La existencia de Dios y las ideas ejemplares

Enviado por Chuletator online y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,15 KB

 

Dios(San Agustín)



- La creación

Es una de las novedades fundamentales que aporta la tradición judeocristiana a Occidente. No fue aceptada con facilidad, pues chocaba la idea de una creación a partir de la nada: el ser no puede proceder del no ser. Para la concepción romana era mucho más familiar la idea griega de la eternidad del mundo. Para San Agustín, en cambio, Dios hizo salir de la nada al mundo, es decir, hizo pasar de posibles a reales los modelos ejemplares contenidos en su mente desde toda la eternidad. La creación es por tanto un acto, libre, de Dios. No crea porque necesite algo (la necesidad es una imperfección), sino por un amor infinito que le lleva a comunicar el bien que posee. Acabada su obra, Dios sigue actuando en ella por vía de conservación. Esto significa que el transcurso de la historia del mundo fue previsto y creado desde su origen.

- El ejemplarismo

Si en Platón las cosas de este mundo eran copias de las Ideas, en San Agustín son copias de los modelos existentes en Dios desde toda la eternidad. Es decir, las esencias de todas las cosas creadas se encontraban en la mente de Dios como ejemplares o modelos de las cosas.Con arreglo a esos modelos o ideas eternas es como Dios ha creado el mundo, por lo que deben reflejar en sí mismas, por tenue que sea la huella, la marca del autor que las creó, marca que puede encontrarse allí donde se mire. De esta forma, todos los seres son imágenes y reflejos de Dios.

- Las razones seminales y la evolución del universo

Esta teoría surge como respuesta a un problema: ¿cómo pueden reconciliarse el hecho de que Dios creó todas las cosas juntas, según el Eclesiastés, y el de que, por ejemplo, los peces y las aves no aparecieron hasta el quinto día según el Génesis? Sosteniendo que Dios creó todas las cosas juntas, pero que no las creó todas en la misma condición; muchas cosas, incluido el hombre, fueron creadas invisiblemente, potencialmente, en germen. Todos los seres fueron ya creados como razones seminales o gérmenes que luego se van desarrollando al llegar el tiempo establecido por Dios.
La historia del universo es, por tanto, la historia del plan divino, la historia del despliegue de todas las potencialidades implantadas por Dios en la materia y en los seres, pues sólo a unas pocas cosas les concedíó la existencia actual, a las demás les proporciónó una potencia para existir, de forma que acabarán desarrollándose en momentos sucesivos. Porque las razones seminales no son pasivas, sino que tienden a su autodesarrollo, si bien la ausencia de las condiciones y circunstancias requeridas, y de otros factores externos, puede estorbar o impedir su desarrollo. Esto implica, por supuesto, que unos seres no evolucionan a partir de otros.

- Pruebas de la existencia de Dios

Para San Agustín, su existencia es demostrable. No se trata de argumentos dirigidos contra aquellos que niegan la existencia del Dios cristiano, sino de pruebas que pretenden únicamente confirmar racionalmente lo que ya es sabido y admitido por la fe.
A) La mente capta en nosotros mismos verdades o ideas eternas e inmutables superiores a ella y no constituidas por ella, pues sólo pueden fundarse en un ser eterno e inmutable, es decir, Dios.
B) El consentimiento universal: salvo unos pocos, toda la raza humana confiesa la existencia de Dios y tanta gente no puede equivocarse.
C) El orden, disposición y belleza del mundo y de todas las cosas visibles proclaman silenciosamente que sólo pueden haber sido hechas por un ser inefablemente grande y bello, Dios.

- La naturaleza de Dios

Conocer con convicción que Dios existe no significa conocer con exactitud la naturaleza divina. Dios se conoce mucho mejor por vía de negación que por vía de afirmación positiva. Es decir, no sabemos qué es Dios, pero sí qué no es: no es imperfecto (es omnipotente y omnisciente), no es temporal (es eterno), no es mutable (es inmutable), etc.…
Aparte de esta vía, contamos con informaciones sobre su naturaleza provenientes del propio Dios mediante las escrituras: yo soy el que soy dice en el Éxodo. Esto es, Dios es el verdadero ser, pues es el único inmutable (las demás realidades, en la medida en que cambian, no tienen la plenitud del ser). Dios es, por tanto, esencia suma.

Entradas relacionadas: