La España del Siglo XVIII

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Los Reyes Católicos

 fueron el primer ejemplo de monarquía autoritaria en los reinos hispánicos.Con ellos finalizó el convulso tiempo bajomedieval,dominado por los enfrentamientos entre los no­ bles, y entre estos y la monarquía. Los nuevos mo­ narcas unieron sus Coronas para ganar peso y po­ der, construyeron las instituciones y organismos del Estado moderno, impusieron su poder político por encima del de la nobleza y el clero,y estable­ cieron una política de alianzas internacionales, que les otorgaba poder e influencia en Europa.

1.1. La uníón dinástica


El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (1469), herederos de las dos Coronas con mayor peso e importancia de la Península, dio origen, al acceder ambos al trono, a una nueva en­ tidad política: la monarquía hispánica.Esta monarquía debe entenderse como una uníón dinástica de dos Coronas, en la que cada reino siguió rigiéndose por sus leyes e instituciones, por lo que se conformó un Estado plural y no unitario, integrado por unos territorios (Castilla, Aragón, Cataluña y Valenc ia) que solo tenían en común una misma monarquía.Se denominaba España a la asociación de todos los pueblos de la Península Ibérica, pero no tenía un significado político; de tal mane­ ra que los Reyes Católicos no utilizaron la denominación de Reyes de España sino de los diferentes reinos que la formaban .Las leyes, la moneda y las instituciones, así como las Cortes de cada reino, permanecieron diferenciadas, y las fronteras entre los diferentes territorios obligaban al pago de derechos sobre las mer­ cancías. Ahora bien, en la nueva monarquía, las leyes y disposic io­ nes reales eran firmadas por representantes de ambos reinos, cuyas instituciones se j uraron mutua lealtad. A pesar de este aparente equilibrio, el mayor peso territorial,de­ mográfico y económico de Castilla originó una creciente castellani­ zación de la propia monarquía y un descenso del peso político de la Corona de Aragón, a lo largo de los siglos XV I y XVII.

1.2. La construcción de una monarquía autoritaria El reforzamiento del poder real


Un territorio unido no era sufic iente. Los monarcas coincidían también en la necesidad de imponer su autoridad a la nobleza y a parte del clero,que durante la Baja Edad Media se habían levantado repetidamente contra el poder real. Para ello, primero vencieron por las armas a la nobleza y a los gran­ des señores eclesiásticos (Toro, 1476) e impusieron su autor idad. Después, recuperaron parte del patrimonio real en manos de los se­ ñores, aunque aceptaron garantizar a la aristocracia y a la Iglesia su poder e influencia a cambio de su sumisión política. De este modo,consolidaron los privilegios jur isdiccionales (seño­ ríos) de nobles y eclesiást icos o su poder dentro de la Mesta. Por otro lado,las Leyes de Toro (1505) generalizaron la institución del Mayo­ razgo, que vinculaba las tierras a los grandes títulos nobiliarios.

Las instituciones de la monarquía


Una vez dominados la nobleza y el clero, los monarcas organiza­ ron una serie de instituciones ef icaces para afirmar la autoridad real.
De esta forma crearon:
Un ejército permanente, en el que la nobleza, apartada de la polí­ tica, conservó cargos y prerrogativas.
Un cuerpo de embajadores, que atendía los asuntos diplomáticos para reforzar su política exter ior.
La figura de los corregidores.
Eran los delegados del poder real en villas y ciudades, presidían los ayuntamientos y tenían func io­ nes j udiciales y de orden público.
Asimismo, los Reyes Católicos reorganizaron otras instituciones :
El Consejo Real, apartando a la gran nobleza e introduciendo letra­ dos y secretarios procedentes de la baja nobleza y la burguésía.
Las Cortes, sobre todo en Castilla, perdieron protagonismo y casi únicamente se reunían cuando los monarcas necesitaban más recursos financieros o cuando tenían que confirmar al nue­ vo rey.

La Audiencia de Va lladolid para la administración de justicia . También se crearon otras nuevas en Sevilla y Galicia.
En la Corona de Aragón se mantuvieron las instituciones tradicio­ nales, así como el mayor peso político de las Cortes. Ahora bien, se instituyó el cargo de lugarteniente (posteriormente, virrey), repre­ sentante de los monarcas que ejercía plenamente la autoridad real. Igualmente, en Aragón continuó vigente la figura del Justicia Ma­ yor, cuya misión era ejercer de árbitro entre el rey y sus súbditos. En Cataluña y Valencia siguieron funcionando sus propias instituciones jud iciales.
A pesar de las reformas, controlar los terr itorios de la Corona, imponer las leyes y controlar los excesos de la nobleza y el clero no fueron tareas fáciles. Por ello, durante su reinado los Reyes Católi­ cos se desplazaban de manera prácticamente continua por todo el ter ritorio para impartir just icia y reforzar su autor idad, sin estable­ cer una capital fija de los reinos.

3.1 La unificación del territorio hispánico


Unidas las dos Coronas, los Reyes Católicos coincidían en la necesidad de completar la unifica­ ción territorial de los reinos hispánicos para con­ solidar un Estado fuerte que pudiera expandirse fuera de la Península. De este modo actuaron en:

El reino de Granada

Castilla, con la ayuda ara­ gonesa, abríó de nuevo las hostilidades contra el último reducto musulmán de la Península, el reino de Granada, que fue defin it ivamente anexionado a la Corona en 1492.

El rino de Navarra


Fernando de Aragón, sien­ do ya regente de Castilla tras la muerte de la reina Isabel,invadíó e incorporó Navarra a Cas­ tilla (1512), aunque dicho ter ritorio conservó su autonomía y sus instituciones.

El reino de Portugal


Los Reyes Católicos prepa­ raron también la anexión de Portugal a la Coro­ na mediante una hábil política matrimonial.

