Naturaleza, cultura ,historia el historicismo de dilthey

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 4,53 KB

 

El hecho cultural:


Un hecho cultural no es un hecho aislado sino que se constituye dentro de un modelo social determinado. Una sociedad se caracteriza, por un hecho cultural parecido y que establece diferencias con respecto a otras sociedades.

Cultura y sociedad se retroalimentan en el sentido de que no es posible una cultura sin sociedad ni una sociedad sin cultura. Relación entre cultura y sociedad  da lugar a innumerables posibilidades que caracteriza al hecho cultural como un hecho plural. La cultura es relativa a un espacio y tiempo concreto.La cultura,esta unida a espacio y tiempo concretos.

La apuesta por el hecho diferencial tiene el elemento positivo de preservar lo propio de la cultura como tal, su pluralidad y diversidad. Cualquier cultura, mientras sea manifestación del humano es tan digna como cualquier otra. La cultura se expresa mediante el lenguaje. La cultura, es simbólica.La cultura es tradición, porque se transmite de unos individuos a otros dentro de la sociedad en la que coexisten.  La educación es, una derivación del hecho cultural del ser humano.

La cultura ha de ser ecológica. La naturaleza sirve de medio para la subsistencia del hombre.

6. El relativismo cultural

La tesis básica del relativismo cultural es que todas las culturas tienen el mismo valor y que, ninguna cultura puede ser juzgada por ninguna otra ni por ningún factor a priori que pudiéramos denominar un universal cultural.

Un relativismo cultural radical conduce a la supresión de todo criterio ético en plano social y personal a un Nihilismo en el plano psicológico. El etnocentrismo y el relativismo radical son superables a las constantes culturales que son consecuencia de la unidad de la naturaleza humana. Este universal cultural es el elemento a priori que permite valorar cualquier postura.

El relativismo cultural no debe ser extrapolable a otros ámbitos de la realidad del ser humano y, en especial, al ámbito de la ética.

El relativismo cultural no conduce ni fundamenta relativismo moral alguno.


Naturaleza, cultura, historia. El historicismo de Dilthey:


El historicismo concibe al ser humano como un ser histórico, un ser que realiza su vida biográfica en unas coordenadas espacio-temporales concretas.
Para Dilthey, la vida humana es temporal, histórica; y la cultura, como manifestación humana, también lo es. No es que el ser humano sea el protagonista de la historia, mas bien es al contrario; Es la historia la que protagoniza las distintas configuraciones de lo personal. La vida y la cultura solo son interpretables desde la historia.

El vitalismo de Ortega y Gasset:


La metafísica, no es algo exclusivo ni de los filósofos ni de la filosofía. Todo ser humano es un ser metafísico. La cuestión esta en determinar que se entiende por realidad. Ortega, define la realidad como la vida en toda su radicalidad. La realidad no la constituyen las cosas ni la conciencia del yo.

La realidad es la vida que cada uno vive, según sus circunstancias concretas. No hay verdades inmutables, sino perspectivas de verdad. La verdad se presentaría como una suma de las distintas perspectivas.

Objeciones:


El historicismo de Dilthey y el vitalismo de Ortega y Gasset proponen teorías sumamente interesantes y enriquecedoras sobre la historia y la vida del ser humano.

Es evidente que el ser humano es un ser histórico. Nacemos en un momento concreto de la historia y unas circunstancias determinadas. La historia no me hace, sino que es el ser humano el que protagoniza la historia y su desarrollo en el tiempo. El desarrollo histórico, es la vida del ser humano, es obvio que produce modificaciones en ese mismo ser humano. Soy el mismo sustancialmente. Si la identidad humana no fuera posible, porque no somos los mismos, como consecuencia del paso de la historia, tampoco seria posible la historia porque esta se configura mediante los pensamientos y acciones del propio ser humano. Si no hay ser humano estable, no hay proceso histórico alguno.

La perspectiva orteguiana enriquece el universo humano al ponerlo en directa referencia con el otro. No solo cuenta mi existencia, sino la coexistencia de muchos. Ortega y Gasset intenta evitar todo relativismo y dogmatismo. Como el proceso histórico de Dilthey la circunstancia orteguiana se presenta como una ocasión mas para que el ser humano despliegue su libertad.

Entradas relacionadas: