Los ojos verdes

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7.-EL TRABAJO DE UN REY

El negocio del gobernador

La misma mañana, en el palacio, Tom Canty estaba soñando. El estaba jugando en el naco del río cerca de Fish Street. Un pequeño hombre extraño con el pelo blanco y largo y una barba blanca y larga le habló. "Cava allí!" , dijo el pequeño hombre, " y encontrarás algo maravilloso." Tom se arrodilló en el barro y cavó como un conejo. Oh , maravilloso! El encontró doce brillantes y nuevos peniques. "Daré uno de estos a mi padre. El pensará que le he estado pidiendo, y él no me golpeará. Daré un penique a mi madre, y uno a mis hermanas. Le daré otro al Padre Andrew para agradecerle por enseñarme". Sonrió en su sueño decidiendo cómo gastar los últimos siete peniques. Era un sueño maravilloso y no quería despertarse. Pero al final se despertó. "¡Qué sueño más extraño he tenido!" dijo. Un sirviente oyó su voz, y fue hacia la cama. Tom abríó sus ojos y vio los maravillosos muebles y cuadros del palacio.

"Así pues esto no fue un sueño después de todo" dijo Tom tristemente. Se levantó. Un sirviente vertíó agua en un cuenco de oro. Otro sirviente llevó una toalla de seda. Un tercer sirviente le ayudó a vestirse y cepilló su pelo. Un cuarto sirviente se arrodilló y le puso los zapatos.(.... Y se la mamó)

Después del desayuno, Tom descubríó que incluso los reyes tienen trabajo que hacer. Tuvo una larga y aburrida reuníón con sus ministros, los hombres que le ayudaron a dirigir el país. Fuera del palacio el sol estaba brillando, y Tom quería ir fuera y jugar. Pero él era el rey y los reyes tenían que dirigir su país. Luego llegó el momento en que necesitaba firmar unos papeles importantes.

"El Gran Sello está perdido, mi lord", dijo lord Herthford. "El rey Henry te lo dio antes de morir. ¿Dónde está, por favor?".

Incluso Tom no sabía que era el Gran Sello. Sólo podía sacudir su cabeza. Los ministros estaban muy tristes.

El cabeza de turco

Después, tuvo lecciones con su profesor. Encontró el trabajo muy duro. El profesor sacudíó su cabeza. "¿Qué ocurre con usted, mi lord? Has olvidado todo tu griego y la mayoría de tu latín. Tú no estás intentando aprender. ¿Cómo dirigirás este país si no sabes hacer ni siquiera tus deberes?"

Poco después un sirviente entró. "Humphrey está aquí, señor," dijo al profesor. "El pregunta si le necesitas hoy".

"Tráelo"dijo el profesor . El se giró hacia Tom."Quizás Humphrey te ayude a recordar tus lecciones."

Tom le miró sorprendido. Quién era Hump.? Era el otro profesor? Unos minutos después un niño entró en la clase. El tenía unos doce años. El estaba vestido de negro de pies a cabeza, y tenía un pequeño látigo de cuero en su mano. Con un pequeño y rígido arco él dio el látigo al profesor; luego él se arrodilló a los pies de Tom. "Mi lord, estoy preparado".

"Por favor levántate. Qué quieres?", dijo Tom.

"Mi lord, me has olvidado? Soy Humphrey Marlowe. Soy tu cabeza de turco. Estoy preparado para mi paliza."

"Mi cabeza de turco? Dijo Tomy Lee Jones.

"De verdad mi lord, no está bien. ¿Me has olvidado? Tu trabajo de cabeza de turco consiste en ser azotado cuando has hecho algo malo. Tus profesores no pueden castigarte porque eres un príncipe. Y por supuesto, desde ayer, tú eres el rey. Nadie puede castigar al rey de Inglaterra. Así que ellos me azotan mientras tú miras, ¿no lo recuerdas, mi lord? Odias verlos azotándome. Yo doy patadas y grito, y les pido que paren de golpearme. Tú lloras y prometes a tus profesores que trabajarás duro".

"¡Eso es terrible! Gritó Tom. No les permitiré que te azoten por mis errores. Daré órdenes inmediatamente. Desde hoy nadie podrá tocarte. Humphrey, estás a salvo".

Sorprendido Humphrey comenzó a llorar. "Oh, mi lord, ¿no me quieres más? ¿Qué estoy haciendo mal? ¿No grito lo suficientemente alto? ¿Qué haré?"

Entonces Tom lo entendíó. Sabía que no podía quitarle su oficio a Humphrey. Sonrió al cabeza de turco. "No llores, Humphrey. Tu empleo está a salvo. Y cuando ambos hallamos crecido, tus hijos podrán los cabezas de turco de mis hijos.

Tom cambia la ley

Después de sus lecciones, Tom tuvo una larga conversación con Humphrey. "Creo que he perdido la memoria", dijo al cabeza de turco. "Quizás si hablamos juntos eso me podrá ayudar a recordar". Humphrey estaba contento por ayudarle, y le dijo a Tom muchas cosas útiles.

Mientras los dos chicos estaban hablando, hubo un gran ruido fuera de palacio. Tom miró fuera y vio una multitud de gente. Ellos estaban siguiendo a algunos soldados que llevaban un prisionero para matarlo. Tom se sentía culpable. "Traed a ese hombre aquí" ordenó. Pronto el prisionero estuvo ante él. "¿Qué hizo este hombre?" Tom preguntó al oficial.

"Mi lord, él envenenó a su vecino. Puso algo en su comida y el pobre hombre murió de un terrible dolor."

"¿Qué ocurrirá con el prisionero?"

"Él hervirá hasta morir, mi lord. Esa es la forma de castigar a los envenenadores. Esa es la ley."

"¡Nunca más!" gritó Tom. "¡No permitiré una cosa tan cruel! Debemos cambiar la ley. Daré órdenes sobre esto inmediatamente."

El prisionero se arrodilló y besó los pies de Tom.

"Gracias, gracias, mi lord. Ahora ellos me colgarán... Es una muerte agradable, una muerte rápida. Gracias mi lord."

Tom le miró amablemente. "¿Envenenaste a tu vecino?" preguntó gentilmente.

"No, mi lord. De verdad que no. Él se puso enfermo y murió. Pero nadie me creerá."

"Yo te creo," dijo Tom."Guardias, dejadle marchar. Y desde hoy, nadie será hervido otra vez."

Miles busca a su amigo

Mientras tanto, Miles estaba buscando a su joven amigo. Buscó por todos los sitios, pero él no pudo encontrarlo. Cómo puedo encontrar un chico pequeño en esta gran ciudad, se dijo a sí mismo. Incluso no sé su verdadero nombre. Entonces tuvo una idea.

El chico intentaría escapar de Canty. Y si él escapaba, intentaría llegar a Hendon Hall, porque él sabía que yo quería ir allí también. Él no sabía el camino, pero podía preguntar. Y Hendon Hall no está muy lejos de Londres. Iré a Hendon Hall. Quizás encuentre al chico por el camino.

Así que subíó encima de su viejo caballo, y lo guió, y cabalgó hacia su vieja casa.

El rey de Beggars

¿Qué pasa con Edward? Bien, él siguió el joven mensagero, porque pensó que hendon lo quería. Él lo siguió varias millas. Ellos abandonaron Londres por detrás y volvieron para abrir el país( o el campo). Al final vinieron a una vieja granja y Edward se dio cuenta de su error.

Allí, fuera de la granja, estaba Jhon Canty. Él llevaba los trapos de beggars, y tenía una benda alrededor de los ojos.

Pero había agujeros en la benda, y él vio al chico y sonrió una cruel sonrisa.

El mensajero estaba encontrado, dijo edward así mismo. Él no vino de sir Miles del todo. Ahora qué voy a hacer?

Jhon Canty dio un paso adelante y agarró a edward por el brazo. Ahora para esta tontería, Tom, y ven conmigo. La policía esta persiguiéndome porque yo maté aquel viejo estúpido cura. Pero tengo nuevos amigos y tú, mi chico, vas a reunirlos.

Él metíó a edward dentro del edificio. Allí, por un gran incendio, sentaban una multitud de mendigos y ladrones.

¿quién eres?Gritó uno.

Edwar se levantó: soy edward, rey de Inglaterra. Había gritos de risas.

Larga vida edward, rey de los mendigos. ¿dónde está tu mulitud , mi señor?.

Mis amigos, dijo Canty, este es mi hijo, Tom. El pobre chico está loco. Piensa que es el rey de Inglaterra, pero pronto rechazaré esa tontería fuera de él.

Edward lo miró vravamente: soy el rey, y tú morirás, Canty, por matar el pobre padre Andrew.

Yo te mataré primero, gritó Canty, agarrando su estaca. Pero un grande, cara roja hombre le paró.

No tan deprisa. Se paciente con el chico. No puedes ver que está enfermo? Allí, y allí, somos todos amigos aquí. No los abandonaré.

8.- EL REY EN LA CARRERA

Edwar escapa

edward aprendíó muchas cosad con los mendigos. Aprendíó que no todos eran ladrones. Muchos eran honestos que habían tenido dificultades. Varios de ellos le contaron sus historioas. Empezó a darse cuenta de que Inglaterra no era un buen lugar para todos.

Tuve una granja pequeña, dijo un mendigo. Pero un rico se llevó mi tierra. No pude pararlo, él era muy poderoso para mi. Yo no tenía dinero, así que mendigué en las calles. La primera vez me azotó la poli. La segunda vez, me marcaron con hierro candente. Me quemaron con hierro al rojo vivo. Mira(y le enseñó a edward la marca roja en su hombro). La tercera vez, me cortaron la orejas. Él se levantó su largo pelo, y edward vio el lugar donde las orejas tenían que estar. Ahora mendigo otra vez, qué puedo hacer. No tengo nada para comer y ellos me hacen un esclavo, y me me venden en el mercado. Mira, me marcaron otra vez. Aquí en mi mejilla, debajo de esta suciedad, está la marca. No digas a nadie que es un país libre, dijo el hombre.

Edwar sentía como si llorase. Cuando vuelva al palacio, cambiaré esas crueles leyes.

La multitud viajaba de un lado a otro, mendigando y robando, mientras edwar esperaba una oportunidad para escapar.

Esa oportunidad vino por la noche, y él corríó. Vino a una granja, y se tumbó sobre paja, en un establo entre animales.

Estaba muy cansado, y se durmió en seguida. Pero en medio de la noche, sintió algo que le tocaba la cara. Se despertó. ¿qué era eso?, dijo para sí. Lo sintió otra vez, ligero, un tacto ligero como la mano de una mujer en su mejilla. Estaba muy asustado. Buscó en la oscuridad, y sintió algo ligero y cálido. Era largo y delgado, como una ropa. Entonces se dio cuenta de qué era. Una vaca estabade pie junto a él , y estaba sosteniendo su cola. Edwar se movíó hacia su cálido cuerpo. En un momento se durmió otra vez.

Dos niñas pequeñas

Se despertó por la mañana y vio a dos niñas mirándole fijamente.

¿quién eres?

Soy el rey de Inglaterra.

Las chicas pequeñas se miraron. Has oído eso ?Dice que es el rey. Puede ser verdad. Debe serlo, Prissi, porque es malo decir mentiras a menos que, por supuesto, esté bromeando. Prissy pensó por un momento. Estás bromeando?Ella dijo. No. Soy realmente el rey, dijo edward. Las niñas pequeñas corrieron a decírselo a su madre.

Cuando gobierne Inglaterra, pensó edward, siempre querré y repetaré los niños pequeños. Margery y prissi me creyeron, cuando los viejos y sabios pensaron que estaba loco o peor.

La madre de los niños pensó que edwar estaba loco también, pero ellas era amable con él. Le dio el desayuno y después le dio trabajo para hacer en la cocina.

Él habla muy bien, ella decía para sí. Quizás sea un sirviente en una buena casa.

Una cosa estaba clara después de varios minutos; edward no había trabajado nunca en una cocina. No era bueno lavando platos. No sabía cómo pelar vegetales. Trabajó muy duro, pero no sabía nada sobre el trabajo de la casa.

Al final lo niños de la madre le pidieron coger fruta para cenar. Edward fue fuera con su cesta y vio a Canty viniendo hacia él. Él tiró la cesta y corríó.

La choza en el bosque

Edward corríó como un animal perseguido. No sabía hacia dónde iba, y no se preocupaba. Sólo quería escapar del terrible hombre. Después de algún tiempo, fue a un árbol. Los árboles crecían muy juntos.

Buen escondrijo, pensó y desaparecíó entre los árboles.

Pero pronto se perdíó. Ningún rayo brillaba a través de las cortinas de hojas, y las ramas de los árboles parecían brazos para agarrarle. No sabía a dónde iba.

Al final vio una choza pequeña en un espacio claro entre árboles. Miró por la ventana y vio una mesa rugosa de madera, y na vieja silla. Había una cama en la esquina. Estaba cubierta por una manta hecha de pieles de animales. Libros en una estantería. Libros! La gente pobre no suele tener libros. Pero esto era muy pobre, un lugar simple.

Un hombre viejo estaba de rodillas en el suelo. Su pelo y su barba eran largas y blancas. Sus ropas estaban hechas de piel de animales, como la manta. Entonces se dio cuenta de quién era ese hombre.

Un hermitaño! Edward nunca había visto un hermitanño, pero sabía sobre este viejo sabio de Dios. Los hermitaños eran sacerdotes sin iglesia. No enseñaban a la gente; vivían solos y gastaban el tiempo en rezar. Nunca abandonaban sus casas, pero eran amables con sus visitantes. Estaré seguro aquí! Pensó edward. Y llamó a la puerta.

Quién es?

Soy el rey, contestó Edward.

Bienvenido, mi señor, dijo el hermitaño. Has tirado entonces tu corona? Has decidido ser un hermitaño como yo?

Bien, comenzó Edward, él no sabía qué decir.

Dices que eres el rey, pero pareces un mendigo. Bien, te diré un secreto. Parezco un hermitaño, verdad? Pues en realidad no soy en hermitaño del todo. Soy un mensajero de Dios. Él me dio un trabajo qué hacer.

Oh no, se dijo Edward. Escapo de un ladrón, y ahora soy prisionero de un loco.

"¡El rey debe de morir!"

No temas. No te haré daño. Todos los mensajeros de Dios son amables y buenos.

El hermitaño lavó los cortes de Edward. Le dio un trozo de pan y un vaso de agua. Entonces lo tumbó en la cama y lo cubríó con la manta.

Duerme bien, dijo...¿Quién dices que eres?

Edward. Rey de Inglaterra, dijo el chico con una voz adormecida. Ahora, el hermitaño le creyó.

Entonces el rey Henry está muerto?

Sí. Soy su hijo. Cerró sus ojos, y en un momento estaba dormido.

El hermitaño miró al chico dormido. "el hijo del rey". El rey Henry fue un rey cruel. Persiguió a los sacerdotes porque quería sus tierras y su oro. Me persiguió desde mi iglesia. Durante 20 años lo he odiado. Ahora Dios me ha enviado el hijo de Henry, y lo mataré.

Toda la noche el hermitaño sentado, lo miraba y hablaba para sí mismo. Al final cogíó una cuerda y ató muy despacio al chico a la cama. Entonces. Luego ató un trapo alrededor de su boca. Esto te mantendrá quieto. Cogíó un cuchillo y empezó a frotarlo contra una piedra para afilarlo. Después de vario minutos lo pasó contra su dedo. El cuchillo le hizo una delgada línea de sangre. Cortó un trozo de rama con ella. El cuchillo fue sencillamente a través de la dura madera. "está afilado lo suficiente", se dijo el hermitaño. Entonces se movíó sobre la cama y mantuvo el cuchillo sobre el chico dormido.

El rey debe morir. Hijo de Henry, reza.

Edward se despertó e intentó levantarse, pero la cuerda lo manténía. El vio el cuchillo sobre su cabeza e intentó gritar. Pero ningún sonido pudo escapar de la mordaza.

Entonces, ellos oyeron el sonido de las pezuñas de un caballo. "hay alguien ahí".

Rápido el hermitaño dejó caer su cuchillo y cubríó a Edward con la manta. Entra!, gritó dulcemente.

Prisionero otra vez

¿Has visto a alguien?

Un pobre mendigo vino aquí la noche pasada, pero se ha ido, dijo el hermitaño.

Edward se bamboleó debajo de la manta, pero la cuerda lo sostuvo. Intentó hablar pero sólo un pequeño, raro sonido salíó de la mordaza.

Hendon lo oyó, ¿ Qué era esto? Dijo él. Proviene de fuera, gritó el ermitaño. "Quizás tu amigo ha vuelto, vamos ha buscarlo."

Él guió a Hendom fuera de la cabaña y dejó a Eduardo solo.

Al fin Eduardo oyó de nuevo la voz de Hendom

"No esta bién, él no está aquí, bien trataré de esperar un rato más aquí. Debo buscar el cuerpo. Me quieres ayudar?, puedes montar el burro si tu quieres "

No, no cabalga tu caballo yo iré a pie, pero de prisa si quieres alcanzar a tu amigo" Eduardo oyó el sonido de las pezuñas del caballo. Primero eran próximas después se fueron alejando hasta que todo se volvíó en silencio.

Ahora Edu estaba solo, estaba asustado. " El ermitaño me matará cuando llegue a casa" "debo escapar". El luchó contra la cuerda. La manta calló al suelo, puso la cuerda en su boca y trató de romperla con los dientes pero él oyó unas voces.

