Origen de la guerra de sucesión

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Guerra sucesión:


Al morir Carlos II, sin descendencia, los candidatos a ocupar el trono eran Felipe de Anjou y Carlos de Habsburgo, pero fue proclamado rey el candidato Borbón Felipe V. Este nombramiento provocó un conflicto grave, que enfrentó a Gran Bretaña, Holanda y Portugal que apoyaban al austriaco; y a España y Francia, que apoyaban al rey Felipe V. Dentro de España, Castilla se mostró fiel al rey (excepto la nobleza)
, mientras que la Corona de Aragón apoyó a Carlos de Habsburgo. En 1701, se formó la segunda Gran Alianza: el Sacro Imperio, Inglaterra, Holanda, Prusia, los Estados alemanes y Portugal, contra Francia y España.  Los primeros enfrentamientos se produjeron en los territorios austriacos que limitaban con Francia y en las posesiones españolas y francesas en Italia, pero la guerra se prolongó sin resultados claros. En España, las tropas españolas controlaron la mayor parte del territorio. En 1705  Cataluña  apoyó la causa austriaca, haciendo que la rebelión se extendiera y una flota de Carlos de Habsburgo desembarcó en Barcelona, donde las autoridades borbónicas se rindieron. A partir de este momento los austriacos dominaron otros territorios, alcanzando Madrid, donde Carlos se proclamó rey. En 1707 en la batalla de Almansa los Borbones alcanzaron la victoria y los austriacos se retiraron. Felipe V recuperó los territorios ocupados por Carlos de Habsburgo, pero los enfrentamientos continuaron hasta 1710.

Privilegiados:

Privilegiados: Ambos poseían la mayor parte de las propiedades, no pagaba impuestos y ocupaban casi todos los cargos públicos .

Nobleza:

Se pertenecía por nacimiento al nombramiento real, no sobrepasaba el 5% de la población, pero poseía grandes propiedades y señoríos jurisdiccionales en los que administraban justicia extraían rentas.

Clero:

Constituía poco más del 2% de la población pero poseía e, 40% de las propiedades territoriales además de poder cobrar el diezmo.

No privilegiados

Soportaban las cargas económicas del Estado y se hallaban en los márgenes del centro de decisión política. Eran la inmensa mayoría de la población e iban desde campesinos que seguían sometidos a un régimen señorial que confiscaba gran parte de sus rentas, de manera que, sus cosechas apenas bastaban para subsistir. Por otro lado, la burguésía, era escasa y su influencia no pasaba de algunas ciudades específicas.

Absolutismo monárquico:

En la monarquía absoluta, el monarca constituía la encarnación misma del Estado, su poder resultaba prácticamente ilimitado, era fuente de ley, autoridad máxima de gobierno y cabeza de la justicia, además controlaba y gobernaba los diferentes territorios, y se situaba a la cabeza de las diferentes instituciones y las Cortes.Los Austrias habían iniciado este proceso de concentración de poder, pero fueron los Borbones quienes lo impusieron. Los primeros reyes Borbones, Felipe V y Fernando VI, combatieron las pocas limitaciones que aún actuaban sobre las limitaciones de la Corona, fortaleciendo el poder real.

Problemas agricultura(2):

La agricultura española era azotada por las malas condiciones climáticas, unidas a unos rendimientos muy bajos causados por el régimen de propiedad de la tierra (mayorazgo) de manera que la mayoría estaban amortizadas y, por tanto, apenas había tierra en el mercado que pudiera ser adquirida por quien tuviera medios e interés para practicar la agricultura. Gran parte de estas tierras amayorazgadas estaban en manos de la Iglesia y de los municipios de la nobleza,  arrendando a los campesinos estas tierras para su explotación. En la época de Carlos III, se adoptaron una serie de reformas, para conseguir un incremento de la producción. El objetivo era formar una clase de pequeños propietarios campesinos, interesados en la mejora de sus tierras. Algunas medidas fueron: -El arrendamiento de tierras municipales. -Las colonizaciones de nuevas tierras.  Pero todas las medidas fueron parciales e insuficientes y nunca se llevó a cabo una reforma profunda de las estructuras agrarias del país que implicaba una desamortización de la tierra.

Decretos:

Felipe V, centralizó el territorio mediante los decretos de Nueva Planta abolíó las instituciones políticas y leyes propias de Aragón, además se abolieron sus cortes y las integraron en las de Castilla, que pasaron a llamarse Cortes de España, que solo se reunía a petición del rey y para nombrar a un heredero. De igual manera se eliminó el concejo de Aragón y se impuso el de Castilla como el órgano esencial de gobierno del país (funciones consultivas, facultades legislativas y judiciales y actuaba como Tribunal Supremo).

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