3.2 La política internacional


Como todos los monarcas autoritarios, los Re­ yes Católicos dedicaron amplios esfuerzos a la po­ lítica exterior. Cabe destaca r:

El sistema de alianzas y la política matrimonial



Los Reyes Católicos realizaron una intensa política matrimonial me­ diante la formalización de alianzas con diversos reinos europeos:
Con el Imperio alemán, al casar a su hija y heredera Juana con Felipe, hijo del emperador Maximiliano l.
Con Inglaterra, al casar a otra hija, Catalina, con el futuro monarca Enrique VIII.
Con Portugal, a través de un complej o proceso dominado por la firma de diversos tratados, y por el matrimonio de las hijas de los Reyes Católicos, Isabel, y posteriormente María, con el rey de Portugal Ma­ nuel el Afortunado.

Los enfrentamientos con Francia e Italia


La habilidad diplomática del rey Fernando permitíó la recuperación de los territorios del Rosellón y la Cerdaña (Tratado de Barcelona, 1493), que su padre, Juan 11, había cedido a Francia . Más tarde, las guerras con Francia tuvieron a Italia co­ mo escenario principal. Fernando 11 organizó un poderoso ejército que venc ió a los franceses y permitíó consolidar el dominio de la Corona de Aragón sobre Nápoles (1504).
La expansión en el Norte de África y el Atlántico
. A partir de 1505, y para frenar el avance musulmán en el Mediterráneo, los Reyes Católicos llevaron a cabo una intensa actividad de conquistas que les aseguró
el dominio de la costa de África: Peñón de la Gomera, Orán, Bugía y Trí­ poli,que se suma ron a Melilla, conquistada en 1497.
Asimismo, el apoyo de comerciantes andaluces permitíó la ocupación de­ finitiva de las islas Canarias, que se había iniciado años antes. En el año 1496 se completó el control del archipiélago con la conquista de Tener ife.

Las relaciones con Portugal


La pacificación con Portugal fue un proce­ so dominado por la firma de diversos tratados, entre los que destacan el Tratado de Alcá<> (1479), mediante el cual los portugueses con­ siguieron el control de la costa africana a cambio de renunciar a sus pretensiones sobre la Corona de Castilla, y el Tratado de Tordesillas (1494), que les dio el control del actual Brasil.

3.3. La llegada a América


Desde la conquista de las islas Canarias,los castellanos habían abierto rutas en el Atlántico, pero sin duda eran los portugueses,pioneros en vía­ jes y descubr imientos,los que dominaban las vías marítimas.
Cristóbal Colón, navegante de origen probablemente genovés, presen­ tó, primero en la corte portuguesa y después a los Reyes Católicos, una propuesta basada en la esfericidad de la Tierra, que consistía en abrir una nueva ruta al Oeste para alcanzar tierras asíáticas en busca de oro y es­ pecias,en lugar de bordear África. Al principio, dicha ruta fue rechazada por las dos coronas, pero finalmente Isabel de Castilla aceptó y puso a disposic ión del navegante los medios para el viaje. El contrato entre Colón y los reyes (Capitulaciones de Santa Fe, 1492) establecía los cargos y be­ neficios que le reportaría la empresa del descubrimiento de la nueva ruta.
El 3 de Agosto de 1492 salieron de Palos (Huelva) tres naves que,des­ pués de una escala en Canarias, alcanzaron tier ra el 12 de Octubre del mismo año en unas islas del Caribe: Guanahaní o San Salvador,Cuba y La Española. Las expectativas de riqueza generadas por el descubr imiento hicieron que el viaj e siguiente,en Septiembre de 1493, incluyera 17 barcos y 1200 hombres. Colón realizó una tercera y una cuarta expedición que alcanzaron las costas del continente americano. Murió en 1506, convencí­ do todavía de haber llegado a tierras asíáticas.
En 1511 había concluido, prácticamente,la conquista de las grandes islas y el conjunto de las Antillas estaba bajo control de la monarquía. Las rique­ zas descubiertas resultaron menores de lo esperado, la población era esca­ sa y el clima desfavorable para el desarrollo de la agricultura, tal y como se practicaba en Castilla. Sin embargo, eran evidentes las perspectivas de ha­ llar un nuevo continente con una gran extensión de tierras.
Las Cortes, que siguieron celebrándose por reinos (Cas­ tilla, Aragón, Cataluña y Va lencia) y conservaron su ca­ rácter estamental. Sin embargo, al perder importancia y reducirse su papel, sobre todo en Cast illa, a la aprobá­ ción de impuestos, la nobleza y el clero dejaron práctica­ mente de asistir a ellas, ya que no estaban obligados a pagar tributos; de esta manera, las Cortes quedaron re­ ducidas a los representantes de las ciudades.


Fuera de Castilla, algunas instituciones siguieron conser­ vando su vigencia; como el Consejo de Ciento en Barcelona y Valencia, y la Generalidad (representación de las Cortes catalanas) . Navarra conservó también alguna institución como la Cámara de Contos.
Igua lmente, Navarra, las provincias de Álava y Guipúz­ coa, el señorío de Vizcaya y los reinos de la Corona de Ara­ gón conservaron sus fueros (leyes y privilegios).

4.3. Otras instituciones


El gobierno municipal siguió encomendado a los Concejos o Cabildos, compuestos de concejales, alcaldes y otros cargos, y también de corregidores (representantes del rey en esos organismos locales). Los gobiernos municipa­ les fueron desempeñados y controlados por las propias oligarquías de las ciu­ dades.
La justicia continuó teniendo las Audiencias como órganos fundamenta les. Pero también tuvo una excepciona l importancia el Tribunal de la Inquisición, (o Tribunal del Santo Oficio), que tenía ju risdicción en todos los territorios de la Corona y ejercía una función más política que la puramente religiosa.
El poder supremo fuera de Castilla lo tuvo, en los siglos XV I y XV I1, el virrey, que reunía el poder civil, militar y j udicial. Los virreinatos se extendieron por Europa y Amér ica, donde los virreyes nombraban gobernado res que ejercían el poder en su nombre. En la Península se crearon los virreinatos de Aragón, Va­ lencia y Cataluña. En el exterior se establecieron virreinatos en Nápoles y Sici­ liá y en los dominios de América, en Nueva España y Perú, a los que posterior­ mente se añadieron el de la Plata y el de Nueva Granada. En ter ritorios como Flandes o el Milanesado no hubo virreyes sino gobernado res militares.
El poder real se completaba con un poderoso ejército que dependía del rey. En el siglo XV I,el ejército imperial estaba compuesto de soldados castellanos, alemanes,suizos, italianos,etc.,que integraban la principal fuerza, los tercios de infantería. El ejército se compónía por lo común de mercenar ios, pero en ocasiones se practicaban levas entre la población para su reclutamiento.
El gran problema para mantener todo este sistema administrativo y militar era la falta de dinero de la Hacienda real.
Las finanzas estuvieron mal adminis­ tradas y empleadas: se gastaba demasido en las guerras y en la burocracia, no había presupuestos sólidos, la Hacienda cayó en manos de banqueros extran­ jeros (genoveses,sobre todo), que fac ilitaban préstamos con altos intereses y,en definitiva, el Estado llegó varias veces a estar en bancarrota.