¿qué hay en la cama? , Ah! Es Tom, te hemos encontrado al fin. El que hablaba era John Canty. Eduardo estaba prisionero otra vez.

9.-HENDON SALVA A EDWAR

Un luchador valiente

Caty llevó de vuelta a la granja a Edu y los mendigos. Los mendigos querían enseñarle a Edu como se robaba pero él era demasiado honesto para hacer semejante cosa.Loa jóvenes ladrones se reían de él y le llamaban el rey de los ladrones. Pero un día se llevaron una sorpresa.

Un joven ladrón llamado Sam le piso los dedos del pie "por accidente" según él. Después dijo. No lo vuelvas ha hacer2 más tarde cogíó un palo y le golpeó.

Sam se levantó, cogíó un palo. Una lucha, dijeron los demás.

Más tarde se había formado un círculo alrededor de los luchadores. Sam adoptó una sonrisa siniestra. Sam era más alto que Edu y más fuerte también, por ello estaba seguro de que ganaría la batalla. Pero Edu había tenido los mejores de los maestros en Inglaterra . Ellos le ,enseñaron Latín y Griego, pero también le habían enseñado otras cosas. El podía luchar con un palo o con una espada, era listo e inteligente y creía que Sam era estúpido.

Una y otra vez Sam intentó golpear a Edu, pero era Edu quien golpeaba a su adversario en la cabeza cuerpo y piernas con su palo., Al final Sam ya había tenido bastante, tiró el palo y se largó. Los demás chicos cogieron a Edu y lo llevaron en sus hombros. Dejaron de llamarle EL Rey de Los Ladrones y le llamaron El Rey de los Luchadores. Después de esto todos allí le respetaban y eran amables con él.

Desde entonces Sam odiaba a Edu, y el estaba la acecho para causarle algún problema .

Un día llevó a Edu a un pueblo, era día de mercado, y mucha gente del campo había ido allí para vender. Ellos vendían sus huevos y las verduras en el mercado y también compraban cosas. Muchos ladrones habían ido allí, Sam y Edu también. Ellos estaban esperando la ocasión para robar algo.

Sam robó a una señora su monedero de su bolso, fue rápido pero no lo suficiente.

"Alto Ladrón !!" gritó la señora. Seguidamente Sam puso el monedero en la mano de Edu y desaparecíó entre la multitud. LA mujer vió su monedero en la mano de Edu y llamo a la policía.

"no me toques , eres una mujer estúpida" dijo edu, " Soy el rey"

Toda la gente dijo que lo cogieran, de repente salíó un mazas que le sacó la espada, que dijo que lo dejaran que él se encargaría de llevarlo al juez.

Ël era Miles Hendon, edu no se podía creer que fuera se viejo amigo. Edu: No me puedo creer que siempre me salves de los problemas, un día te recompensaré, no cortes a toda esta gente.

Hendon cuchicheó a edu : Mantente quieto y callado tu eres el rey, tu pones las reglas y nosotros debemos obedecerlas.

Antes de que pudiera llevárselo al juicio un policía llegó y la mujer se acercó a él.

Entonces la mujer le contó lo que había pasado que le había robado 30 peniques.

Entonces el policía dijo que tenía que ser ajusticiado, que toda persona que robara más de 12 peniques tenía que serlo. Entonces la señora dijo que pénsandolo bien solo le había robado 11 peniques. LA mujer dijo que era demasiado joven para morir .

El policía sacó 11 peniques del bolsillo de Edu y se los dio a la mujer.

El policía dijo que ahora Edu estaba a salvo pero que tenía que ir a la prisión, debería esperar al juicio para saber lo que le pasaría, , pero la mujer estaba triste. Mientras estaban hablando el policía robó el bolso de la señora.

Hendon le dijo al policía que había visto lo que había hecho,y que si no dejaba libre al muchacho se lo diría al juez y lo mataría, Además le daría el bolso..

El cogíó 11 peniques del bolso y le dio el dinero al policía.

Más tarde Hendon encontró a la mujer y le devolvíó el monedero.

Pronto Edu y Hendon se dirigían al Hendon Hall, Hendon cabalgaba en su caballoy Edu en el burro gris. Edu estaba agusto con la ropa que llevaba, la cual se la había comprado Hendon hacía mucho tiempo en London Bridge.

Hendon Hall

Como ellos estaban cerca de su antigua casa Hendon estaba excitado, Pensaba que se sorprenderían al verle de nuevo. "Mira, esta es nuestra antigua iglesia, y este el Red Lion Inn, aquí se plantaba el mercado, nada ha cambiado.

Al final ellos llegaron a dos grandes puertas de hierro, "bienvenido, a Hendon Hall"

Él ayudó a Edu a bajar del burro y lo condujo dentro de una amplia habitación. Un hombre joven se encontraba en el escritorio delante de un gran fuego. Hendon corríó hacia él. ¿ Cómo estas, Hugh? , "bésame, eres mi hermano Miles" he estado fuera pero he vuelto.

El joven hombre estaba sorprendido, después pensó, "pobre hombre, está loco.""Miles Hendon murió hace 7 años en Francia, nosotros tenemos una carta"

"Eso no es verdad, llama a mi padre él me reconozerá"

"está muerto, después de entrárse de lo de su hijo, calló enfermó yu murió a las pocas semanas",.

"pues llama a Arthur, el sí que me recordará"

"Está también muerto"

"Que terrible, ¿Tambíen está muerta Lady Edith?

" no, ella está sana y salva"

" pues llámala, ella me reconozerá y los viejos sirvientes también"

HUgh abandonaron la habitación

No lo conozco

" Oh, milord, no me digas que no te acuerdas de mí, yo nací aquí, conozco cada piedra del castillo, sé la historia de cada persona de la aldea."

"Yo te creo", dijo Edu"

Después Hugh aparecíó con una mujer, era joven y guapa, pero parecía triste.Hendon corríó hacia ella. Pero Hugh lo paró.

