Fuentes de Financiación para Empresas: Recursos Propios, Ajenos y su Coste
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Economía
Escrito el en
español con un tamaño de 4,5 KB
Fuentes de Financiación Empresarial
Recursos Ajenos a Medio y Largo Plazo
Renting
Consiste en el alquiler de bienes muebles o inmuebles a medio y largo plazo. Implica el pago de una renta fija mensual durante un plazo determinado. La empresa de renting no solo facilita el uso del bien, sino que también se encarga de su mantenimiento y de la contratación de un seguro a todo riesgo. Al finalizar el contrato, no existe opción de compra del bien, aunque sí se puede renovar el acuerdo.
Recursos Ajenos a Corto Plazo
- Préstamos a corto plazo.
- Créditos bancarios a corto plazo:
- Descubrimiento en cuenta (números rojos): Fuente de financiación que consiste en la utilización de un importe superior al saldo disponible. Se caracteriza por tener intereses más altos, pero ofrece una disponibilidad inmediata del dinero.
- Cuenta de crédito: La empresa firma un contrato con una entidad financiera que pone a su disposición una cuenta corriente con un límite de dinero. La empresa puede disponer de los fondos mediante talones y pagará intereses por la cantidad utilizada y comisiones por el saldo no dispuesto.
- Crédito comercial: Financiación automática que consigue la empresa cuando aplaza el pago de las compras a sus proveedores.
- Descuento de efectos comerciales: Las deudas de clientes, documentadas en letras de cambio o pagarés, pueden cederse a una entidad financiera, que anticipará su importe. El interés que cobra el banco por anticipar el dinero se denomina descuento. Si el efecto no se paga a su vencimiento, el banco cargará el importe más los gastos de devolución a la empresa.
- Factoring: Forma de financiación que consiste en la venta de los derechos de crédito sobre clientes a una empresa especializada (denominada factor). Proporciona a la empresa una liquidez inmediata, pero conlleva un elevado coste en forma de intereses y comisiones.
- Fondos espontáneos de financiación: Son fuentes que surgen de la operativa habitual de la empresa y no requieren una negociación previa (por ejemplo, deudas con la Hacienda Pública o la Seguridad Social).
El Coste de los Recursos Financieros
Coste de los Recursos Propios
Los socios asumen un riesgo elevado porque esperan obtener una rentabilidad que lo compense. En términos de mercado, el coste de los recursos propios se puede equiparar con la rentabilidad exigida o conseguida por el accionista. A estos recursos se les atribuye un coste de oportunidad, ya que la rentabilidad que se obtiene con ellos dentro de la empresa debe ser superior a la que se conseguiría invirtiéndolos en el exterior con un riesgo similar.
Coste de los Recursos Ajenos a Medio y Largo Plazo
En las fuentes de financiación ajenas a medio y largo plazo, siempre existe un contrato que formaliza la operación. Para calcular el coste efectivo, se utiliza la Tasa Anual Equivalente (TAE), que debe tener en cuenta todos los gastos asociados (intereses, comisiones, etc.). Las entidades financieras están obligadas a informar del valor de la TAE en los préstamos que ofrecen.
Coste de los Recursos Ajenos a Corto Plazo
Es necesario diferenciar entre las fuentes que requieren negociación explícita y las que son espontáneas. Estas últimas, como el crédito comercial, a menudo se consideran con un coste cero si no se pierden descuentos por pronto pago. Los recursos a corto plazo negociados suponen un coste para la empresa que dependerá de las condiciones pactadas en cada caso.
Coste Medio Ponderado de Capital (CMPC)
Para determinar el coste global de la financiación de una empresa, se calcula una media ponderada de los diferentes costes de cada fuente. La ponderación se basa en el porcentaje que cada fuente financiera representa sobre el total de los recursos empleados. Este indicador también es conocido como WACC (Weighted Average Cost of Capital).
Cuanto menor sea este coste, mayor será el número de proyectos de inversión que la empresa podrá acometer de forma rentable. Cuando los tipos de interés de mercado bajan, el coste de los recursos ajenos también disminuye, lo que reduce el coste medio ponderado y, en consecuencia, puede incentivar un aumento de la inversión total.