La regencia de Maria Cristina

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Tema 2. LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL.

1. La regencia de Mª Cristina. (1833-1840).

María Cristina debe alcanzar el acuerdo de con la fracción liberal del ejército para hacer frente a las aspiraciones de Carlos María Isidro al trono.

1.1. La Guerra Carlista (1833-1839).

El príncipe Carlos tiene el apoyo de campesinos afectados, minoría de obispos, nobles y funcionarios y una masa popular influida por el clero. Por el contrario, el aparato militar permanece fiel a Mª Cristina, salvo una minoría llamados los voluntarios reales. La ideología carlista se basa en:

- La posición ultracatólica, se debe al apoyo de algunos obispos.

- La defensa de la foralidad (fueros) enfrenta al carlismo con una burguesía.

- La monarquía de origen divino, defendida por la nobleza rural.

Entre 1833 y 1835, los campesinos de territorios vascos, navarros, catalanes y del Maestrazgo, se unen contra el gobierno de Mª Cristina. El militar carlista Tomás Zumalacárregui fue el encargado de organizar las tropas carlistas. Desde 1835 se extienden las operaciones militares a toda España llegando hasta Cádiz. D. Carlos y Ramón Cabrera asedian Madrid, pero al no conquistarla retroceden hasta la zona del Ebro. En el año 1837 se produce el desgaste de las tropas carlistas que propician el Convenio de Vergara (1839), llevado a cabo por Espartero (cristino) y Maroto (carlista).En él, el ejército cristino dará dos opciones a los militares carlistas:

que se retiren o que se unan a ellos.

Consecuencias:

Las sucesivas guerras carlistas suponen la inestabilidad política, sobre todo en las zonas de

dominio carlista, ejército como protagonista de la vida política y grandes movilizaciones de recursos al servicio del conflicto, lo que agrava la situación de la Hacienda pública.

1.2 Moderados y progresistas. El Estatuto Real de 1834.

Los liberales moderados responden a un liberalismo doctrinario, según el cual existen dos fuentes de soberanía: la historia (monarquía) y la nación (cortes). Sus prácticas económicas

derivan en un proteccionismo. Sus máximos exponentes son Martínez de la Rosa y Alcalá Galiano.

Los progresistas eran partidarios de la soberanía nacional y las limitaciones de la corona, al igual que de las autonomías de los municipios y la Milicia Nacional. Partidarios del

librecambismo y las desamortizaciones. El reducido número de electores evitaba su ascenso a lGobierno, por lo que amplían el cuerpo electoral y el ejército protagoniza pronunciamientos

militares. Sus representantes son: Espartero, Mendizábal y Calatrava.

En 1834, Francisco Martínez de la Rosa (moderado) elabora el Estatuto Real. Sus rasgos fundamentales son:

Sistema de representación con unas Cortes divididas en dos cámaras:

Cámara alta: formado por Grandes de España, arzobispo y obispos, Administración y

militares.

Cámara baja: enteramente electivo entre ciudadanos mayores de treinta años y con

relación a sus rentas (+de 12000 reales).

Solo el rey puede convocar y disolver las Cortes y nombra a los presidentes de ambas

cámaras. Tiene capacidad legislativa.

1.3 La Desamortización.

Juan Álvarez Mendizábal, como primer ministro en 1835 hace frente a la grave situación de la Hacienda pública con la desamortización de los bienes eclesiásticos (1836). Posteriormente es destituido por la reina, y tras el asalto del palacio de La Granja por parte del Ejército del Norte ante la noticia de la disolución de la Milicia Nacional, la reina es obligada a jurar la Constitución de 1812 y a instaurar un gobierno progresista al mando de Calatrava (1837). Éste, de nuevo, nombra ministro de Hacienda a Mendizábal, que propone la venta de los bienes desamortizados y la abolición de los diezmos.

1.4 La Constitución de 1837.

El nuevo gobierno, hace firmar a la reina la constitución del 1812, hasta que se hiciera la de 1837 (liberal). Sus principales características son:

Sistema de representación: las Cortes son la representación de la soberanía nacional y consta de dos cámaras:

El Congreso de los Diputados: elegido cada tres años de forma directa entre varones mayores de 25 años.

