El nacionalismo catalán de Prat de la riba

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7.2 La Restauración
Borbónica (1874-1902): Los nacionalismos catalán y vasco y El regionalismo gallego. El movimiento obrero y campesino.

El sistema político de la Restauración se benefició de la debilidad de la oposición, compuesta Por un heterogéneo grupo de formaciones. Entre estos estaban los partidos antidinásticos divididos en carlistas y republicanos. A la derecha del sistema, los carlistas acabaron divididos en dos grupos tras la derrota en la 3ª Guerra Carlista: los integristas Que rechazaban el régimen (Nocedal) y los tradicionalistas que formaron un partido político para luchar dentro de la legalidad (Vázquez de Mella). Los republicanos estaban muy desunidos tras la Primera República. Castelar lideraba a los posibilistas que colaboraron Con el partido de Sagasta. El grupo encabezado por Ruiz Zorrilla organizó un pronunciamiento militar que fracasó (1886). Salmerón dirigía el grupo de los que querían una república unitaria, mientras que la facción de Pi y Margall aspiraba a una república federal. Ambos partidos antidinásticos tenían gran influencia entre clases medias y trabajadores urbanos.Entre los nacionalismos destacaron el catalán y vasco, y en menor medida los regionalismos gallego y valenciano debido a varios factores. A nivel cultural se rescataron las lenguas vernáculas y las costumbres autóctonas, el Romanticismo propició el interés por el folclore popular y se reivindicó la memoria colectiva de cada reino y el uso de lenguas marginadas. Se encontraban la Renaixença

(Renacimiento) que reivindicaba la identidad de Cataluña y el movimiento gallego O Rexurdimento (resurgimiento) en el que destacaron poetas como Rosalía de Castro. A nivel político estaban la crítica al centralismo uniformador del Estado Liberal, el nacionalismo, Que defendía la realidad histórica y plural de España, el liberalismo que la había suprimido imponiendo un nacionalismo español, y surgieron dos vertientes anticentristas, una conservadora (País Vasco) y la otra progresista (Cataluña). A nivel económico la Industrialización y los cambios económicos afectaron al equilibrio de algunas regiones.El nacionalismo político catalán surgíó durante el Sexenio Democrático por el federalismo. Almirall

fundó el Centre Catalá (1882) para aglutinar a los catalanistas. Mañé y Verdaguer eran partidarios de un nacionalismo catalán tradicionalista. La Uníó Catalanista (1891) intentó unificar las tendencias de la burguésía nacionalista ilustrada y conservadora Y promovíó las Bases de Manresa (1892) las cuales incluían un proyecto de estatuto de autonomía de carácter conservador y tradicionalista. En 1901 se formó el primer gran partido catalanista, la Lliga Regionalista liderada por Prat de la Riba y Cambó.El nacionalismo político vasco defendía los fueros perdidos y rechazó la industrialización. Identificó

el capitalismo y el centralismo con lo español y señaló a los inmigrantes culpables de la degeneración de la raza vasca. Estas ideas se identificaban con una línea de pensamiento católica y antiliberal que se resumía en el lema “Dios y ley vieja”. Su ideólogo Fue Sabino Arana, fundador del Bizkai-Buru-Batzar (1895), origen del Partido Nacionalista Vasco (PNV). También diseñó la ikurriña.El regionalismo gallego surgíó como una reacción contra el atraso y marginación de su regíón. Sus

teóricos más importantes fueron Brañas y Martínez Murguía. El regionalismo valenciano también fue tardío. No solo rechazó el centralismo del Estado español sino también el nacionalismo catalán. La asociación cultural y política valenciana más importante fue Lo Rat Penat (1878). Se dio además, el nacionalismo andaluz con Blas Infante.A estos se sumó el movimiento obrero, dividido por su posición ante la acción política. Las primeras

protestas de obreros industriales se canalizaron a través del ludismo (destrucción de máquinas). Se crearon la Asociación de Protección Mutua de Tejedores de Algodón (1840) y las Sociedades de socorro mutuo. Se produjo una huelga general en 1855. La división Entre anarquistas y socialistas se produjo en la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) que llega a España a través de Fanelli. Anselmo Lorenzo creó la Federación Regional Española (FRE) con los bakuninistas. Fue una sección española de la AIT, tenía Una organización poco centralizada, pues dejaba mucha libertad en las secciones de cada oficio. Además, era apolítica. En 1872, un grupo de obreros de Madrid que había sido expulsado de la FRE, liderado por Pablo Iglesias, creó una célula de inspiración socialista Marxista. En 1873 se creó la Asociación General del Arte de Imprimir.El anarquismo fue una fuerza enormemente popular en toda España entre los obreros industriales

de las regiones mediterráneas y los jornaleros andaluces. Su pervivencia se basó en el atraso económico y social, el analfabetismo, la mentalidad artesanal, la influencia de los jornaleros, la inexistencia de un Estado integrador y reformista que reforzaba La inutilidad de votar. Tras la prohibición de le FRE, y de la AIT se crea en 1881 la FTRE (Federación de Trabajadores de la Regíón Española). Las organizaciones andaluzas con acción violenta directa tuvieron una gran influencia. Surge la Mano Negra, que no Fue un organismo social, y se extingue la FTRE (1888). El anarquismo se dividíó en dos grupos, unos crearon sindicatos legales (sindicalismo apolítico) y otros, acciones terroristas individuales.El socialismo (Madrid), fundó el PSOE (Partido Socialista Obrero Español), procedente de la Asociación

General del Arte de Imprimir, por el núcleo marxista de trabajadores (1879) y la UGT (Uníón General de Trabajadores) en 1888. El PSOE fundó su propio periódico “El Socialista” (1886), rechazó toda colaboración con los partidos políticos burgueses y organizaban Manifestaciones pacíficas cada 1 de Mayo (desde 1890) para reivindicar la jornada laboral de ocho horas. La UGT, formada de obreros cualificados y urbanos, tuvo éxito entre las sociedades de oficio madrileñas y entre las sociedades obreras de metalúrgicos Y mineros de Vizcaya y Asturias. Su dirección era más centralizada y menos violenta. Dentro de la doctrina social de la iglesia los círculos de obreros católicos, promovidos por eclesiásticos como el jesuita Antonio Vicent, favorecían la cooperación entre Patronos.

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