Cuestiones

Explica brevemente el concepto “Uníón Dinástica”


Uníón dinástica es la uníón de varios reinos, Estados, dominios o cualquier otro título de soberanía​ bajo un mismo soberano o gobernante por derecho dinástico. La misma persona posee cada uno de títulos en forma independiente; los dominios del título mantienen sus propias instituciones y legislación (particularismo).

¿Qué es la Santa Hermandad? ¿Cuándo se crea y para qué?


La Santa Hermandad fue una corporación de tipo policial compuesta por grupos de gente armada, pagados por los concejos municipales, para perseguir a los criminales. Fue instituida por Isabel la Católica en las Cortes de Madrigal de 1476 (Siglo XV), unificando las distintas Hermandades desde el Siglo XI en los reinos cristianos.

¿Cómo se consigue la unificación religiosa con los RR CC? ¿Qué papel juega la Inquisición?


se logra gracias al enlace matrimonial entre Isabel (heredera al trono de Castilla) y Fernando (heredero al trono de Aragón), a la conquista del reino de Granada y a la anexión de Navarra al reino de Castilla en 1512.Para conseguir la unidad religiosa y reinar así sobre súbditos ideológicamente homogéneos se creó la Inquisición, se expulsó a los judíos y a los musulmanes y se conquistó el reino musulmán de Granada.
Insiste en el papel de la Inquisición (vigila la correcta observancia de la religión cristiana; no persigue a otras religiones)
¿Qué revueltas internas hubo de sofocar Carlos I?

Una vez coronado, Carlos I convocó Cortes para que votaran nuevos impuestos. La reacción fue inmediata en Castilla, las protestas le recordaban al rey su obligación de residir en el reino y de respetar las leyes del reino. Similares protestas surgirán en Aragón ante la demanda de nuevos impuestos.
Menciona los nombres Comunidades y Germánías

5 ¿Cómo se organiza el tráfico y comercio con las Indias? ¿Qué institución se crea?


La Real Casa de la Contratación de Indias fue una institución que se establecíó en 1503. Fue creada para fomentar y regular el comercio y la navegación con los territorios españoles en Ultramar. Establecíó un asiento que dio como fruto un monopolio de comercio español con las Indias. Siglo XVI y el XVIII recibían 270 000 kilos de plata y 40 000 kilos de oro al año.
Monopolio de Castilla y viajes por convoyes​

Describe los proyectos de reforma del valido Conde-Duque de Olivares


su programa político pretendía la recuperación del prestigio exterior de la monarquía Hispánica y el fomento de las reformas interiores para poner fin a la corrupción del gobierno. Uníón de Armas

Enumera las revueltas ocurridas en 1640 y las consecuencias



La sublevación de Cataluña, La secesión de Portugal,La conspiración del Duque de Medina Sidonia en Andalucía,La conspiración del Duque de Híjar en el reino de Aragón,Rumores de secesión del Reino de Navarra,Traición de D. Pedro Velaz de Medrano,Las revueltas de Nápoles y Sicilia
La guerra en Europa no fue bien: ya se había perdido la batalla naval de las Dunas (1639) y se perderá la batalla de Rocroi (1643). El Tratado de Westfalia (1648) puso fin a la guerra en Centroeuropa y modernizó la diplomacia europea, haciéndola más realista y menos dependiente de la religión. Los Habsburgo de Viena sobreviven. La monarquía católica tiene que resignarse a todo. Se reconoce la independencia de Holanda (tras ochenta años de guerra con el paréntesis de la tregua de los doce años concedida por Felipe III), como más tarde se reconocerá la de Portugal (1668). La guerra con Francia continuó, pero la situación en Cataluña evoluciónó favorablemente a los intereses de los Austrias, aunque la paz de los Pirineos (1659) significó la partición del territorio catalán, mientras su parte principal volvía a la situación anterior a 1640, pues se respetaron los fueros tradicionales
¿Crees que la política europea trajo beneficios o perjuicios a la monarquía española? Razona tu respuesta brevemente.

Trajo beneficios por el esfuerzo proseguido en común en el transcurso de los años nos ha permitido establecer por primera vez desde la revolución industrial la libre circulación de nuestros productos en toda el área geográfica de Europa Occidental.
También mejoró la democracia. No existe en este momento.

¿Por qué se produjo el conflicto sucesorio al trono español y quién y por qué apoyó a cada bando? ¿Cómo finaliza?



La Guerra de Sucesión Española fue un conflicto internacional que duró desde 1701 hasta la firma del tratado de Utrecht en 1713, que tuvo como causa fundamental la muerte sin descendencia de Carlos II de España
la Guerra de Sucesión evoluciónó hasta convertirse en una Guerra Civil entre borbónicos, cuyo principal apoyo lo encontraron en la Corona de Castilla, y austracistas, mayoritarios en la Corona de Aragón, cuyos últimos rescoldos no se extinguieron hasta 1714 con la capitulación de Barcelona y 1715 con la capitulación de Mallorca ante las fuerzas del rey Felipe V de España. Para la Monarquía Hispánica, las principales consecuencias de la guerra fueron la pérdida de sus posesiones europeas y la desaparición de la Corona de Aragón, lo que puso fin al modelo «federal» de monarquía,​ o «monarquía compuesta»​ de los Habsburgo españoles

Explica brevemente en qué consiste los Decretos de Nueva Planta


Los Decretos de Nueva Planta son un conjunto de decretos promulgados entre 1707 y 1716, por el rey Felipe V de Borbón, vencedor de la Guerra de Sucesión Española (1701-1713), por los cuales quedaron abolidas las leyes e instituciones propias del Reino de Valencia y del Reino de Aragón el 29 de Junio de 1707, del Reino de Mallorca el 15 de Noviembre de 1715 y del Principado de Cataluña el 16 de Enero de 1716, todos ellos integrantes de la Corona de Aragón que se habían decantado por el archiduque Carlos, poniendo fin así a la estructura compuesta de la Monarquía Hispánica de los Austrias. La Nueva Planta también fue aplicada a la organización jurídica y administrativa de la Corona de Castilla. Formalmente, los Decretos eran una serie de Reales Cédulas por las que se establecía la «nueva planta» de las Reales Audiencias de los estados de la Corona de Aragón y a la Corona de Castilla.

¿Qué aspectos de la sociedad y economía critican los ilustrados españoles?



Actitud crítica respecto a las instituciones del antiguo régimen: la monarquía absoluta , la iglesia ,la sociedad estamental critica al absolutismo, división de poderes Montesquieu , voluntad popular Rousseau.

Enumera las principales reformas propuestas por Carlos III



La expulsión de los jesuitas se quiso aprovechar para realizar una reforma de la enseñanza que debía fundamentarse en las disciplinas científicas y en la investigación, promovíó un nuevo plan de Estudios Universitarios, impulso hacia la reforma de la agricultura durante el reinado de Carlos III, se reorganizó el ejército,la creación del Banco de San Carlos, distribución de la población de España por provincias actuales según el censo de Floridablanca (1787), desarrollo de la industria destacó el Discurso sobre el fomento de la industria popular de Campomanes, hizo hospitales públicos, servicios de alumbrado y recogida de basura, uso de adoquines, una buena red de alcantarillado.
 

Cuestionario

El primer califa de al-Ándalus fue...

Abderramán 3

Un destacado filósofo de al-Ándalus fue...

Averroes

Los musulmanes invaden la Península liderados por

..Tariq


Perteneciente al gran contingente de tropas que invaden al-Ándalus y que vivía en el norte de África Bereber
Cristiano que se convierte al Islam Muladí
Cristiano que vive bajo la dominación política de al-Ándalus Mozárabe
Clase social más poderosa económica y políticamente en al-Ándalus Árabes
Musulmán que vive en los territorios reconquistados por los cristianos Mudéjar

Reino de Pamplona Sancho III
Conquista del reino de Valencia (1235-45)

Jaime I

Conquista de Córdoba 1236 Fernando III
Reino de Asturias Pelayo
Batalla Navas de Tolosa 1212 Fin del Imperio almohade
Condado de Castilla Fernán González
  Agrupación de ganaderos de Castilla

La Mesta


Gran catástrofe demográfica ocurrida en el s. XIV Peste Negra
Persecución a los judíos a partir del s. XIV Pogroms
Revueltas sociales Remensas e irmandiños

Griegos


Colonizadores que llegan por las costas catalanas y levantinas con intereses comerciales y fundan colonias como Emporion, Hemeroscopeion, Mainake Tartessos
Importante civilización urbana del valle del Guadalquivir, muy evolucionada y con importantes contactos con fenicios y griegos Celtas
Invasores procedentes del centro de Europa, muy guerreros, con poblados fortificados y que aportan el uso del hierro Fenicios
Colonizadores procedentes del Mediterráneo oriental que comercian con Tartessos y fundan colonias como Gadir, Malaca, Sexi

Iberos


Resultado de la evolución de las poblaciones autóctonas del Sur y levante peninsular, en contacto con los colonizadores que entran por el norte y este peninsular

Carthago Nova


Carthaginensis Tarraco Tarraconensis Corduba
Bética Bracara Agusta
Gallaecia Emérita Augusta
Lusitania
Son nómadas, depredadores y viven en cuevas Paleolítico
Aparecen los megalitos, poblados fortificados Edad de los Metales
Cultura de El Argar Edad del Bronce
Son sedentarios, productores, aparecen aldeas, cerámica y rueda Neolítico
Tartessos I Milenio a. C
Los Millares Edad del Cobre
La Prehistoria se divide en estas etapas: Paleolítico, Neolítico, Edad de los Metales
Etapas políticas de al-Ándalus.Emirato Independiente, Califato, Reinos de Taifas, Reino Nazarí
Etapas de conquista romana.Zona costera levantina y andaluza; interior de la Península (Meseta); zona cantábrica
las causas y consecuencias de la Crisis del siglo IIIa. La disminución del número de esclavosb. La huida de la población al campo y abandono de las ciudades c. Las invasiones de los pueblos bárbaros
¿Dónde se localizan los primeros restos humanos más antiguos de Europa y la P. Ibérica?Atapuerca (Burgos)
Las guerras contra Lusitanos y Numantinos corresponden a la tercera etapa de conquista romanaFalso
La Monarquía visigoda tenía carácter hereditario por lo que se evitaron problemas sucesoriosFalso

Carlos 1 y Felipe II

4.1 La dinastía de los Habsburgo


La monarquía de los Austrias, heredera de los Reyes Católicos,nunca fue un Estado unitario. La Corona era el punto de uníón de los diversos reinos, que, como hemos visto, seguían conservando sus leyes, instituc iones, usos y cos­ tumbres civiles. En cualquier caso,la preeminencia la tuvo siempre Castilla, a la que se incorporaron Navarra y los dominios de América.
El modelo de los primeros Austrias era el de la monarquía autoritaria, forja­ da con los Reyes Católicos, aunque a lo largo de los siglos XV I y XVII evolucio­ nó hacia formas más absolutas. En este proceso hubo grandes diferencias en­ tre la Corona de Castilla y la de Aragón. En Castilla, el peso y el poder del monarca fue mayor; en cambio, en los ter ritorios de la Corona de Aragón hubo más resistencia para mantener fueros y privilegios. En ello tuvo que ver el he­ cho de que, a partir de Carlos 1, los reyes residieron siempre en Castilla.