"Conoces a este hombre Edith" dijo Hugh

"Yo no lo conozco, y se fue de la habitación"

" mi mujer no te recurda"

" ¿Tú mujer?, fuiste tu quien envió esa carta para casarte con ella , no?"

"Siervos coiged a ese hombre" Pero los sirvientes tenían miedo de Hendon por que tenía una espada

"cogedle, vosotros soys tres hombres o ratones?"

Nadie lo cogía.

"jaaaa, tienen miedo de mí, esta es mi casa y no me iré , antes era más fuerte que tú y ahora también.

10.-EL MANLVADO PLAN DE HUGH

Edu escribe una carta

Edu le dijo a Hendon que si esto no era estarño. Él dijo que no. Dijo que hugh siempre había sido así, un chico codicioso y que ahora era un hombre malvado y codicioso. LE había robado la mujer y la casa

Edu dijo que no se refería eso sino que era extraño que ninguno estuviese buscando un rey. Dijo que tenía un plan. Que escribiría una carta en inglés, otra en Latín y otra en griego, Las enviarás Londres, destinadas a un tío mío que es primer ministro , el leerá la carta y vendrá a buscarme.

Hendon: Podemos permanecer en el castillo?, quiero tirar a Hugh.

Edu: Chorradas, lo primero es tu rey, no te preocupes despúes llamrá a mi gente y te pondrán de nuevo donde estabas y derotarán a tu hermano, pero antes deberás ayudarme como mensajero

Edu se sentó en el escritorio y comenzó a escribir . Hendon a su lado pensó: Pobre muchacho, esta loco, el cree que puede escribir latín y griego, pero me callaré para no h erir sus sentimeientos.

Cuando el acabó de escribir, Edu le dio la carta a su amigo, el cual la puso en su bolsillo sin mirarla, estaba pensando en otra cosa. "estoy seguro que Edith me reconocíó""¿por qué fingió no conocerme, tend´ra miedo de Hugh?

Peligro

Justo después la puerta se abríó y entro Lady Eddith en la Habitación .

Ella dijo que Hendon estaba en peligro, que su marido era muy importante que su marido tenía comprada a la policía y que lo llevarían a prisión.Hugh le dirá a todo el mundo que res un impostoer., todo el mundo le hará caso porque es rico y famoso. "Debes escapar ya, antes de que sea tarde."

Ella le díó algo de dinero, par ayudarle.

"Edith" dijo Hendon cortésmente "yo no necesito tu dinero, te necesito a ti, de veras que no me reconoces?

Por un momento los ojos de Edith se pusieron dentro de los suyos

"no te conozco" Al momento seis policías entraron en la habitación. Ellos cogieron a Edu y Hendon, les encadenaron y los llevaron a prisión.

La cárcel

El guardia les dio a Hendon y a Eduardo una manta gris a cada una y les dejó dentro de una gran habitación con paja en el suelo. Estaba lleno de gente encadenada: hombres, mujeres e incluso niños. Todos estaban esperando un juicio para saber qué iban a hacer con ellos.

Hendon y Eduardo pasaron semanas en aquella habitación. El ruido era terrible. La gente gritaba y lloraba, y luchaban. El olor también era terrible. Un día el guerdia trajo un visitante.

"Es Andrés," dijo Hendon." Era el anciano criado de mi padre. Pero es como los demás. Fingirá que no me conoce."

Al principio parecía que Hendon tuviera razón. Andrés dijo en voz alta, ¿entonces este es el impostor? No se parece a Miles. Me gustaría darle una buena paliza."

El guardia mostró una cruel sonrisa: "Puedes coger mi palo. Os dejaré a los dos solos."

Tan pronto como el guardia se fue, Andrés susurró: "Señor Miles, te conocí desde el principio, pero estaba asustado de decírselo a alguien. Te he traído algo de comida."

Andrés le contó a Hendon su historia: "Arturo murió hace seis años, señor Mile. Su muerte le sentó muy mal al pobre y anciano Ricardo. Estaba seguro de que iba a morir, y estaba aún más asustado por usted. También estaba preocupado por la señora Edith. No quería que se casara con Hug; pero Hug le rogó y rogó que le dejara casarse con ella, y al final dijo que sí. Edith rehúsó, una y otra vez, te estaba esperando, señor Miles."

La carta

"Una carta llegó a la mansión de Hendon. Conténía noticias terribles. Decía que Miles Hendon habíaa muerto en Francia. Ricardo no volvíó a hablar jamás. Volvíó su cara a la pared y al día siguiente murió. Ahora la mansión de Hendon había pasado a ser de Hug; y unas semanas después se casó con la señora Edith.

"No mucho después, la señora Edith encontró una carta entre los papeles de su marido. Empezaba "Querido señor, siento tener que decirle" Ella se dio cuenta de que Hugt había escrito aquella terrible carta al señor Ricardo. ¿Pero qué podía hacer ella? Él era un rico y poderoso hombre. Tenía todo el dinero y las tierras de su padre y también todo lo de ella. Si decía algo, él podría ordenar a sus criados que la mataran..."

Andrés tenía otra noticia: "Están planeando la coronación del joven rey. Será coronado la próxima semana en Westminster. El señor Hug y la señora Edith irán."

"El rey", gritó Eduardo." "¿Qué rey?"

"El rey Eduardo. Ellos dicen que está loco, pero también dicen que es un joven bueno, sabio y amable. Había salvado muchas vidas y había destruido muchas leyes crueles... ¿pero, qué pasa contigo, joven?

Las lágrimas se derramaban por la cara de Eduardo.

En los cepos

"Entonces," dijo el juez, "Finges ser Miles Hendon..."

"Yo soy Miles Hendon" dijo Hendon enfadado.

El juez movíó su cabeza. "No desperdicies mi tiempo. Bueno, no has robado nada, por lo que no te colgaré. Pero debo castigarte... Oficiales, poner a este hombre en el cepo" Se volvíó a Eduardo: "Tú puedes mirar. A lo mejor aprenderás algo."

Eduardo todavía lloraba cuando vio a su amigo en el cepo. Se imaginaba dos largos y fuertes trozos de madera, juntados con una barra de hierro. Había cuatro pequeños agujeros en la madera. El prisionero se sentaba en un asiento con sus manos y sus pies en los agujeros. No los podía sacar, porque las barras de madera estaban juntas.

Un guardia puso a Henton en el cepo y juntó las maderas con una barra de hierro. Hendon no se podía mover. Una multitud de hombres y niños le tiraban barro, cabezas de peces y huevos.

"Parar" gritaba Eduardo enfadado. "Este hombre es mi criado. Yo soy el..."

"Calla" le dijo Hendon con una débil voz. "Todavía estoy metido en un problema"

Entonces Hugh Hendon llegó en su caballo gris y alto y vio a Eduardo. "Darle a este muchacho una buena paliza", ordenó.

"No gritó Hendon. "No le hagáis daño, azotarme a mí".

"Qué idea más buena" dijo Hugh con una sonrisa cruel. "Dejar que el pequeño se vaya y azotar a su amigo".

Y entonces, mientras su malvado hermano miraba y reía, un guardia azotaba a Miles Hendon hasta que la sangre caía por su espalda. Luego lo dejaron en el cepo para la noche.

Después de que todo el mundo se hubiera ido, Eduardo fue a buscar agua y le mojó la espalda a su amigo. "Has hecho esto por mí, señor Miles" susurró, "y algún día te recompensaré".

Vuelta a Londres

A la mañana siguiente los guardias abrieron el cepo. Le dieron a Hendon su espada, su caballo y su burro. Pronto él y Eduardo ya iban hacia Londres.

"Hugh me ha robado todo", dijo Hendon para sí mismo. "HA cogido mi casa, mi tierra e incluso m mujer. Andrés dice que el joven rey es amable y sabio. Iré a Londres y le pediré ayuda.

Entonces pensó en su pequeño amigo "¿Vendrá conmigo?", pensó. ¿Qué haremos si no acepta venir?". "Si le dejo, se meterá en otro lío." Paro para su sorpresa Eduardo aceptó a la primera. Él también tenía buenas razones para ir a Londres. Después de un fácil viaje, llegaron al puente de Londres otra vez.

"Larga vida al rey Eduardo"

Allí encontraron mucha gente. Todos parecían muy contentos y excitados. Ellos estaban comiendo, bebiendo y bailando. Las tiendas del puente vendían pasteles y vino.

"Venid y juntaros a nosotros", dijo una anciana. "Mañana es la coronación" Coronarán al nuevo rey en la Abadía de Westminster. Larga vida al rey Eduardo y a la madre que lo paríó".

"Gracias, amiga", dijo Hendon, "pero no podemos para. Debemos ir a Westminster. Tenemos un asunto importante allí.

Los dos amigos intentaron seguir su camino entre la multitud. Al principio todo el mundo estaba contento y amigable. Pero mucha gente había estado bebiendo vino y cerveza todo el día, y pronto empezó una pelea. La lucha se extendíó como un incendio. Pronto Hendon y Eduardo estaban separados, como dos islas en un mar de brazos y piernas.

11.El impostor y el Rey

Abadía de Westminster

Mientras Eduardo y Hendon estaban en el puente de Londres, Tom Canty estaba en el gran palacio de Westminster. Estaba disfrutando. Ser un príncipe era una aventura excitante. Había olvidado su vieja vida en Fish Street. Había parado de pensar en su madre y su hermanas. Por las noches a veces soñaba con ellas; esperaba que estuvieren bien. Pero no quería ir a su casa de Fish Street. Se lo estaba pasando muy bien. ¿Pensaba en Eduardo?. Bueno, sí. Pero no pensaba que podía hacer algo. Mientras, todos estaban haciendo planes para su coronación en Westminster. Los sastres iban al palacio con telas ricas y cajas de alfileres. Estaban haciendo la ropa del joven rey para su coronación. Tom nunca había tenido ropa nueva antes. Él no creía que necesitaba más ropa; la ropa de su armario era bastante bonita. Pero la coronación había traído un ejército de sastres, de fabricantes de sombreros, de zapatos y de espadas muy

ocupados.

Estaban haciendo ropa para todos los señores y señoras del palacio. Tom aguantaba con paciencia mientras ellos cortaban y ponían alfileres, y le probaban cosas; pero a menudo pesaba que podía ir fuera y jugar a fútbol.

La noche anterior a su coronación, Tom se durmió en el palacio, mientras Eduardo, el verdadero rey, estaba fuera de la Abadía de Westminster. Las lámparas brillaban por todas partes y la plaza de en frente de la Abadía estaba tan clara como de día. Una multitud de gente estaba allí. Miraban los trabajadores que estaban preparando esta gran iglesia para la coronación. También esperaban los señores y las señoras que llegarían temprano en la mañana. Eduardo también estaba esperando. Estaba esperando una oportunidad para entrar en la Abadía. Al final, llegó un carro. Estaba lleno de asientos de madera. Los trabajadores empezaron a entrarlos en el gran edificio. Eduardo cogíó un asiento y lo llevó a la Abadía.

"Aquí viene el rey"

El sol se levantó. Era un día brillante y claro. Señores y señoras empezaron a llegar a la Abadía de Westminster. Sus ricas joyas brillaban como estrella. Tomaron asiento en la abadía, mientras tocaban una bonita música.

Fuera, la multitud miraba y esperaba que el joven rey llegara. Estaba lleno para ver. Primero llegaron los soldados con sus espadas brillantes y afiladas. Al lado un grupo de chicas guapas bailaban. Cada una llevaba una cesta de flores, y llevaban flores en su pelo. Tiraban las flores a la multitud. Entonces: Aquí viene el rey, gritó una voz. Un chico aparecíó. Montaba un bonito caballo blanco. Su ropa era blanca y dorada, y cubierta de joyas que brillaban como estrellas. Llevaba una cadena de oro alrededor de su cuello, y una pequeña corona de oro alrededor en su cabeza.

La muchedumbre aplaudía y agitaban las manos. "Larga vida al rey Eduardo y a la madre que lo paríó" gritaban. El chico les agitaba la mano. Las chicas le tiraban las flores a los pies.

Él sonreía y saludaba. Tom Canty estaba disfrutando.

"Me gustaría que mis amigos de Fish Street me vieran" pensó Tom. "¿Qué pensarían?"

De repente reconocíó una cara entre la multitud. Era una mujer y estaba mirando fijamente con lágrimas en los ojos. Ella corríó hasta que llegó al hombro del caballo e intentó cogerle mano. "Mi hijo" gritaba. "MI pequeño Tom".

"Mujer," dijo Tom, "no te conozco... Guardia lleváosla. Pobre cosa, está loca. Pero ser amables con ella". Un soldado se llevó a la señora Canty de allí. Los ojos de Tom se llenaron de lágrimas y ellos se llevaron a su madre. Se sentía avergonzado de sí mismo.

Al final, Tom Canty llegó a la Abadía. Iba por una alfombra preciosa roja y dorada. Los sirvientes abrieron las grandes puertas de madera. Tom subíó orgullosamente las escaleras. Fue a la parte trasera de la Abadía, donde los sacerdotes y los ministros le estaban esperando. La música se hizo más fuerte. Llenaba la gran iglesia con un ruido como un trueno. Tom se arrodilló. La corona se levantó sobre su cabeza. La música paró, y se hizo un completo silencio.

Eduardo coge el corona

"Stop" gritó una voz. "No debéis coronar a ese chico. Es un impostor. Yo soy el rey". Los señores y las señoras se miraron. Un chico subíó las escaleras y cogíó la corona. Antes de que nadie pudiera moverse, Tom Canty gritó: "Está diciendo la verdad, él es el rey."

El señor Hertford puso su mano en el hombro de Tom y dijo: "Señor, tú no estás bien... Soldados coged a ese chico".

Pero Tom Canty gritó: "No lo toquéis, él es el verdadero rey." Entonces Tom corríó entusiasmadamente hacia el extraño y se arrodilló a sus pies. "Mi señor, olvídame. No ha sido mi culpa. Todo fue un gran error. No quería coger tu corona. Ahora coge esta ropa y esta corona y gobierna Inglaterra".

El señor Hertford miró a los dos niños. "Son iguales", dijo. "Bueno, pronto sabremos quien es el impostor."

Mientras los señores y las señoras esperaban y susurraban, el señor Hertford le preguntó al extraño sobre su palacio, su familia y sus ministros. El extraño respondíó a todas las preguntas correctamente. Pero Hertford movíó su cabeza.

El Gran Sello

"Esto no es bastante", dijo. "Un criado del palacio puede decir eso...Ya sé" Él miró al extraño. "¿Dónde está el Gran Sello? Nadie más sabe la respuesta.

Mi señor, lo puse en mi habitación, en un armario secreto detrás de mi cama. Uno debe bajar la mano por detrás de la cama. Entonces encuentra la puerta del armario. Empújala, y se abrirá... Envía al señor St John a abrir el armario, y que busque el Gran Sello".

Mientras el señor St John estaba fuera, los señores y las señoras miraban fijamente a los dos niños ¿Cuál de los dos era el impostor?

El señor St John volvíó. "Mi señor", dijo a Tom Canty, "Encontré el armario. Pero el Gran Sello no estaba dentro."

La cara del señor Hertford estaba llena de rabia. "Criados, coger a este mendigo y darle una paliza." Se volvíó al, señor St. John. "¿Miraste detenidamente? Nadie puede perder un sello de oro grande y pesado."

"Esperar" gritó Tom Canty, sus ojos estaban brillando. "El Gran Sello es una cosa de oro grande y pesada con una escritura. Vi al verdadero príncipe dejarlo cuando se fue.

¿Al verdadero príncipe, mi señor?

Tom apuntó al extraño. "Él es el verdadero príncipe de Inglaterra."

Le habló a Eduardo. "¿No te acuerdas? Dejaste el Gran Sello antes de que te fueras a castigar a aquel soldado. Pero no lo pusiste en el armario.

El extraño sonrió. "Ahora me acuerdo. Tenía prisa, por lo que no puse en Gran Sello en su lugar correcto en mi armario secreto. Loo tiré dentro de un bote alto de plata detrás de la puerta."

Al principio el señor St John fue a buscarlo. Esta vez volvíó con el Gran Sello en sus manos. Un grito llenó la iglesia: Larga vida al rey y a la madre que lo paríó.

El Gran Rompe-Nueces

"Soldados" gritó el señor Hertford, "Coger al impostor y tirarlo a la cárcel enseguida". Apuntó enfadado a Tom.

"No" dijo Eduardo. "Él es mi amigo." Se volvíó a Tom. "¿Cómo te acordaste dónde estaba el Gran Sello?

"Lo usé varias veces, señor."

Pero mis ministros lo estaban buscando. Ellos me han comunicado que te han preguntado varias veces donde estaba, ¿porque no les has dicho donde estaba?

Yo no sabia lo que estaban buscando señor.

Pero tu has dicho que lo has usado. ¿Para que lo has estado utilizando?

Para cascar nueces señor.

Las personas cercanas a el lo escucharon y lo cuchichearon a sus amigos. El chiste se extendíó, en un momento la iglesia se lleno de risas, después todo el mundo estaba callado otra vez. La música volvíó a comenzar y el verdadero rey estaba cantando y había bailado en las calles de Londres.

12.UN SABIO REY

La carta del rey

Mientras tanto Miles Hendon estaba todavía buscando a Edward. ¿Donde podría haber ido el pobre chico loco? Pensó.

¿Quizá al palacio? Debo ir a encontrarle antes de que se meta en problemas otra vez. Entonces, cuando este seguro le pediré al rey que me ayude.

