El Moisés Miguel Ángel

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Moisés


: es una escultura de mármol, obra de Miguel Ángel Buonarroti (1513-1515), centrada en la figura bíblica de Moisés. Originariamente concebida para la tumba del papa Julio II en la Basílica de San Pedro, el Moisés y la tumba se colocaron finalmente en la iglesia menor de San Pietro in Vincoli, en la zona del Esquilino.

Tema

El tema es bíblico. El profeta Moisés, al regresar de su estancia en el monte Simón portando las tablas de la ley, contempla horrorizado como los israelitas han abandonado el culto de Jehová La estatua se representa con cuernos en su cabeza. Se cree que esta carácterística procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo. Muchos autores pensaban que ne vez de cuernos eran rayos y así los representaban.

Composición

La composición es clásica y cerrada; se estructura en un eje vertical desde la cabeza hasta el pliegue formado entre las piernas del profeta, cuya figura queda enmarcada por dos líneas rectas verticales en los extremos. Existe un ligero contrapposto marcado por el giro de la cabeza y la simétrica composición entre el brazo izquierdo hacia arriba y el derecho hacia abajo, así como la pierna izquierda hacia fuera y la derecha hacia dentro. Esta composición le permite al artista sugerir el movimiento en potencia: los músculos están en tensión, pero no hay movimiento en acto. Capta el instante en que Moisés vuelve la cabeza y va a levantarse, lleno de furia y de ira, esto se conoce con el nombre de “terribilitá”. Miguel Ángel abandona los rostros serenos y opta por la expresividad, mostrándonos un moisés lleno de vida interior y claramente influenciado por el grupo helenístico del Laocoonte. El autor busca la belleza plasmando su interés por la anatomía humana, con un modelado perfecto en el que la luz resbala por el mármol blanco pulido. Las ropas caen en pliegues donde, juegan luces y sombras donde a la figura volumen. La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse.

EL ESCORIAL


:
La planta del monasterio es un rectángulo. En cada uno de sus ángulos se alza una torre cubierta por un chapitel puntiagudo de pizarra. Sobre la torre una bola de metal, veleta y cruz. La planta adopta la forma de una parrilla, objeto del martirio de San Lorenzo en cuya memoria esta erigido el monasterio. Las cubiertas se cubren a doble aguas con ventanas y chimeneas. Cuenta con cuatro fachadas la norte, este, oeste y sur.En el centro del monasterio se alza la Iglesia o Basílica, alrededor de la cual giran la dependencias más importantes del conjunto. Delante de la iglesia se alza el conocido como Patio de los Reyes, gran espacio descubierto que junto con la iglesia articula a derecha y a izquierda todos los elementos básicos del monasterio. Las fachadas norte y oeste, las mas imponentes y las mas visibles se alza una gran explanada, mientras que en las fachadas este y sur se abren a zonas ajardinadas.

La fachada principal

Se caracteriza por su clasicismo, por su respeto del orden de las medidas. Se diferencian dos cuerpos, en el inferior vemos una puerta adintelada con entablamento, vemos ocho columnas de orden gigante cuatro a cada lado de la puerta. Entre los intercolumnios diversas hornacinas vacías y ventanas algunas de ellas cegadas. Separando el piso inferior del superior, tenemos una línea de entablamento. En el superior hay cuatro columnas de orden gigante sobre plinto respetan la línea vertical de las columnas del nivel inferior. Vemos también el escudo real de Felipe II y por encima la imagen de San Lorenzo en una hornacina. Esta coronado por un frontón triangular con decoración típica herreriana en sus vértices. Encontramos a cada lado del segundo piso, cuatro picos sobre plinto rematados en esferas, respetando la línea vertical de las columnas del nivel inferior. Se aprecia equilibrio entre la verticalidad y la horizontalidad.

El Patio de los Reyes

Nos encontramos ante este patio tras pasar las puertas del Palacio. Vemos una fachada con columnas de orden gigante y dórico adosadas, de las que destaca el detalle de las dos columnas de los vértices que rematan la composición. Vemos tres entradas con arcos de medio punto sencillo y por encima vanos adintelados. Acto seguido, encontramos un entablamento. El cuerpo superior destaca por sus seis esculturas que van en la línea vertical de las columnas del cuerpo inferior. Las esculturas tienen un carácter idealizador, tienen un trabajo realista de los pliegues y se comunican entre sí con cierto dinamismo, pero sus rostros son inexpresivos.

LA VIRGEN DE LAS ROCAS


: La tabla nos muestra la escena como si de un arco de medio punto se tratara, inserta en una naturaleza en la que las rocas crean una perfecta arquitectura natural que adorna con las plantas que en ella surgen y recibe vida a través del agua, que es también foco de luz. De acuerdo con la interpretación tradicional de las pinturas, representan a la Virgen María en el centro, empujando a Juan hacia Jesús, que está sentado con el ángel Uriel. Jesús está bendiciendo a Juan, que extiende su mano en un gesto de oración. Leonardo plantea una composición piramidal y centrada, ordenada mediante la disposición de las figuras y por las actitudes de las mismas, que confluyen en la visión del Niño como punto central. El vértice superior sería la cabeza de la Virgen, que está ladeada y oculta sus formas corporales bajo amplios ropajes y que, en un perfecto escorzo extiende su mano sobre la cabeza de su Divino Hijo; está arrodillada y protege dulcemente a San Juan niño con su mano derecha, mientras que con la izquierda ampara y muestra respeto a su hijo. En el cuadro predominan la línea que contornea las figuras y los colores más utilizados son el marrón, el negro, el azul y el color carne. Contrasta el uso de colores fríos (azul, verde) y cálidos (naranja, marrones) que dan vitalidad a las personas y acercan los objetos. Hay contrastes de luz y sombra que provocan el efecto de que el sol ilumina la imagen. Los personajes, que son lo principal, los hace resaltar más para conseguir profundidad en la superficie plana. Aquí se puede apreciar su teoría de la perspectiva aérea, según la cual la profundidad en los cuadros se consigue usando tonalidades de azul y que sean cada vez menos detallados conforme se alejan del primer plano, creando así una ilusión óptica. Utiliza la técnica del claroscuro en la que la luz es creadora de sombras y mediante la perspectiva aérea disecciona el espacio en tres puntos, dos en los lados del horizonte y otro hacia abajo.

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