4.2 El gobierno de la monarquía


El aparato de gobierno del Imperio era muy complejo. Su base se asentó en las reformas introducidas,en el Siglo XV,por los Reyes Católicos,pero fue evo­ lucionando conforme a las necesidades de manejar un Imperio cada vez más extenso. Se fundamentaba en
:El rey, que era la cabeza del gobierno y de la administración. Junto al mo­ narca, y dependiendo directamente de él, estaban sus secretarios y ayu­ dantes más directos, quienes tomaban las decisiones.
Los Consejos, especializados en asuntos concretos, para auxiliar al monarca en su tarea de gobierno. Su número fue variable y tendíó a crecer; unos se ocupaban de asuntos relacionados con un ter ritor io determinado: Consejos de Aragón, Italia, Flandes y el Consejo Real de Castilla, que siempre tuvo un papel preeminente. En el año 1524, se establecíó el Consejo de Indias para ocuparse de los asuntos de los ter ritorios de América.Junto a estos Consejos ter ritoriales, existían otros especializados en asun­ tos propios de la administración:
Hacienda, Órdenes militares, Guerra y el Consejo de Estado, que se ocupaba particularmente de la política exterior.Por otro lado, como tribunal supremo de justicia, funcionaría el Consejo de la Cámara de Castilla, nacido del Consejo Real de Castilla.

5.1 Carlos 1 y Felipe 11, la defensa del Imperio


Carlos 1 heredó el título de emperador en unas circunstanc ias sumamente difíciles. Se acababa de producir la rebelión religiosa y política de los protestantes en Europa central, Francia aspiraba al dominio de Italia, y en el Mediterráneo aparecía cada vez más amenazadora la expansión del Im­ perio turco. Carlos 1 entendíó que tenía una gran misión histórica: el mantenimiento de una monar­ quía cristiana y universal, cuya jefatu ra espiritual ostentaba el Papa, frente a la amenaza de los pro­ testantes, los turcos y Francia. Para defender su idea de Imperio, el monarca se vio envuelto en continuas guerras, y prestó más atención a su función como emperador que como rey español.En 1556, el emperador abdicó en su hijo Feli- pe 11,a quien cedíó la Corona y todos sus territo­ ríos, salvo los dominios del archiducado de Aus­ tr ia y los derechos al título imperial, cedidos a su hermano Fernando. Desde entonces, la rama aus­ tr iaca de los Habsburgo ostentó el título imperial.A diferencia de su padre, Felipe 11 (1556-1598) fue un monarca dedicado a las cuestiones de su reino. Él, personalmente, resolvía todos los asuntos con el auxilio de sus secretarios. Sus viajes fueron escasos, no abandonó práctica­ mente nunca la Península y establecíó la capital en Madrid en 1561. Felipe 11 mantuvo el ideal de defensa del catolicismo y, por tanto, la política y los ene­ migos en Europa de su padre Carlos I;además,Felipe 11 incorporó Portugal a la Corona en 1580, haciendo valer sus derechos como hijo de Isabel de Portugal.

5.2 Los conflictos en el exteriorLa lucha contra los protestantes

La ruptura de la unidad católica, como consecuencia de la reforma religiosa denominada protestante, fue el principal problema de la monarquía de Carlos l. El fraile agustino de origen alemán, Martín Lutero,había pedido la reforma de la Iglesia en las 95 tesis,donde criticaba algunas de sus prácticas. Para hacer frente al problema se convocó la Dieta de Worms (1521)
, que presidíó el em­perador y en la que se pidió a Lutero su retractación, pero este se negó y se puso bajo la protección de Federico de Sajonia. Al poco tiempo, el protestan­ tismo fue adoptado por diversos príncipes alemanes y en Flandes. También la Inglaterra de Enrique V IIIse separó de la obedienc ia de Roma.Carlos 1, como defensor de la Iglesia, se enfrentó al protestant ismo en dos ámbitos: el político-militar y el religioso . El emperador derrotó a la liga de los príncipes protestantes en la batalla de Mühlberg (1547), pero no acabó con el problema. El papa Paulo 111 convocó en 1545 el Concilio de Trento (Italia)
, don­ de los teólogos españoles contribuyeron a la reacción católica frente al protes­ tantismo. Al fin se llegó a la Paz de Augsburgo (1555)
, en la que los protestant­es consiguieron que cada príncipe pudiera elegir la religión de sus Estados.
A la muerte de Isabel (1504),heredó la Corona de Castilla su hija Juana, ca­ sada con Felipe de Borgoña, que fue rey de Castilla con el nombre de Felipe. Su prematura muerte y la enfermedad mental de Juana dieron el trono a su pri­ mogénito Carlos 1, nacido en Gante (Bélgica) en 1500,que también heredó la Corona de Aragón a la muerte de su abuelo Fernando el Católico en 1516. Poco después, en 1519, fallecíó su abuelo, el emperador Maximiliano, y Carlos fue elegido por unanimidad emperador con el nombre de Carlos V de Alemania.Con Carlos 1 de España y V de Alemania comenzó la dinastía de la casa de Austr ia o de Habsburgo, que reinó hasta 1700. Su herencia era inmensa: las Coronas de Castilla y Aragón, con los ter ritorios de Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Rosellón, la Cerdaña y Amér ica, el archiducado de Austr ia y los dominios de los Países Bajos,el Franco Condado y Luxemburgo.

7.1 La explotación y conquista del territorio americano

La colonizac ión del continente americano avanzó hacia el Oeste y abarcó su práctica totalidad con la excepc ión del actual Brasil,en manos de Portugal como consecuencia del Tratado de Tordesillas.
La conquista se desar rolló en dos grandes etapas.La primera etapa fue capitaneada por Hernán Cortés.
Su expe­ dición, iniciada en 1518, salíó de la isla de Cuba, desembarcó en tie­ rras mexicanas y se adentró en el territorio habitado por los azte­ cas.
Consiguió dom inarlos militarmente, con la ayuda de tribus enemigas, apodera rse de sus riquezas y convertir al emperador Moctezuma en su rehén en 1519. Los aztecas se resistieron a so­ meterse al dominio de los españoles, pero Cortés los vencíó en la batalla de Otumba (1520) y se apoderó de un amplio territorio que recibíó el nombre de Nueva España.
En 1522, toda la meseta central mexicana había sido conquista­ vilización maya. Sus colaboradores llegaron a la actual Guatemala en 1523 y Cortés abandonó México en 1524,para adentrarse en laselva tropical hasta alcanzar Honduras.La segunda etapa de conquista fue dirigida por Francisco Pizarro a partir de 1531. Partíó de Panamá y se dirigíó hacia las costas de Ecuador,para iniciar la conquista del Imperio inca, que abarcaba el actual Perú, Ecuador y parte de Boliv ia. Pizarra avanzó hacia el Sur y, aprovechando los enfrentamientos entre los incas, consiguió im­ ponerse sobre ellos y aj ustició a su principal caudillo,Atahualpa,

en1532. El dominio sobre el territorio inca se completó al año siguien­ te, con la conquista de Cuzco,la capital del Imperio.En esa misma época, en Amér ica del Norte,Cabeza de Vaca ex­ ploró Florida, Texas y California. En América del Sur,Orellana recorríó el Amazonas;Almagro y Va ldivia conquista ron Chile, y Pedro de Mendoza fundó Buenos Aires. Finalmente, en Asía, las islas Filipinas fueron conquista­ das por Legazpi y Urdaneta, y recibieron ese nombre en honor del príncipe Fe­ lipe, hijo de Carlos l.

7.2 la organización y explotación del territorio


Los nuevos territorios supusieron una importante fuente de ingresos para Castilla y,en genera l, para la Corona, que controlaba el tráfico comercial y se reservaba la quinta parte (quinto real)
De todo el metal precioso (oro,plata), y un gravamen del 7,5 % sobre todos los productos importados o exportados. El oro y la plata resultaron las mayores riquezas que se extrajeron de América. Las minas más importantes fueron las de plata y se encontraban en Bolivia (Potosí) y en México (Zacatecas) .Las tierras y las minas fueron las principales fuentes de riqueza. Las tierras fueron repartidas entre los colonizadores, a los que se les entregaba una finca y un grupo de indios. De esta manera surgieron las encomiendas, muy difundí­ das en Perú y México. El indígena era encomendado al colono y, a cambio de una teórica protección, quedaba obligado a pagar tributos y a trabajar forzosa­ mente para el encomendero . Las minas eran propiedad real y su explotación se concedíó a particulares, que también podían utilizar el sistema de la enco­ mienda para su explotac ión, pero fue más común la mita:
Trabajo forzoso de los indígenas, que se articulaba en forma de sorteos que obligaban a cada co­ munidad indígena a aportar un grupo de trabajadores.Aunque, en teoría, los indígenas eran libres y súbditos de la Corona, en la práctica, acabaron sometidos mediante formas semifeudales de explotación. Las disposiciones de la Corona para evitar los abusos sobre la población, como las Leyes Nuevas de Indias (1542)
, fueron incumplidas de forma sistemát ica, a pesar de las denunc ias, como las del padre Bartolomé de las Casas.

La organización y explotación del territorio


Las tierras conquistadas fueron incorporadas a la Corona de Castilla, que fi­ Nancíó el descubrimiento y controló su colonizac ión. Las Indias copiaron la or­ ganizac ión institucional castellana: se instauraron el municipio y el virreinato, mientras las audiencias se encargaban de las funciones judic iales y de gobier­ no. Se fundaron dos virreinatos, el de Nueva España al Norte, y el del Perú, que se extendía por América del Sur. Dentro de los virreinatos se crearon las go­ bernaciones y los virreyes,y los gobernadores tenían los máximos poderes en sus territorios. Al mismo tiempo se desarrolló una legislación para la organiza­ ción de los nuevos territorios (Leyes de Indias).
La primera recopilación fue la de las Leyes de Burgos (1512), que respondían al deseo real de evitar los abu­ sos de los colonos prohibiendo la esclavitud, pero obligando a los indígenas atrabajar para los colonizado res.

7.3 el impacto de los pueblos indígenas


trafico de esclavos negros desde África, primero bajo control portugués y, más tarde, ho­ landés. Las principales causas fueron la ausencia de defensas en los nativos contra las enfermedades aportadas por los españoles y las duras condiciones de trabajo impuestas por los conquistadores. La sumisión de los indígenas y la fac ilidad con que fueron sometidos y explotados se explican por su actitud fa­ talista ante el convencimiento de que habían sido abandonados por sus dioses.La mezcla de indígenas, colonizadores y población africana conf iguró un mundo multirracial, formado por criollos (descendientes de españoles), mestizos (descendientes de europeos y nativos) y mulatos (descendientes de europeos y africanos negros). Esta mezcla racial no impidió una sociedad profundamente desigua l en donde los criollos acaparaban las riquezas y los puestos en la Administración. Igua lmente, en la América colonial,la influen­ Cía cultural castellana fue muy grande y se impuso a las poblaciones indíge­ nas. La lengua castellana se consolidó como idioma común, y muchas de las costumbres de los colonizadores quedaron incorporadas a la cultura ameri­ cana, si bien se mantuvo una destacada diversidad cultural, originada por laresistencia de los pueblos precolombinos a abandona r sus tradiciones .

