Novelas Clave de la Posguerra Española: Cela y Laforet
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 4,39 KB
La Novela Española de Posguerra: Cela y Laforet
Durante la década de los cuarenta, centramos nuestra atención en dos autores que propusieron dos textos diferentes, rompedores, tan inspirados como precisos, que retratan realidades sórdidas de signo opuesto: rurales y urbanas. Nos referimos a Camilo José Cela y Carmen Laforet, quienes con La familia de Pascual Duarte (1942) y Nada (1945) iniciaron dos tendencias que arraigarían en autores posteriores: el tremendismo y el realismo existencial.
La familia de Pascual Duarte (1942): El Auge del Tremendismo
La familia de Pascual Duarte es una obra con estructura epistolar, cuyo texto principal lo conforma una carta escrita por quien da título a la novela. Cela parece retomar la tradición de nuestra picaresca (Lazarillo de Tormes), dado que Pascual Duarte, condenado desde su nacimiento a un entorno deprimido donde sordidez y pobreza estrechan sus manos, escribe desde su celda (donde espera su condena a muerte) contando retazos de su periplo vital, justificando involuntariamente esa vileza que lo acabará conduciendo al garrote vil. Obra de marcado corte realista, el tremendismo de La familia de Pascual Duarte parece retomar el espíritu del naturalismo más desgarrador, como si Cela tuviera presentes a Émile Zola o, casi mejor aún, al Vicente Blasco Ibáñez de La barraca (1898). La familia de Pascual Duarte invita a ser interpretada como una continuación de esa literatura sincera.
Nada (1945): Realismo Existencial en la Barcelona de Posguerra
Si en La familia de Pascual Duarte nos topamos con un ambiente rudo, propio del entorno rural de la España anterior a la Guerra Civil, en Nada, de Carmen Laforet, nos sumergimos en un cosmos enrarecido: el de una familia burguesa venida a menos tras la contienda. Es un entorno en el que la pobreza y la crueldad también están presentes.
Laforet ambienta su narración lejos de las áridas y desoladoras tierras de Pascual Duarte, en la ciudad de Barcelona, adonde llegará la joven Andrea, su ilusionada protagonista, para cursar una carrera y descubrir ese soñado cosmopolitismo y, quizás, otros apreciables placeres vitales. Sin embargo, nada de ello encontrará. Tan solo hallará ese vacío que forjan la insatisfacción, la incomprensión y el rencor, abocando a los personajes a los abismos de la locura e incluso a la muerte (el suicidio es uno de los temas contemplados en el texto).
Andrea habitará una casa sucia y sombría, conviviendo con una serie de personajes tristes, violentos, obsesionados, desquiciados… El infierno que la circunda, no obstante, presenta ciertas vías de escape: ventanas abiertas a una Barcelona agradable, festiva, apacible, que la protagonista acariciará pero no llegará a abrazar, si bien el final de la novela se antoja esperanzador.
Laforet compone un texto cuidado, de estilo casi poemático, que se aleja de la narración directa y descarnada propia del tremendismo. Nada es una novela de silencios, sutil, donde la sugerencia adquiere protagonismo. El lector navega por páginas que ocultan hechos, degustando sus líneas como si de un mal sueño, con sus dosis de irracionalidad, se tratara. Una pesadilla existencial de corte kafkiano.
La colmena (1951): Retrato del Madrid de Posguerra
Seis años después de la publicación de Nada, Cela retornó a la primera línea literaria con otra de sus más célebres creaciones: La colmena (1951).
Si La familia de Pascual Duarte estaba ambientada en un entorno rural, La colmena se adentra en el Madrid de posguerra. El propio Cela afirmaba que con La colmena pretendía escribir un «libro de historia», y es que la novela no es sino una mezcla encomiable de instantáneas que conforman una visión de conjunto de una España «ya pasada». Amor y dolor, felicidad y desdicha se entrecruzan gracias a una estructura muy compleja, habitada por más de doscientos personajes de diversos estratos sociales. Sus vivencias, retazos de vidas, van conformando un corpus textual de sobria belleza, donde predominan diálogos que reproducen el habla coloquial madrileña y que abarca tres días.