Historia Constitucional y Partidos Políticos en la España del Siglo XIX: De Fernando VII a la Restauración
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Las Constituciones Fundamentales de la España Liberal (1834-1856)
El siglo XIX en España fue un periodo de profundas transformaciones políticas, marcado por la pugna entre el absolutismo y el liberalismo, y la constante evolución de sus marcos constitucionales. A continuación, se detallan las principales cartas magnas y proyectos constitucionales de la época:
Estatuto Real de 1834
Promulgado en 1834, este documento, más que una constitución, fue una Carta Otorgada. Aunque influenciado por modelos como la Carta de Bayona de 1808 y la Carta Otorgada francesa de 1814 (posiblemente referida como '17' en el texto original), no establecía una declaración de soberanía nacional ni una clara división de poderes. Sus características principales fueron:
- Establecimiento de Cortes bicamerales, compuestas por un Estamento de Próceres (designados por la Corona) y un Estamento de Procuradores (elegidos por sufragio censitario muy restringido).
- Un incipiente desarrollo de derechos civiles, aunque limitados.
Constitución de 1837
Fruto del ascenso progresista, esta Constitución se inspiró en modelos como la Constitución francesa de 1830, la belga de 1831 y la española de 1812. Representó un avance significativo en el liberalismo español:
- Proclamación de la soberanía nacional.
- Establecimiento de una división de poderes:
- Poder Legislativo: Ejercido por las Cortes bicamerales (Congreso de los Diputados y Senado) junto con el Rey.
- Poder Ejecutivo: Recaía en el Rey y sus ministros, quienes eran responsables ante la Cámara de los Diputados.
- Amplia declaración de derechos y libertades civiles y políticas.
- Implementación del sufragio censitario directo.
Constitución de 1845
De carácter marcadamente conservador, esta Constitución reflejó el ideario del Partido Moderado:
- Establecimiento de una soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
- Una limitada declaración de derechos, sometidos a regulación por ley.
- Confesionalidad del Estado (catolicismo como religión oficial).
- No se establecía una clara división de poderes.
- Mantenimiento de Cortes bicamerales.
- Implementación de un sufragio censitario muy restringido.
- Ayuntamientos y Diputaciones sometidos al poder central.
Proyecto de Constitución de 1856
Conocido como la 'Non Nata', este proyecto, surgido durante el Bienio Progresista, no fue promulgada. Sin embargo, recogía el ideario liberal más avanzado de la época y anticipaba ideas de la Constitución de 1869:
- Reconocimiento de amplios derechos políticos.
- Aceptación de un régimen de tolerancia religiosa.
- Establecimiento de sufragio censitario directo (también para el Senado).
- Se restringía el cuerpo electoral en comparación con el sufragio universal.
- Se volvía a la figura de la Diputación Permanente de Cortes.
Los Partidos Políticos Clave del Siglo XIX Español
La vida política del siglo XIX estuvo dominada por la alternancia y la pugna entre diversas formaciones, que sentaron las bases del sistema de partidos moderno en España.
Partido Moderado
Surgido como una escisión del liberalismo constitucional durante el Trienio Liberal, el Partido Moderado jugó un papel decisivo tras la muerte de Fernando VII y fue el principal partido durante el reinado de Isabel II. Nació en 1834 con Francisco Martínez de la Rosa y su auge se dio con Narváez. Fueron los artífices del Estatuto Real de 1834 y la Constitución de 1845, pasando a la oposición en 1837. Sus principios ideológicos se resumen en la Constitución de 1845. Sus líderes destacados fueron Pidal y Murillo, entre otros. Desde 1856 compartieron el poder con los liberales y desaparecieron en 1868.
Partido Progresista
Fue el segundo partido en importancia durante el reinado de Isabel II. Nació en 1834 con Juan Álvarez Mendizábal como oposición a María Cristina de Borbón, provenían de los 'exaltados' y su auge se dio a partir de 1836. La Constitución de 1837 refleja sus ideas y gobernaron con la regencia de Espartero (1840-1843) y durante el Bienio Progresista (1854-1856). Su labor fue decisiva para el desarrollo del capitalismo español. Fue relegado por O'Donnell y el partido volvió a la oposición en 1856. Desde 1866 intentaron derribar a Isabel II y firmaron con el Partido Demócrata el Pacto de Ostende. Desapareció en 1870.
Partido Demócrata
Surgió en 1849 del Partido Progresista y abogaba por el pleno reconocimiento de los derechos, el sufragio universal y la abolición de las quintas (servicio militar obligatorio). Actuó en la clandestinidad hasta el Bienio Progresista y con la llegada de la Unión Liberal volvió a la clandestinidad y se radicalizó. Su figura más importante fue Francesc Pi i Margall y desapareció durante el Sexenio Democrático.
Unión Liberal
Creada como fuerza liberal-conservadora en 1854 por Leopoldo O'Donnell con el Manifiesto de Manzanares. Su línea política era centrista y recogió miembros de los dos partidos principales (Moderado y Progresista). O'Donnell gobernó durante cuatro meses en 1856, de 1858 a 1863 (periodo de auge) y un año entre 1865 y 1866, falleciendo en 1867. Contribuyó con progresistas y demócratas a la Constitución de 1869.
El Fin de la Tercera Guerra Carlista (1872-1876)
La Tercera Guerra Carlista fue un conflicto crucial que coincidió con el final del Sexenio Democrático y el inicio de la Restauración. Los carlistas vascos se levantaron, mientras que la abdicación de Amadeo I en 1873 dio lugar a la proclamación de la Primera República Española. Los carlistas, tras una serie de victorias, no lograron tomar Bilbao, pero sí Cuenca. En 1875, desde Inglaterra, el general Ramón Cabrera reconoció a Alfonso XII, debilitando la causa carlista. Finalmente, Estella cayó en 1876, terminando la guerra y consolidando la Restauración borbónica.