Palacio strozzi estructura

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TEMA  11.-  EL  Renacimiento:  A)  Italia  EN  EL QUATTROCENTO. LA 
ARQUITECTURA: LA NUEVA Concepción DE BRUNELLESCHI Y ALBERTI.
Se  entiende  por  Renacimiento  el  fenómeno  cultural  propio  de  Europa  en  los  siglos 
XV  y  XVI  que  retoma  los  principios  de  la antigüedad clásica,  actualizándola  a  través  del 
Humanismo, sin renunciar a la tradición cristiana, pero sustituyendo la omnipresencia de lo 
religioso por una afirmación de los valores del hombre y unido todo ello a un amor por la 
naturaleza que se inicia a mediados del medievo  y alcanza su mayor desarrollo en el siglo 
XV.
El primer capitalismo permitió la acumulación de riqueza necesaria para el patrocinio 
del  arte.  Surge  la  figura  del  mecenas:  Rucellai,  Sforza,  Farnesio,  Strozzi  y  sobre  todo  los 
Medicci.
En el aspecto artístico, el Renacimiento supone la sustitución del sistema formal del 
mundo Gótico por otro distinto apoyado en los modelos de la antigüedad grecorromana, que 
comienzan a estudiarse buscando en ellos unas definiciones “científicas” de la belleza  y la 
armonía. La naturaleza será estudiada en sí misma, al margen de su vinculación a lo divino, y 
mediante una ciencia nueva, la perspectiva, el modo adecuado a su representación. El cuerpo 
humano  desnudo  alcanza  el  máximo  de  la  perfección  y  será  objeto  fundamental  de  los 
artistas, como reflejo del antropocentrismo.
En  Italia  cristaliza  antes  esta  nueva  visión  del  mundo  y  del  arte.  Más  avanzada 
económica por su enriquecimiento comercial, y socialmente por su organización en ciudades 
abiertas a lo largo de toda la Edad Media, en el Siglo XV recibe la influencia muy directa por 
el contacto con los numerosos restos del mundo antiguo presentes en el suelo y subsuelo. En 
el  resto  de  Europa  puede  señalarse  con  precisión  el  momento  en  que  irrumpen  las  nuevas 
formas maduradas en Italia. El Renacimiento en Europa surge por su contacto con lo italiano 
en  torno  a  1490-1500,  cuando  en  Italia  se  ha  realizado  mucho  de  lo  más  significativo  del 
estilo.
El Quattrocento es una de las etapas en que se divide el Renacimiento italiano y que 
corresponde  al  siglo  XV,  como  indica  su  nombre.  Las  otras  etapas  son  el Cinquecento, 
(primer tercio del Siglo XVI y el Manierismo (aproximadamente a partir del segundo tercio 
del Siglo XVI. Algunos autores consideran el treccento (Siglo XIV) como una etapa previa. 
El Quattrocento arquitectónico ve renacer el empleo de los elementos constructivos y 
decorativos  clásicos:  Arco  de  medio  punto,  columnas  y  pilastras  con  los  órdenes  clásicos, 
bóvedas  de  cañón  decoradas  con  casetones,  y  la  cúpula  de  media  naranja.  En  decoración 
abundan  los “grutescos” :  formas  vegetales,  animales  y  humanas,  denominadas  así  por 
inspirarse en las encontradas en la Domus Áurea de Nerón que por hallarse sepultada, parecía 
una  gruta.  En  la  estructura  y  en  las  plantas  se  buscan efectos  de  calculada  y  matemática 
perfección.Se  da  preferencia  a  la  planta  central,  y  en  los  templos  la  longitudinal  pero  con 
gran diafaneidad en los espacios. 
La  arquitectura  italiana  del  quattrocento  se  inicia  en  la  Florencia  de  los  Medici  a 
comienzos de Siglo XV de la mano de Felipe Brunelleschi (+ 1446) y con obras tales como 
la cúpula de  la  catedral  de Florencia, con la  que  concluye  el templo  Gótico, iniciado en  el 
siglo precedente. Pero donde Brunelleschi se muestra como artífice del nuevo estilo es en las 
iglesias de San Lorenzo (1420) y del Espíritu Santo (1436) y en la Capilla Pazzi. En todas 
ellas  aparece  la  columna  y  la  pilastra  romanas,  coronadas  con  ricos  capiteles  corintios  o 
compuestos. Reaparece el entablamento, los arcos son de medio punto y las bóvedas vaídas o 
cuculiformes. Las cubiertas adinteladas y artesonados a base de casetones.
Toma como modelo la basílica romana y traza la planta de sus iglesias, sobre todo la 
del  Santo  Espíritu,  que  es  íntegramente  suya,  con  tres  naves,  la  central  con  cubierta 
adintelada y casetones y las laterales abovedadas. Los arcos no descansan directamente sobre 
los capiteles, sino sobre un cuerpo nuevo que, a modo de cimacio, se sitúa sobre el capitel 
permitiendo una mayor altura.
La  capilla  Pazzi  fue  construida  por  Brunelleschi  para  una  de  las  familias  más 
poderosas de  Italia. Se trata de una pequeña edificación en la que se emplearon elementos 
propios  del  arte  romano,  tomando  como  modelo  el  Pateón  de  Agripa  y  el  estudio  de  los 
tratadistas clásicos. 
En el  Palacio  Pitti  (ampliado  en  el  siglo  XVI),  crea  Brunelleschi  el  nuevo  tipo  de 
palacio renacentista. Prescinde de la torre defensiva de las casas florentinas lo cual le da un 
aspecto más urbano. Para realizar el interior, toma modelo del palacio de Diocleciano, y en el 
exterior, recubre las paredes con el almohadillado de la arquitectura romana. Esta fachada, 
con cierto aspecto de fortaleza, pero destacada por sus cualidades de simetría y armonía hace 
escuela.  Los restantes palacios florentinos presentan cierta imitación al de Brunelleschi: El 
Palacio  Riccardi,  de  Michelozzo  di  Bartolomeo,  su  discípulo,  y  el  Palacio  Strozzi  de 
Benedetto  da  Majano  que  introduce  un  elemnto  de  gran  relevancia  como  la  cornisa  de 
coronamiento,  donde  hace  alarde  de  la  decoración romana.  Otra  de  las  grandes  obras  de 
Brunelleschi es el Hospital de los Inocentes, también en Florencia con un pórtico abierto de 
amplias arcadas de medio punto con las enjutas decoradas con tondos de cerámica.
El otro gran arquitecto del Quattrocento es León Bautista Alberti (+1472), profundo 
conocedor de las matemáticas, la geometría y los textos de Vitrubio. Su iglesia de San Andrés 
de  Mantua  será  el  prototipo  del  futuro  templo  cristiano:  de  una  sola  nave,  cubierta  con 
bóveda de cañón, con capillas laterales y cúpula en el crucero. Corona la fachada con un gran 
frontón y distribuye sus elementos decorativos como si se tratase de un arco de triunfo. Del 
mismo  estilo  es  la  reconstrucción  que  hace  de  la  iglesia  de  San  Francisco  en  Rímini, 
mandada construir en 1450 por Segismundo Malatesta como Mausoleo para sus antepasados.
Otra de sus grandes obras es el Palacio Rucellai, en cuyo zócalo podemos ver el “opus 
reticulatum”, un aparejo que presenta aspecto de retícula.
Por  último  es  de  destacar,  también,  entre  las  obras  de  Alberti,  la  de  Santa  María 
Novella  de  Florencia,  aunque  recoge  en  su  fachada  la  tradición  toscaza,  la  remata  con  un 
gran frontón y dos enormes volutas que sirven de unión entre la parte inferior y la superior.
Además Alberti fue uno de los grandes teóricos de la arquitectura renacentista, cuyos 
aspectos recoge en su obra “De re aedificatoria”. 

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