El camino hasta el palacio de Westminster y busco a Tom entre los cantos de felicidad, las canciones, la gente bebiendo. Hendon parecía un mendigo o un ladrón con sus ropas sucias y rotas. Dos soldados lo agarraron, ellos tenían que hacer su trabajo, mucha gente loca y malvada, intentaba entrar en el palacio todos los días. Los soldados, tienen que defender al Rey. Agarraron al extranjero y le buscaron en los bolsillos y encontraron una carta, escrita en ingles, latín y griego que Edward había escrito a Hendon Hall. Hendon lo había olvidado.

Los guardias no sabían leer la carta, no podían leer Latín, griego o incluso inglés así que decidieron llevarle a su oficinista. Dejaron a Hendon en una pequeña habitación y el empezaba a preocuparse y a impacientarse.

El oficinista, vio el nombre de Lord Hertford en la carta, el leería esta carta cuando volviera de Abbey porque estaba en la coronación con todos los Lords y las Ladies y no podía ser molestado.

El mensajero tendría que esperar aquí hasta que Lord Hertford volviera. Claro que Hendon no sabia nada de esto. El solamente se sentó en la pequeña habitación y se cabreaba e impacientaba cada vez más.

Lord Hendon

Al final, un sirviente llego para buscar a Hendon. "venga por aquí señor", le dijo educadamente. Hendon siguió al sirviente por miles de cuartos del palacio.

Al final de un largo cuarto, Hendon entro en una habitación preciosa. El joven Rey de Inglaterra se sentó en una silla de oro. Sus ministros estaban a ambos lados de el. Los soldados le defendían y los siervos esperaban para obedecer sus ordenes. Una muchedumbre de lords y ladies miraban y esperaban.

Venga Sir Miles ordenó. Hendon obedecíó y reconocíó a su pobre amigo.

Estoy soñando pensaba. Me levantare en un momento. Entonces tuvo una idea. El caminó hacia una silla y se sentó.

¡Levántate! Grito Lord Hertford, nadie se sienta en presencia del Rey.

¡Dejadle!, a el le es permitido sentarse en mi presencia... Señores, señoras y demás gente, Sir Miles Hendon ha salvado mi vida y mi corona y voy a defenderle yo ahora... Arrodíllate Sir Miles.

Hendon se arrodillo a los pies del rey. El rey toco sus hombros con una espada de oro. ¡Levántate Lord Hendon! Dijo.

La historia de Lady Edith

Sir Hugh Hendon y lady Edith estaban entre los lords y ladies en aquella grandiosa sala. Ellos se quedaron sorprendidos cuando Miles Hendon cogíó al Rey en sus brazos y le beso.

¡Querido Edward! Dijo Hendon cálidamente yo pensé que tu eras un pobre chico mendigo!

Ahora el Rey dijo a Sir Hugh, tu eres un hombre cruel y malvado dijo. Se todo sobre ti. Tu le robaste a Miles Hendon la casa, la tierra y la mujer, escribiste una carta a tu padre diciendo que Miles estaba muerto. Las noticias le rompieron el corazón a tu padre. Iras a la prisión hasta que yo decida que hacer contigo. Su cara estaba como una piedra viendo como los soldados se llevaban a Hugh Hendon.

Cuando Sir Hugh se fue la señora Edith paso delante. Mi señor dijo tengo algo que decirte. Ella miro a Sir Miles Hendon. Miles, dijo te he reconocido cuando llegaste a casa a Hendon Hall.

Pero yo pretendía no conocerte. Mi marido te conocía el llego y me dijo: Debes procurar que no te reconozca si tu permites que te vea y te reconozca te matare.

Yo le dije a el que estaba muy triste todavía y estaba a gusto muriendo. El no podía herirme porque yo no cuidaba de mi misma. Entonces dijo una cosa terrible: A menos que no conozcas a Miles Hendon le matare, entonces el estará muerto y será por tu culpa.

Yo se que estaba diciendo la verdad. El era un hombre importante en la vida y muerte de miles de personas. Te pido disculpas por lo que te he hecho Miles, pero lo hice por salvar tu vida. ¿Podrás perdonarme?

Sir Miles Hendon cogíó su mano y la beso. ¡Querida Edith! En mi corazón se que nunca me has olvidado. (acto seguido se fueron al dormitorio real a tener Milanines...)¿Qué paso con Hugh?. El Rey no lo mando matar pero le envió lejos. Miles vivíó en Hendon Hall. El viejo Andrew quien le visito en prisión y que le advirtió de la carta de Hugh Hendon, fue su sirviente favorito. Después de varios años, llegaron noticias a Hendon Hall de que Hugh había muerto. Por entonces Miles y Edith estaban casados y hubo baile y banquete en Hendon Hall.

Tom Canty

El Rey se giro a sus ministros con una sonrisa en la cara. Ahora Tom Canty.

El joven pobre vestía bonitas ropas pero parecía muy asustado y miedoso. El rey le sonrió.

No estoy enfadado contigo Tom. Tu mandaste en Inglaterra varias semanas y fuiste un buen rey. Cambiaste algunas leyes crueles y nunca has sido malvado con nadie. Ahora, quiero recompensarte. ¿Que quieres que te de? Yo quiero darles a tu madre y tus hermanas una nueva y confortable casa al lado que su casa vieja y puedo enviar a tu padre a prisión si tu quieres o quizá puedo colgarlo; como elijas Tom.

Tom dijo: no se que decir señor.

No necesitas contestarme ahora dijo el rey. Mientras tanto tengo planes para ti. Hay una escuela para niños pobres en Londres. Se llama la iglesia de Cristo y mi padre llevaba allí a la gente pobre de Londres. Los niños de la iglesia de Cristo fueron crueles conmigo, Tom. Les pedí ayuda y ellos se rieron de mi y me tiraron al agua. Quiero que vayas a allí (será cabrón...) Tu aprenderás muchas cosas maravillosas en la escuela pero también enseñaras como ser amable, bueno y sabio como tu. Nosotros, debemos estudiar mucho para aprender a ser reyes sabios y cuando seamos mayores tu serás mi primer ministro. 

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