias de la propia regíón o entre municipios de la propia provincia han crecido, gracias a la creación de centros de actividad regionales y provinciales favorecidos por el desarrollo de las competencias autonómicas y las políticas de desarrollo regional y rural. -Las migraciones entre municipios han cambiado. Municipios pequeños, medianos y rurales crecen en detrimento de las grandes aglomeraciones urbanas, debido a la difusión de las actividades económicas y de su población joven hacia los municipios más baratos del entorno. Con todo, las regiones tradicionalmente emigratorias (Aragón, Castilla y León y Extremadura) no han cambiado la tendencia y siguen presentando saldos migratorios negativos


PRACTICA 3b) La pirámide de 1900 presenta una cúspide estrecha y un escaso grupo de ancianos mayores de 65 años, suponiendo ambos sexos aproximadamente un 5’6% de la población total, evidenciando por tanto una elevada mortalidad (en estas fechas superior a un 30%o) y baja esperanza de vida, ya que por encima de 65 años apenas hay población. Por el contrario, la pirámide de 2001, presenta una cúspide más ancha, con un elevado número de población anciana mayor de 65 años, suponiendo aproximadamente ambos sexos un 14’3% de la población total. En ambas figuras, la sex ratio es mayor en las mujeres. De esta manera, en la pirámide de 2001, observamos que la población anciana aumenta aproximadamente un 8’7% respecto a 1900, lo que evidencia un claro aumento de la esperanza de vida (mayor en las mujeres, tal como se aprecia en la sex ratio), siendo una de las más altas de Europa, y por consiguiente, un progresivo envejecimiento de la población. Dicho envejecimiento de la población provoca además el aumento de la mortalidad por envejecimiento, reduce el crecimiento natural de la población, que es cercano al cero, y no se asegura el reemplazo generacional. El envejecimiento reduce la población activa, incrementa el gasto en pensiones y aumenta el gasto sanitario, al consumir los ancianos más medicamentos, visitas médicas y estancias hospitalarias. Desde el punto de vista social, el envejecimiento aumenta la dependencia de los ancianos y con ello las cargas familiares y la demanda de residencias, que actualmente son insuficientes. De nuevo, se complica el sostenimiento del Estado del Bienestar. C) ¿Pirámide de 1900: Se trata de una pirámide expansiva que refleja el final de un régimen demográfico antiguo y el inicio de la transición demográfica. Se corresponde con una estructura demográfica joven, que posee altas tasas de natalidad y mortalidad y crecimiento lento y discontinuo, propio de una sociedad atrasada con bajo nivel de vida. -La alta natalidad está causada por el predominio de una economía rural que necesita mano de obra abundante, y una sociedad con mentalidad natalista que no emplea métodos anticonceptivos (no existe control de la natalidad). -La alta y oscilante mortalidad está causada por una dieta alimenticia pobre y desequilibrada, enfermedades infeccionas y mortalidad catastrófica (epidemias de cólera, viruela, fiebre amarilla, guerra carlista y de ultramar, y malas cosechas que provocan hambre y períodos de elevada mortandad adulta e infantil). Pirámide de 2001: Se trata de una pirámide regresiva que refleja un régimen demográfico actual, en España desde 1975. Corresponde a una estructura demográfica con predominio de la población adulta y camino de un progresivo envejecimiento (las barras más anchas corresponden a los grupos de 25 a 39 años fruto de la inmigración reciente y a las altas tasas de natalidad de los años 60, cuando ya se ha producido una reducción de la mortalidad). Se caracteriza por bajas tasas de natalidad y mortalidad, con crecimiento bajo o negativo (régimen propio de una sociedad avanzada con alto nivel de vida). Causas: -La baja natalidad está causada por el control de la natalidad y el empleo de métodos anticonceptivos ante los cambios económicos, la precariedad laboral rural y el modo de vida urbano que conlleva cambios socio-culturales como la incorporación de la mujer al trabajo y la liberación de sus tareas domésticas, mentalidad antinatalista no influida por el sector religioso, nuevas relaciones de pareja contrarias a la procreación y familias monoparentales. En este sentido, el índice de fecundidad es bajo, 1’15 hijos por mujer, cuando el mínimo necesario para el reemplazo generacional es de 2’1. -La baja mortalidad está causada por el alto nivel de vida y la mejora de la sanidad y la higiene que permite la reducción de la mortalidad infantil y la mortalidad catastrófica (epidemias, guerras, hambre), pero aumentan las muertes por la “triple C”, asociadas al modo de vida urbano, es decir, cáncer, enfermedades cardiovasculares y accidentes de carretera. El control de la mortalidad favorece el envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza media de vida por encima de los 80 años de media, destacando el sexo femenino por encima de los 82 años, por motivos biológicos y sociales, aunque esta tendencia tiende a desaparecer por la aproximación de los estilos de vida, el estrés y el trabajo fuera de casa.

PRACTICA 3c)


Las diferencias territoriales en cuanto a envejecimiento arrojan fuertes contrastes entre el campo y las ciudades y entre comunidades autónomas: -Las comunidades con niveles de envejecimiento superiores a la media son las tradicionalmente emigratorias de Galicia y del interior peninsular, desnatalizadas y envejecidas por el éxodo rural, sobre todo de los años 50 y 60, y el sobreenvejecimiento de las migraciones de retorno posteriores a la crisis de 1975. Y también antiguas comunidades inmigratorias en las que la fuerte incidencia de la crisis industrial causó el cese de la inmigración, en incluso emigración, y un acusado descenso de la natalidad, como Asturias. -Las comunidades con niveles de envejecimiento en torno o inferiores a la media son las tradicionalmente natalistas de Andalucía y Murcia, que además cuentan con una esperanza de vida ligeramente menor; las tradicionalmente inmigratorias como resultado de sus actividades industriales o terciarias (País Vasco, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana); y las que combinan unas tasas de natalidad tradicionalmente más altas con la recepción de inmigrantes por sus actividades turísticas (Canarias, Baleares, Andalucía). Así, los contrastes entre las distintas provincias españolas se deben al éxodo rural que se produjo en el interior peninsular en las décadas de los cincuenta y sesenta del pasado siglo. Las personas jóvenes se trasladaron a las zonas industriales, áreas turísticas y al extranjero en busca de un futuro laboral mejor, reduciendo la tasa de fertilidad en las zonas que abandonaban e impidiendo en muchos casos el relevo genenacional. En los tiempos actuales se produce un rejuvenecimiento de la población española en las áreas de mayor dinamismo económico (cornisa mediterránea, Canarias, Baleares y Madrid), por la llegada masiva de inmigrantes extranjeros en edad laboral, que además han contribuido al crecimiento de la tasa de natalidad.
d)Lugo, Ourense, Zamora, Soria, Ávila y Teruel.
e) Las consecuencias del envejecimiento pueden ser múltiples:Demográficas. Desciende la natalidad y aumenta la natalidad.Económicas. Se reduce la población activa y la capacidad de innovación. Se generan deseconmías de subpoblación, pues al marchar la gente más joven y capacitada, descienden la productividad y el rendimiento. Incrementa el gasto en pensiones, dado que se financian con las aportaciones de los trabajadores en activo. Aumenta el gasto sanitario, al consumir los ancianos más medicamentos, visitas médicas y estancias hospitalarias.Sociales. Aumenta la dependencia de los ancianos y con ello las cargas familiares y la demanda de residencias, que actualmente son insuficientes

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