Platón y sus aportaciones

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,7 KB

 

Política y educación en Platón


Platón es un filósofo que nace en Atenas en el s Va.C. Lo que le llevó a dedicarse a filosofía fue el deseo de iluminar y mejorar el gobierno del Estado. Como nos cuenta en la Carta VII, desde muy joven sintió interés por la política y tuvo ocasión de participar en ella. Sin embargo, Platón rechazo esta propuesta por la injusta condena de su maestro Sócrates. Otros acontecimientos de su época fueron Guerras del Peloponeso entre Atenas y Esparta, humillante derrota final de Atenas, Gobierno de los Treinta Tiranos y la revolución de Trasíbulo, todos estos hechos llevaron a Platón a desconfiar, tanto de la democracia como de la oligarquía.

         Platón llegó a conclusión de que todos los Estados de su época estaban mal gobernados y enfermos y trató de hallar mediante la filosofía una medicina política que pudiera aplicarse en sus regíMenes políticos enfermos. Platón propone como forma de gobierno ideal un gobierno de hombres sabios y virtuosos, es decir, un gobierno de filósofos. En el titulo de la redacción…,se nos propone que expongamos la relación entre estos 2 términos. Podemos plantear una serie de cuestiones o problemas, como p.Ej: ¿es necesario educarse para ser un buen gobernante?
¿En que consiste un Estado justo y bien gobernado? ¿Debe acudir a la política el que quiera o solo los mejores individuos? A continuación tratare de desarrollar este tema, centrándome en estos conceptos.

         Platón rechaza el principio básico de la democracia en Atenas según el cual todos somos iguales y tenemos la misma capacidad para gobernar. Cualquier que sea elegido tendrá la misma capacidad de gobernar sin necesidad alguna de preparación y sin tener en cuenta ni sus conocimientos ni su virtud.
Según Platón no es así. Hay que aprender el “arte de la justicia” y no todos somos capaces de hacerlo. No en todos predomina la parte racional.

         Platón rechaza la democracia ateniense ya que es un régimen de demagogos que aprovechan de la incapacidad política del pueblo, de su ignorancia. Para Platón son formados y educados por los sofistas para alcanzar el poder mediante el engaño y la manipulación. Gobiernan para su propio bien y el objetivo de la política de Platón es el bien común para la polis. Otro motivo es que se cometíó gran injusticia al condenar a Sócrates “el hombre más justo del mundo”, lo que demostraba que la democracia no era la garantía de justicia.

         Platón propone un gobierno de filósofos, pero por que un gobierno de filósofos? Pues para gobernar es necesario aprender el “arte de la justicia” y este solo puede aprenderse con la filosofía. La propuesta platónica del filósofo gobernante que afirma que los gobernantes de la polis deben ser los filósofos, es el resultado de aplicar el intelectualismo moral de Sócrates al terreno político.

         Según el intelectualismo moral de Sócrates, la virtud consiste en el conocimiento. No puede se buen zapatero aquel que no conoce el oficio de zapatero, por tanto, una persona no puede ser justa si no conoce que es la justicia. Sin conocimiento no puede haber virtud. También el vicio es ignorancia. Todos deseamos su propio bien, pero a veces nos equivocamos y tomamos el mal por bien; el error o la ignorancia son la causa del vicio y del obrar mal. Nadie obra mal a sabiendas. Si alguien conoce realmente que es la justicia, necesariamente tiene que obrar justamente y no al contrario. Si pasa al contrario, es porque realmente no sabe lo que es la justicia.

         Por eso, Platón toma el intelectualismo moral de Sócrates y lo aplica a la política. Solo pueden ser justos y buenos aquellos que han comprendido la esencia de la justicia y de bien y por eso solo los filósofos pueden ser gobernantes.

         Un estado justo e ideal es un Estado cohesionado, unido, en el que todos trabajan en beneficio de todos y en el que bien de cada individuo ha de estar subordinado al bien de la comunidad. Estado justo depende de la elección de sus gobernantes. Para Platón el Estado es semejante a “un individuo grande”. Lo mismo  que el alma esta compuesta por 3 partes, en e Estado hallamos 3 grupos humanos naturales.

         El 1º es la clase de productores que predomina la parte apetitiva del alma. En un Estado Ideal, la virtud propia de ellos será la templanza. La 2ª clase es de los guardiantes cuya función es la defensa de la ciudad y en ellos predomina parte irascible del alma. Su virtud es valentía. La 3ª clase es de los gobernantes-filósofos. Es la clase superior, cuya función es el gobierno de la ciudad, inspirándose en la contemplación del orden y la armónía del mundo de las Ideas eternas. Su parte del alma es racional, lo que les ayuda aprender la Idea de la justicia y del Bien. Su virtud sera la sabiduría o prudencia. Como la justicia en el individuo consiste en la armónía entre las tres partes del alma, la justicia del Estado consistirá en la armónía entre las 3 clases, de modo que cada una de ellas cumpla bien su función y desarrolla la virtud que le corresponde. Es importante respetar la jerarquía natural entre las clases. Habrá orden y la justicia cuando las dos clases de los guardiantes y productores se someten a las de los gobernantes, que representan la racionalidad y el conocimiento. Según Platón, los productores y guardiantes luchan entre si para ocupar el mando del Estado lo que no les pertenece ya que no posean la sabiduría y el conocimiento.

Entradas relacionadas: