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RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN
LUCES DE BOHEMIA
1.- EVOLUCIÓN DE LA OBRA DE VALLE-INCLÁN. JUSTIFICA LA
INCLUSIÓN DE LUCES DE BOHEMIA EN LA ETAPA QUE LE
CORRESPONDA
La obra de Valle-Inclán es rica, variada y abarca todos los géneros literarios. Se
puede dividir en cuatro períodos:
a.- ETAPA DECADENTISTA-MODERNISTA (hasta 1906)
Toda la producción de VALLE-INCLÁN hasta 1906 se puede considerar dentro
del Modernismo. Sus primeras obras son cuentos y relatos breves que posteriormente
unirá siguiendo un criterio temático: de tipo amoroso y galante (Femeninas, Epitalamio)
o de terror o misterio (Jardín umbrío).
Las obras más importantes de esta etapa son las
Sonatas (Memorias del marqués
de Bradomín)
. Estructurada como una composición musical en cuatro tiempos, la serie
de las Sonatas liga simbólicamente la estación del año y el marco geográfico con la
edad del protagonista y sus pasiones vitales. Los rasgos del Modernismo que podemos
encontrar en ella son: las sugerencias musicales, el simbolismo y la caracterización del
protagonista (el marqués de Bradomín) como un dandy aristocrático típico de fin de
siglo (elegante, aventurero, exquisito, amoral, provocador, cínico y, a veces, violento).
También son rasgos típicamente modernistas el ambiente de misterio y leyenda, los
preciosos jardines y lujosos interiores, la exaltación nostálgica de un mundo decadente y
refinado (aunque a veces podemos percibir un cierto distanciamiento e ironía que
destruye ese retrato) y, sobre todo, el esmerado lenguaje y el cuidado por el estilo.
Resumen de las Sonatas:
a.- Sonata de otoño (1902): se desarrolla en Galicia y muestra las aventuras de
un maduro Bradomín que añora su pasada vida de donjuan pero que todavía es capaz de seducir a las
mujeres.
b.- Sonata de estío (1903): se desarrolla en las ardientes tierras de México y
muestra la no menos ardiente pasión del marqués por una joven criolla.
c.- Sonata de primavera (1904): relata las primeras aventuras amorosas del
joven y arrogante marqués en Italia.
d.- Sonata de invierno (1905): se desarrolla en la Navarra carlista. Muestra al
marqués ya derrotado y viejo.

Flor de Santidad retrata la Galicia milenaria, una sociedad rural que conserva un
modo de vida arcaico y remotas tradiciones, un mundo totalmente opuesto a la moderna
bohemia madrileña en la que vive VALLE-INCLÁN. Evoca un ambiente que, entre el
mito, la religión y la leyenda, se le presenta al autor como un refugio seguro.
Este mismo ambiente mítico y ritual de la Galicia ancestral aparece también en
su primer libro de versos: Aromas de leyenda.
De esta etapa son también sus primeras producciones teatrales:
Tragedia de
ensueño, Comedia de ensueño
y
El yermo de las almas.
b.- ETAPA DEL PRIMITIVISMO (1907-1909)
En esta etapa muestra un nuevo camino surgido de una de las orientaciones del
Modernismo: el primitivismo. Las características de esta nueva orientación son: la
violencia, la crueldad, la barbarie, la destrucción, la brutalidad, las pasiones
desbordadas, el mundo rural con sus leyendas, mitos, ritos mágicos y supersticiones
populares.
Esta etapa muestra algunos puntos de continuidad con la etapa anterior (actitudes
perversas, violentas, demoníacas o sacrílegas ya había en las Sonatas y el mundo
gallego primitivo y mítico aparecía también en Flor de Santidad) pero ahora Valle
abandona el esteticismo aristocratizante y refinado y los ha sustituido por un estilo duro
y desgarrado.
Las obras más importantes de esta etapa son:
- Águila de blasón (1907) y Romance de lobos (1908). Forman parte de las
Comedias
bárbaras
. Su protagonista es Juan Manuel Montenegro, un señor feudal bárbaro y lujurioso, que domina
sobre un medio social rural lleno de seres marginales y extraños y que se enfrenta con sus seis siniestro y
descarriados hijos (los lobos), uno de los cuales acabará asesinándolo. En 1922 VALLE-INCLÁN
completará la historia con Cara de Plata, donde se narran los antecedentes de la historia.
-Trilogía de la guerra carlista: Los cruzados de la causa (1908),
El resplandor de la
hoguera
(1908) y Gerifaltes de antaño (1909). Se centra en la última guerra carlista y mezcla personajes
históricos y de ficción. A pesar de la cercanía cronológica, la distancia entre la materia narrativa provoca
una impresión de intemporalidad. VALLE-INCLÁN ha encontrado en el carlismo un sentimiento popular
antiburgués, el encanto romántico de las causas perdidas, la fascinación de las leyendas y las antiguas
gestas heroicas. Su escritura se caracteriza por el fragmentarismo, la estructura episódica, capítulos
breves, dislocación temporal, ruptura de la linealidad de la narración y atención al estilo y al lenguaje.
d.- ETAPA DE LOS ESPERPENTOS ( a partir de 1920)
Valle acuña el término esperpento para referirse a unas obras creadas con una
estética personal y renovadora. Su intención es llegar a una superación del dolor y de la
risa y mostrar lo absurdo, el sentido trágico y su disconformidad con la vida
española de su tiempo.
Características del esperpento:
-mezcla de lo cómico y lo serio, de lo sublime y lo vulgar.
-mezcla del lenguaje preciosista con la lengua más vulgar, desgarrada y
arrabalera.
-degradación de los personajes, vistos no como héroes épicos y míticos,
sino como animalizados, cosificados, como títeres.
-presencia de personajes colectivos.
-caricatura, deformación sistemática de la realidad con fines de denuncia.
-tono de farsa e intención satírica, burlesca y paródica.
-actitud distanciadota y estilización estética. Este aspecto se relaciona
con la deshumanización del arte propio de las vanguardias.
-situación de las acciones en momentos históricos concretos, que los
dotan de significado. Alternancia entre mito y realidad.
Las obras de Valle de este período son:
a.- poesía: Ls pipa de Kif (1919): bajo un tono desenfadado, no exento de dolor, se
muestra la nueva orientación de Valle hacia la deformación y lo grotesco, por ello se incluye en esta etapa
a pesar de la cronología.
b.- teatro:
Farsa italiana de la enamorada del rey, Farsa y licencia de la reina castiza,
Divinas palabras, Luces de bohemia
(todas estas obras son del año 1920),
Los cuernos de don Friolera
(1921), Las galas del difunto y La hija del capitán (estas tres últimas obras forman la trilogía
Martes de
Carnaval
, de 1930) y Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte (1927).
Divinas palabras: se desarrolla en una Galicia donde ya no se muestra el
componente mítico o mágico y donde han desaparecido los viejos hidalgos feudales. Se retrata ahora un
mundo sórdido y miserable, dominado por la avaricia y la lujuria, donde el pueblo animalizado, ignorante
y supersticioso es dominado por unas palabras dichas en latín, una lengua que ellos no pueden entender.
c.- narrativa: en esta etapa se diluyen las fronteras de la narrativa y el drama. En la
literatura dramática encontramos largas acotaciones de carácter narrativo y, en correspondencia, las
novelas se acercan al esperpento en el estilo, el lenguaje, la caracterización de los personajes y la
relevancia del diálogo al que se subordinan la narración y la descripción.
Las novelas principales de este período son Tirano Banderas y la serie
inconclusa de El ruedo ibérico (La corte de los milagros, de 1927, Viva mi dueño, de 1928, y Baza de
espadas
, de 1932).
2.- LUCES DE BOHEMIA EN EL CONTEXTO HISTÓRICO Y LITERARIO DE
LA ÉPOCA
Valle-Inclán inicia su carrera literaria tras el denominado desastre del 98, fecha
de la pérdida de las últimas colonias. España era un país rural, con una industrialización
creciente en focos alejados del poder político (Cataluña y Euskadi), con salarios muy
bajos, altos niveles de analfabetismo y gran conflictividad social a los que el régimen
político de la Restauración (basado en la alternancia de liberales y conservadores) ya no
sabía dar respuesta.
LdB apareció publicada por entregas en la revista España en 1920. En 1924 se
editó en forma de libro y Valle hizo numerosos cambios, supresiones y adiciones que
dotaron a la obra de mayor intensidad, sobre todo en los aspectos de denuncia social y
política.
En esta obra Valle nos acerca a la vida bohemia, tema de muchas producciones
literarias y de otras artes. La bohemia había sido para muchos artistas de fin de siglo
más de un simple modo de vivir: fue una forma de entender el arte y la vida. Fue una
época heroica, donde con orgullo aristocrático, se confinaba el Arte al mundo de la
Belleza, fuerza del alcance de la vulgar sociedad burguesa, cuyos valores se
despreciaban. Ese es el mundo de Max, pero este mundo en 1920 ya no tiene sentido. El
liberalismo burgués desemboca en la I Guerra Mundial y en la revolución rusa de 1917,
donde se alumbraban nuevos caminos de organización económica y social. LdB es una
particular elegía de este mundo ya acabado.
España se mantuvo neutral durante la I Guerra Mundial y la aprovechó para
oxigenar su proceso de industrialización. Pero los beneficios de la exportación no se
reinvirtieron en la industria, lo que provocó su ruina, sino en la compra de fincas y la
construcción de grandes edificios en las principales ciudades. De este modo la riqueza
generada no sirvió para mejorar la sociedad en general, sino más bien al contrario pues
debido a la fuerte subida de los precios, consecuencia de la exportación y la
especulación, la clase obrera se ve empujada hacia la miseria más absoluta.
El paro y los bajos salarios tanto en la agricultura como en la industria
provocaron revueltas campesinas y la movilización obrera. Se producen enfrentamientos
y los primeros atentados anarquistas en Barcelona, todos duramente reprimidos por los
gobiernos de turno. En 1920 se fundó el Partido Comunista de España, aunque son la
CNT y el Partido Socialista los que reúnen mayor número de militantes en estos
momentos.
Por otra parte, todavía no recuperado del desastre del 98 se suman los problemas
que produce el arcaico colonialismo español de África, que culmina con la derrota de
Annual en 1921.
Ante un estado incapaz de actuar la Monarquía promueve el golpe de estado de
Primo de Rivera en 1923. Sin embargo el cambio no sirve para regenerar el panorama
político y social y el fin de la dictadura arrastra a la monarquía y en 1931 se proclama la
II República.
Desde el punto de vista literario tanto Valle como LdB son excepcionales en su
época y difíciles de incluir en ninguna clasificación. Valle es una mezcla excepcional
del decadentismo modernista, el malestar por la degradación de la sociedad y la política
española, propios de la generación del 98, y la necesidad renovadora de las vanguardias.
LdB es la obra excepcional de un ser excepcional que escapa a las clasificaciones
porque tiene algo de todas.
En el panorama teatral de su época, el esperpento convive con muchas fórmulas
de hacer teatro: el teatro de consumo, la comedia burguesa, el teatro poético y el teatro
del 98.
a.- la comedia burguesa y su variante el drama rural. En 1922 la Academia
Sueca concede el Nobel de literatura a Jacinto Benavente, cuyas obras principales son
Los intereses creados, Señora Ama y La malquerida (estas dos últimas obras son
ejemplo del drama rural). Desde un punto de vista estético Benavente quedó anclado
en un realismo que, si bien supuso en su momento una renovación respecto al
neorromanticismo grandilocuente de la etapa anterior, no supo luego continuar la
evolución que llevó desde el Modernismo a las vanguardias. Ideológicamente la crítica
de la sociedad burguesa nunca traspasó el límite del buen tono, si bien atacó la
hipocresía y el convencionalismo burgués. Los dramas rurales de Benavente se
ambientan en un mundo dominado por la fatalidad y los atavismos ancestrales. Las
obras de Benavente se caracterizan por su riqueza verbal, la fluidez y la inteligencia de
los diálogos y la precisión en la descripción de ambientes.
b.- el teatro poético, de raíz modernista. Intenta unir teatro y poesía para hacer
un teatro lírico. Con el tiempo se convierte en un teatro de corte histórico, en verso, que
se centra en la tradición teatral española. Se recrean asuntos de la Historia de España
con un verso sonoro, efectista y retórico. Los autores principales son Francisco
Villaespesa, Manuel Linares Rivas y, sobre todo, Eduardo Marquina.
c.- teatro renovador. Los autores del 98 (y algún otro ajeno a la generación como
Pérez Galdós, Gómez de la Serna o Jacinto Grau) probaron suerte en el teatro con muy
poco éxito. Sus obras, salvo alguna de los hermanos Machado (más próximas al
Modernismo que a la renovación) no gozaron del apoyo del público ni de los
empresarios por sus argumentos, -centrados en la preocupación por España-, su carácter
experimental y las dificultades de montaje. La obra de VALLE-INCLÁN se insertaría
en parte en esta corriente, pero la supera y va muchísimo más allá en la investigación, la
deformación y la sátira.
d.- teatro comercial. Bajo este epígrafe se aúnan géneros como el género chico,
el astracán y la revista. La figura más importante es Carlos Arniches, autor de sainetes
de ambiente madrileño, que creó un lenguaje castizo que pasó de la lengua literaria al
uso popular. También debe incluirse en este apartado, la obra de los hermanos Álvarez
Quintero, a medio camino entre el sainete de costumbres andaluz y la comedia burguesa
con tintes modernistas. La suya es una obra poco crítica, conservadora a nivel formal,
pero que gozó de gran éxito de público por su retrato regionalista del habla y los tipos
andaluces. Pedro Muñoz Seca crea un género (el astracán) basado en la parodia y los
juegos verbales. Las dos primeras décadas del siglo XX son testigos del auge y
decadencia del género chico, mixto de teatro y música, y del nacimiento de la revista.
LdB comparte con este teatro comercial un cierto ambiente de sainete
(escenarios populares), una visión deformadora de los tipos y, sobre todo, la parodia
literaria (es moda en estos tiempos la creación de sainetes o revistas que parodian de
forma grotesca grandes obras de la literatura y de la música) y la creación de un
lenguaje singular, mezcla de cultismos y vulgarismos, llena de expresividad.
3.- CARACTERÍSTICAS DEL ESPERPENTO Y SU REFLEJO EN LUCES DE
BOHEMIA
LdB es la primera obra de VALLE-INCLÁN califica como esperpento.
Si la naturaleza del esperpento es crear una antitragedia, LdB es un ejemplo
paradigmático. Los personajes se enfrentan a un destino trágico, pero el distanciamiento del
autor nos lo muestra como algo grotesco. En LdB asistimos a una enorme tragedia a nivel
colectivo (la situación social) y a nivel individual (la muerte de Max y el suicidio de su mujer y
su hija), pero estos hechos aparecen como ridículos debido a los personajes que les dan vida.
La muerte de Max es ridícula. No hay nada elevado en su muerte, y mucho menos en su
velatorio. Max muere en la calle, sus últimos momentos son una parodia y su velatorio una
burla grotesca y cruel. Además no es su muerte la que cierra la obra, como en la tragedia
clásica, sino que, para mayor escarnio, la obra concluye finalmente con las palabras de un
borracho.
Se denuncia el hambre, la injusticia, la corrupción. Los personajes viven un momento
trágico, terrible, pero no son capaces de verlo porque carecen de valores morales. Zaratrusta,
Don Latino, incluso los obreros…, son unos sinvergüenzas que denuncian las corrupciones
ajenas, sin ver las suyas propias.
A esta mayoría de personajes que carecen de altura moral se oponen Max, el obrero
anarquista o la madre del niño asesinado por los soldados. Ellos intentan enfrentarse a esta
realidad desde sus propios valores; sin embargo esta altura moral no los salva.
La deformación esperpéntica supone una quiebra del sistema lógico y de las
convenciones sociales. Se produce una mezcla y superposición de modelos opuestos. Esto es
obvio en la cosificación de algunos personajes (ej.- don Latino es retratado en alguna acotación
como un títere), otras veces se animalizan personajes (ej.- a don Latino se le llama perro o
cerdo; Rubén Darío es un cerdo triste) o se humanizan animales u objetos inanimados.
También afecta el esperpento a los modelos literarios. En LdB , VALLE-INCLÁN
escribe el epitafio del modernismo, la estética en la que se había iniciado en la carrera literaria.
También la épica y la tragedia aparecen retorcidos y deformados (Max es ciego como Homero y
realiza un viaje de conocimiento como los protagonistas de la épica y la tragedia). Hay
referencias a Dante y su Divina Comedia (Max, guiado por don Latino como Dante por Virgilio,
siente que ese mundo en el que viven es un círculo más del Infierno de Dante), a la literatura
romántica (Espronceda, Víctor Hugo), citas directas de Shakespeare, de Darío, críticas a Galdós
y a la literatura realista… La cita literaria, que había sido un armazón esencial en la literatura
modernista, se utiliza ahora como un recurso más de deformación. Normalmente hay una
distancia tan grande entre el mundo evocado por la cita y la realidad de la situación que sólo
puede provocar amargura.
Pero sin duda uno de los recursos más significativos del esperpento en LdB es la
deformación del lenguaje. Los personajes han abandonado la exquisita lengua modernista. Es un
habla expresiva y singular, fruto de la fusión del habla más culta y la más vulgar. La presencia
en la lengua literaria del lenguaje arrabalero y marginal era una moda generalizada en su
momento, incluso un juego habitual entre las clases elevadas. Aparece en las obras de Arniches
y Muñoz Seca. La lengua de LdB es viva, libre, sincera. Encontramos las voces de todos los
sectores de la sociedad (del ministro, del poeta excelso, del que no escribirá en toda su vida un
verso medio decente, de las prostitutas, los obreros iletrados, de los periodistas, los guardias, los
serenos, los desheredados…).
Otra de las características del esperpento visible en LdB es la indefinición de géneros. El
esperpento se caracteriza por mezclar novela y teatro. Esta mezcla es evidente en el uso especial
de las acotaciones, que son muy extensas, tienen carácter literario y están integradas en el
diálogo. Con ellas se describen, con rapidez e intensidad (mediante el uso muchas veces de la
frase nominal), personajes y ambientes.
4.- LUCES DE BOHEMIA Y LA REALIDAD POLÍTICA Y SOCIAL
Es difícil situar el año de la acción de LdB pues las referencias a personajes y
acontecimientos históricos que aparecen en ella abarcan varios años de la década de 1910 y
de los años 20. Esta confusión cronológica no es casual, sino que constituye un caso más de
distanciamiento y permite explicar todo un período, desvelar la esencia de una sociedad.
Además no sólo aparecen figuras y acontecimientos reales de la época, sin también
referencia a la Historia de España, lo cual acaba de redondear el retrato deformador y
grotesco de la sociedad española; todo ello condensado en una obra cuya acción apenas
abarca 24 horas.
LdB retrata el estado de degradación del sistema político nacido con la
Restauración, un sistema basado en la alternancia pactada de los dos partidos mayoritarios,
que acaba produciendo un sistema corrupto y caciquil donde el incipiente movimiento
obrero no va a tener fácil la entrada y para el que el carlismo ya no es una amenaza.
A la incapacidad política, y como consecuencia de ella, se suma la crisis económica
que afecta tanto al ámbito rural (acumulación desproporcionada de la propiedad de la tierra
en unos pocos propietarios latifundistas, bajos salarios y nula tecnificación) como a la
industria (las expectativas creadas por la neutralidad del estado español durante la I Guerra
Mundial se truecan en un empobrecimiento generalizado de la clase obrera) y que provocará
episodios de violencia reprimidos duramente por la autoridad (ej.- Semana Trágica de
Barcelona, en 1909).
Los trabajadores inician su proceso de organización alrededor de dos polos
ideológicos: el anarquismo de la CNT y el socialismo, simbolizado por las Casas del Pueblo
de PSOE. La lucha de los trabajadores por sus derechos recurrió en ocasiones a la violencia.
Cataluña y Madrid viven en 1919 varias huelgas reprimidas con dureza por las
tropas. Estas movilizaciones también se trasladan al campo. La Revolución Rusa de 1917
había dado a los obreros de todo el mundo el impulso moral para luchar por sus derechos.
La patronal reaccionó ante la movilización obrera de forma contundente (cierre de
fábricas, no contratar a obreros sindicados). Incluso, acusando de blando al gobierno, inició
la guerra sucia con el pistolerismo blanco (asesinos a sueldo contratados para eliminar a
dirigentes sindicales), creó sindicatos libres y asociaciones cívicas (como Acción
Ciudadana, citada en LdB) que empleaban la violencia armada contra los obreros y
ayudaban a las fuerzas del orden en la represión de las manifestaciones.
En 1921 se aprueba la ley de fugas que permitía a las fuerzas del orden fusilar
directamente, sin juicio previo, a cualquier preso acusado de haber intentado fugarse. Así
muere el obrero anarquista, compañero de Max en prisión.
Todo este ambiente de corrupción e ineficacia política (Maura es citado en la obra
varias veces señalando su corrupción) y de conflictividad social constituyen el trasfondo
histórico de LdB, pero no son las únicas referencias a la realidad. También podemos rastrear
las referencias religiosas. Es cierto que apenas hay críticas directas a la jerarquía y su papel
de cómplice de la clase política, pero Max clama por una religión nueva que debe
regenerar España. Por eso tal vez Maz bautiza al obrero, que se llama Mateo (por Mateo
Morral, el anarquista que atentó contra Alfonso XIII y como el apóstol Mateo, asesinado a
traición) como Saulo (el apóstol San Pablo, piedra fundamental en la expansión de la Iglesia
primitiva).
LdB denuncia los males de la sociedad y reparte responsabilidades. Nadie se libra de
la crítica, no sólo el gobierno, el ejército, los empresarios, sino también los obreros quienes
(salvo las excepciones del anarquista catalán y la madre del niño asesinado) son retratados
como una masa brutal, inculta e incapaz, por lo tanto, de producir la ansiada regeneración
de la sociedad española.
5.- MODERNISMO Y 98 EN LUCES DE BOHEMIA
LdB constituye el adiós definitivo de VALLE-INCLÁN a la estética modernista
y a la bohemia heroica que pensaba que podría sobrevivir al margen de la vulgaridad
burguesa. A través de la identificación entre Max y Víctor Hugo se da por finiquitada la
bohemia antiburguesa. El mismo significado de despedida tiene la presencia de la figura
de Rubén Darío, con el que Max evoca la bohemia parisina de Verlaine y, sobre todo, la
autocita que supone ver al marqués de Bradomín (el protagonista de sus decadentistas
Sonatas) degradado, casi mendicante, aceptando su derrota del brazo de Rubén Darío en
el entierro de Max (por cierto, esta escena es parodia de Hamlet).
VALLE-INCLÁN es consciente de que los nuevos tiempos hacen imposible la
existencia superior del artista aristocrático modernista. Ahora lo que tenemos es un
golfo buscavidas (don Latino) que poco o nada tiene de heroico y la caterva de
aficionados, niños de papá que juegan a ser poetas rebeldes y cuyo trabajo será olvidado
rápidamente (el personaje real que inspira a Dorio de Gádex acabó en el olvido más
rotundo). El propio Max se contagia de la degradación general aceptando el dinero que
le ofrece el ministro.
Si la vida bohemia ya no es posible, tampoco lo es la estética modernista que la
sustenta. Ese descubrimiento lleva a Max a la sintetización de una nueva estética (el
esperpento) que sea capaz de ofrecer una visión del mundo tanto más cierta cuanto más
deformada. Max llega a esta conclusión cuando está a punto de llegar al final de su vida.
En este sentido se le ha comparado con don Quijote, pues ambos emprendieron un viaje
por la realidad española (el de Max marcado por la pobreza, el hambre y la
degeneración) y ambos ven, antes de morir, la sinrazón de su vida anterior. En ambos
casos hay una despedida de una forma de vida (caballería andante bohemia) y el
rechazo de una estética de carácter evasivo (libros de caballerías idealismo
modernista) y en ambos casos hay también un profundo sentido crítico de la realidad
española.
El viaje de Max tiene ecos dantescos: es un descenso a los infiernos. Don Latino
será el Virgilio que acompaña a ese enajenado Dante, que sabe que la única forma de
trascender ese infierno es la muerte.
El profundo dolor de España es un tema de raíz noventayochista. El retrato
incluye incluso referencias a la Historia de España que explicarían el presente estado de
degeneración. VALLE-INCLÁN no deja a nadie a salvo de las críticas, especialmente
duras con las figuras del orden y la clase política. Sin embargo, no se produce la
idealización del pueblo. Se trata de una condena de la sociedad española en su conjunto.
También se relaciona con el 98 la renovación literaria experimental que intenta
superar el estancamiento de la comedia burguesa. VALLE-INCLÁN no duda en
acercarse a modelos teatrales considerados menores, como el sainete o el astracán,
trascendiéndolos para crear así un nuevo género capaz de expresar las inquietudes del
autor y plantear su denuncia.
Igualmente propio del teatro de los autores del 98 son la riqueza verbal, con
primacía del diálogo sobre la acción, y la riqueza expresiva de las acotaciones, que
difumina las fronteras entre lo dramático y lo narrativo.
6.- LOS PERSONAJES DE MAX ESTRELLA Y DON LATINO EN LUCES DE
BOHEMIA
LdB es una obra con muchos personajes, más de 50. El uso del personaje colectivo es
una de las características del esperpento.
Los personajes principales se inspirar en seres reales. Esto dota a la obra de un cierto
aire de crónica trascendida artísticamente por obra de la caracterización esperpéntica que reduce
los comportamientos humanos a los movimientos de los monigotes del teatro de guiñol.
MAX ESTRELLA
Retrata a Alejandro Sawa, escritor andaluz, bohemio, y casado con una mujer francesa
de la cual tuvo una hija, y que murió en la miseria, ciego y loco en Madrid en 1909.
Max es un poeta ciego que se encuentra en la miseria y marginado como escritor.
Pertenece a la bohemia heroica que VALLE-INCLÁN vivió personalmente y que concibe la
forma de ser del artista como un ser aristocrático y, al mismo tiempo, anarquista del arte, que
desprecia la comercialización de la obra artística y que se define como antiburgués. El
comportamiento histriónico, desmesurado, de Max y, sobre todo, su lenguaje (irónico,
corrosivo, rotundo, provocador, imaginativo y lleno de ingenio) son propios de esta forma
bohemia de vivir y de entender la literatura. Max representa una bohemia que ya no existe por
eso se compara su figura y su entierro con los de Víctor Hugo (máximo representante del
Romanticismo antiburgués y un modelo de rebeldía para los modernistas) y por eso se lamenta
nostálgicamente con Rubén Darío de la pérdida de ese mundo y la fealdad circundante.
El personaje de Max podría haber llegado a ser un personaje trágico (en ciertos
momentos muestra una grandeza propia de la tragedia), pero la sociedad que lo rodeo es tan
cruel y grotesca convierte su vida heroica en una existencia patética y absurda. Como a un héroe
trágico el destino fatal se cierne sobre él. Él mismo siente premonitoriamente su muerte en
varias ocasiones, pero incluso esta muerte es ridícula.
Max ha comprendido que la realidad grotesca en la que vive lo supera y, aunque trata de
mantener su autenticidad y sus valores, ve cómo el mundo bohemio resulta inútil y siente
necesario el compromiso social, aunque él mismo se vende aceptando el dinero que le ofrece el
ministro.
DON LATINO DE HISPALIS
Se ha discutido mucho qué personaje real puede esconderse tras la figura de odn Latino.
En realidad no se trata más que de la otra cara de la moneda del personaje de Max y, como él,
tal vez inspirado en las contradicciones del propio Sawa. Si Max simboliza la bohemia heroica,
modernista y rebelde, don Latino es reflejo de la degradación de esta bohemia que ha perdido la
pureza de sus ideales y se ha corrompido.
Todo en él es falso, incluso sus versos. Rubén Darío no lo reconoce como camarada de
la bohemia parisina y, cuando se erige en defensor de Max ante los abusos de poder y en falso
jefe de los jóvenes retoños modernistas, lo único que hace es demostrar la falta de sinceridad de
la bohemia degradada que representa.
Don Latino es un personaje que VALLE-INCLÁN describe echando mano de los
recursos del esperpento: animalización (se le llama varias veces perro, por lo de lazarillo, y
cerdo) y cosificación (se le retrata como un monigote). Es el lazarillo que acompaña a Max en
su viaje particular. Este guía degradado (Virgilio desnaturalizado que no guía, sino que pierde
a Dante en el infierno de la noche de Madrid) es un ser ruin y mezquino. No hay en él ni un
rasgo de grandeza.
El binomio Max don Latino es tan indisoluble como el de don Quijote Sancho pero
de signo totalmente distinto, sin espacio para la nobleza. No olvidemos que don Latino estafa a
Max en connivencia con Zaratrusta el dinero de los libros, abandona a Max moribundo en el
portal de su casa y le roba la cartera y el décimo de lotería premiado, causando sin el menor

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