El Senado: nombrado por el rey entre una lista de diputados de provincia elegidos por el pueblo. Deben tener más de 40 años.

Rey: irresponsabilidad política, aunque los ministros si que responden ante las Cortes.

Tiene derecho al veto iniciativa legal y capacidad de disolverlas.

Administración local: los alcaldes son elegidos por el pueblo.

Milicia Nacional: mantenimiento del orden y apoyo del ejército.

Relación Iglesia-Estado: garantiza la libertad de culto aunque el Estado es católico.

Libertad de Imprenta.

Una vez aprobada se convocan elecciones que dan el triunfo a los moderados. A su llegada al Gobierno, atacan a las bases del poder progresista, los Ayuntamientos, modificando la elección de los alcaldes, ya que éstos controlan los censos electorales.

2. La Regencia de Espartero (1841-1843).

En el año 1840, el general Espartero, haciendo un pronunciamiento, asume el Gobierno (ministerio-regencia 1841). La reina abandona el país. Espartero convoca elecciones que dan el triunfo a los progresistas.

Los liberales. Las Cortes de Cádiz.

En el 1810, se realizan unas elecciones en Cádiz, para constituir unas Cortes, para ello se nombran representantes de cada estamento de la población (clero, nobleza, pueblo). Desde este momento la política española quedará dividida en:

Los radicales absolutistas que quieren que regrese Fernando VII.

Absolutistas: partidarios de los Borbones, que piensan que las Cortes deben actuar

como mero órgano consultivo, sin poder real.

Liberales: no están en desacuerdo con el rey pero quieren una Constitución.

La Constitución de Cádiz de 1812.

El 19 de marzo de 1812 se crea la primera Constitución de la historia de España, que es la más extensa y compleja. Y recoge todos los principios del liberalismo:

Soberanía nacional.

División de poderes (legislativo, judicial, ejecutivo).

Sistema de representación: las Cortes, con una única cámara.

El rey: posee el poder ejecutivo ya que tiene derecho a vetar las leyes, aunque no puede disolver las Cortes. El rey goza de irresponsabilidad (no es responsable ante nadie) y de inviolabilidad (no puede ser detenido, ni juzgado como a cualquier ciudadano).

El Estado: posee el poder de aplicar las leyes (judicial).

Fuerzas Armadas: se introduce la Milicia Nacional.

Relaciones Iglesia-Estado: la religión católica se establece como religión oficial y se

prohíbe la práctica de cualquier otra.

Educación: se crean escuelas en todos los ayuntamientos.

La Constitución sólo afecta a la zona de Cádiz porque el resto de España está ocupado por los franceses.

Los decretos emanados por las Cortes.

La obra legislativa de las Cortes de Cádiz contribuye también a la destrucción de los

fundamentos del Antiguo Régimen:

Quedan abolidos los señoríos jurisdiccionales (por ley estos señores tenían derecho a juzgar a la gente de sus territorios).

Se elimina el Tribunal del Santo Oficio (Inquisición).

Abolición de la tortura.

La libertad de contratación en los campos y fábricas. Las Cortes no aplican un programa de desamortización que favorezca la liberalización de las

tierras y su distribución entre el campesinado.

La Restauración Absolutista. El reinado de Fernando VII.

En 1813, en España se está luchando contra los ejércitos napoleónicos. Mientras, Fernando VII es liberado por el emperador tras la firma del Tratado de Valençay (1813).

Fernando VII llega a Valencia y le presentan la Constitución, pero éste se apoya en los militares para dar un golpe de estado (1814) 'en Madrid, tomando el poder y aboliendo la Constitución.

Los nobles, el clero, el ejército y el pueblo apoyan totalmente al rey. Se da así paso al el Sexenio Absolutista.

El Sexenio Absolutista (1814-1820)

Se produce una persecución de los liberales, que buscarán el apoyo de los ejércitos y se dan varios pronunciamientos militares a favor de la Constitución, pero la mayoría fracasan.

En 1820, el comandante Riego lleva a cabo un pronunciamiento militar en Cabezas de San Juan (Sevilla), apoyado civil y militarmente. Con esto triunfan los liberales en España y Fernando VII se ve obligado a aceptar la Constitución de Cádiz, pero pronto se originarán problemas.

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