1 Los enfrentamientos con Francia e Inglaterra


Carlos 1 y Francisco 1 de Francia se enfrentaron por el dominio de los reinos y ducados de Italia, fundamentalmente el Milanesado, y por el control de los territorios de Flandes y Borgoña. En una primera fase, las tropas de Carlos 1 ga­ naron la batalla de Pavía en 1525. Más tarde, la actitud profrancesa del papa llevó al saqueo de Roma, en 1527, por las tropas del emperador.Durante el reinado de Felipe 11,los conflictos con Francia continuaron hasta que se produjo la Víctor ia de los tercios españoles en San Quintín (1557) y la firma de la Paz de Cateau-Cambresis (1559)
. En las guerras de religión que se produjeron en Francia, Felipe 11 apoyó a los católicos frente a los hugonotes (protestantes calvinistas). En 1593, Enrique IV,en origen hugonote,se convir­ tió al catolicismo, y España y Francia firmaron la Paz de Vervins (1598). Inglaterra había sido, desde el reinado de los Reyes Católicos, aliada de la Corona española frente a Francia. Pero la reina Isabel 1 (1558), de religión an­ glicana, apoyó a los protestantes de Flandes y protegíó a los corsarios (Haw­ kins y Drake) que ataca ban los barcos españoles. Felipe 11 decidíó enfrentarse a Inglaterra y preparó una gran flota para ataca rla (Armada Invencible)
. La ex­ pedición fue un desastre y la Invencible regresó diezmada y vencida (1588).

2 El dominio del Mediterráneo


El Imperio otomano era una gran potencia en el Mediterráneo oriental des­ de la ocupación, en 1452, de Constantinopla (Estambul). En el mar, los turcos practicaban la piratería para obtener botines y, sobre todo, esclavos. Para do­ minarlos,Carlos l lanzó con éxito un ataque contra Túnez (1535), pero fracasó en la conquista de Argel (1541).Durante el reinado de Felipe 11,que coincidíó con el máximo esplendor turco bajo Solimán el Magnífico, los otomanos amenazaron todo el Mediterráneo al apoderarse de Chipre y Túnez. Ante ello, se coaligaron la monarquía hispánica, Venec ia y el Papado (Santa Liga) y armaron una gran escuadra. El enfrenta­ miento tuvo lugar en el golfo de Lepanto (
1571) con una gran Víctor ia cristiana, que alejó el problema turco del Mediterráneo occidental durante años.

3 La rebelión de los Países Bajos


La guerra en los Países Bajos fue el mayor problema de Felipe 11. Se originó por el descontento ante los fuertes impuestos, por el surgimiento de un sentí­ miento nacionalista y por el conflicto religioso, al extenderse el calvinismo en la zona norte. La primera rebelión se produjo en la regíón de Flandes,en 1566, y contó con el apoyo de Francia e Inglaterra, deseosas de minar el poder de la Corona española. Al frente de los rebeldes estuvieron los condes de Horn y de Egmont y, después, Guillermo de Nassau, príncipe de Orange. Felipe 11 envió a los tercios con sus mejores generales, el duque de Alba, Luis de Requesens, Juan de Austria y Alejandro Farnesio, que ejercieron una dura represión.Finalmente,en 1579, el sur de los Países Bajos, católico, aceptó la obediencia a Felipe 11, pero el norte, las futuras Provincias Unidas de Holanda, mayoritaria­ mente calvinistas, continuaron la lucha por la independencia.
La rebelión nunca fue controlada y Felipe 11 acabó designando a su hija Isabel Clara Eugenia, gober­ nadora con derecho a sucesión. Pero al no tener esta descendenc ia, los Países Bajos revirtieron a la Corona española en el Siglo XVII,y se reabríó el conflicto.

8.1 La estructura económica de los reinos hispánicos


Desde el punto de vista demográfico,el Siglo XV I español se carácter izó por un incremento continuado de la población en Castilla, alrededor de un 15 o/o anual entre 1530 y 1594,con mayor concentración en las regiones del Sur,más relacionadas con el comercio y las rutas americanas. Sin embargo, en la Corona de Aragón apenas hubo aumento de población.Como efecto del crecimiento de la población y de la demanda de productos desde Amér ica, la agricultura tuvo un alza constante. Así, muchos campesinos sin tierras o pequeños propietar ios hipotecaban sus fincas o pedían préstamos para arrendar nuevas tierras. Pero cada vez que había una mala cosecha o baja­ ban los precios agrarios, no podían pagar los arriendos, ni devolver los présta­ mos. Entonces, los pequeños propietarios perdían sus tierras,que pasaban a los grandes latifundistas,y los campesinos arrendatar ios debían abandonar las pro­ piedades. En definitiva, la expansión económica del Siglo XVI ni mejoró ni trans­ formó la estructura agraria heredada de la Edad Media.A principios del Siglo XVI,también se produjo una expansión de la industria artesanal,estimulada por la demanda del mercado americano. Fue la época de la metalurgia vasca, de la construcc ión naval en Valencia y Cataluña pero, sobre todo, de los gremios textiles de Sevilla, Toledo,Cuenca y Segovia. Sin embargo, la monarquía favorec ió a los exportadores de lana frente a los productores de tejidos y otorgó protección a los industriales textiles flamencos. Así,poco a po­ co, el mercado interior y el americano quedaron en manos de los competidores extranjeros,capaces de ofrecer productos de más calidad y a un mejor precio.

8.2 El impacto del comercio americano

El comercio fue el sector que conocíó un mayor desar rollo a lo largo del si­ glo XV I, gracias a la explotación del Nuevo Mundo. Castilla suministraba tr igo, vid, aceite, ganado,vestidos, armas, etc.,y de Amér ica llegaban, fundamenta l­ mente, oro y plata, pero también productos agrícolas hasta entonces descono­ cidos como el maíz, la patata, el cacao, el tabaco y el cacahuete.El monopolio del comerc io americano se otorgó al puerto de Sevilla,del que partían o llegaban todos los barcos de la ruta americana. En 1503, la Corona creó la Casa de Contratación de Sevilla para controlar el tráfico de personas y mercancías y asegurarse la recaudación de los tributos reales. Los viaj es a América se organizaron mediante un sistema de flotas, buques que navega­ ban reunidos para darse mutua protecc ión. Se realizabandos expediciones al año (ida y vuelta) y este sistema permitía controlar el comerc io americano y protegerse de los ataques de los piratas ingleses y holandeses.Sin ninguna duda, el oro y,sobre todo, la plata fueron las mercancías que do­ minaron el comercio americano. A lo largo de los siglos XVI y XVII,y en especial entre 1531 y 1560, las existencias de plata en Europa se triplicaron, mientras las de oro aumentaron en un tercio. La enorme afluenc ia de metales preciosos pro­ vocó un aumento espectacular de los precios (400 %) en el territorio castellano

8.1 Los Austrias del Siglo XVII. El gobierno de los validos


Los Austrias del Siglo XV I se habían encargado personalmente del go­ bierno de sus reinos, mientras que los del Siglo XVII renunciaron expresa­ mente a ej ercer las tareas de gobierno, que pasaron a manos de ministros omnipotentes,los validos o privados.Felipe 111 (1598-1621) tuvo, en general, un reinado pacífico, aunque ba­ jo su mandato se produjo la expulsión definit iva de los moriscos (1609). Las tareas de gobierno quedaron en manos de su valido, el duque de Ler­ ma, que, al perder su poder, fue sustituido por su propio hijo, el duque de Uceda.Le sucedíó su hijo Felipe IV (1621-1665), que dejó el poder en manos del más conocido y poderoso de los validos, Gaspar de Guzmán, conde­ duque de Olivares, cuyo gobierno se carácter izó por el autoritarismo y la centralización. Pretendíó integra r a todos los reinos en un solo Estado, con las mismas leyes e instituciones, siguiendo el modelo castellano que per­ mitía un mayor poder real, y avanzando hacia el modelo monárquico ab­ solutista. Su intento fracasó, y originó enfrentam ientos y graves revueltas internas.La dinastía concluyó con el reinado de Carlos 11 (1665-1700), un monar­ ca enfermizo conocido como El Hechizado, que murió sin descendenc ia. Su reinado significó el punto álgido de la crisis económica y social en los reí­ nos hispánicos y la confirmación de la pérdida de la hegemonía en Europa. El gobierno fue siempre ejercido por validos, primero en su minoría de edad,por el padre jesu ita Nithard, sustituido por Francisco de Valenzuela y, posteriormente,por Juan José de Austria, hijo ilegítimo de Felipe IV.

8.2 La Guerra de los Treinta Años


La Guerra de los Treinta Años (1618-1648) fue un conflicto de signo re­ ligioso, al oponer a protestantes y católicos, pero también resultó una pugna política contra el dominio en Europa de los Habsburgo austriacos y españoles. La guerra se inició con la rebelión protestante de Bohemia, en el Imperio de los Habsburgo austriacos. España acudíó en su auxilio y los protestantes fueron derrotados en 1620. La contienda afectó también a Flandes, donde los tercios españoles obtuvieron algunos éxitos como la rendición de Breda. Poco después, el rey de Dinamarca y el de Suecia acudieron en ayuda de los protestantes de Alemania, el centro del Imperio austriaco en 1630. La alianza fue derrotada por los tercios españoles. Pero la guerra cambió de signo cuando Francia decidíó participar directamente en la ofensiva, en 1635, apoyando a los protestantes. Losenfrentamientos se desar rollaron, sobre todo, en Flandes y en el norte de Francia, con derrotas francesas pe­ro también con la de los tercios españoles en Rocroi (1643).
Los contendientes, agotados por la larga guerra y con el centro de Eu­ ropa devastado,entablaron conversac iones de paz que culminaron en los Tratados de Westfalia (1648), donde se acordó que los intereses de los Estados y su religión prevalecerían sobre los del antiguo Imperio germáni­ co. En 1650, España reconocíó la independencia del territorio norte de Flandes, que pasó a llamarse Provincias Unidas de Holanda, gobernadas por la casa de Orange.Después de Westfalia, la guerra con Francia continuó y no acabó hasta la Paz de los Pirineos (1659), en la que la monarquía española cedíó a Francia los territor ios que poseía al Norte de los Pirineos (Rosellón y la Cerdaña), con lo que quedó la frontera establecida en la propia cordillerapirenaica y se hizo patente la hegemonía francesa y el declive de la mo­ narquía hispánica.
8.3. Las revueltas de 1640
La Guerra de los Treinta Años consumíó enormes recursos y depauperó a Castilla. El conde-duque de Olivares pretendíó una mayor centralización y una contribución de todos los territorios de la Corona al esfuerzo de la guerra, y creó la Uníón de Armas por la que todos los reinos y virreinatos, sin excepc ión, deberían aportar hombres y dinero. Pero sus exigencias no valoraban la riqueza y la población de cada uno de ellos, sino solo la tradi­ ción y las leyes propias de cada territorio.La revuelta en Cataluña se originó cuando Olivares, en plena Guerra de los Treinta Años, abríó un frente militar contra los franceses en los Piri­ neos, lo que obligó a los catalanes a alojar a las tropas y a contribuir al gasto militar, a pesar de que las Cortes de 1626 se habían negado a pagar el subsidio demandado. Esto,junto a los desmanes cometidos por los sol­ dados reales, provocó una rebelión con la entrada de segadores armados en Barcelona durante el Corpus de Sangre (7 de Junio de 1640).La revuelta se generalizó en Cataluña y tuvo el apoyo de Francia; inclu­ so se llegó a nombrar conde de Barcelona al rey francés Luis XIII (1641) y se pretendíó integrar el Principado de Cataluña en la Corona francesa. La lucha fue larga y duró una decena de años. Finalizó en 1652 con la rendí­ ción de Barcelona al ejército real, que estaba al mando de Juan José de Austria.En el mismo año 1640 se produjo la rebelión de Portugal, que procla­ mó rey al duque de Braganza, emparentado con la antigua casa de Avis, que había reinado en Portugal antes de su anexión a la corona hispana por Felipe 11 en1580.Los sucesores de Felipe 11 habían intervenido cada vez más en aquel país con el propósito de anexionarlo totalmente a Castilla. Pero los portu­ gueses no querían permanecer unidos a la Corona hispánica, entre otras causas porque la uníón les había enemistado con Inglaterra y Holanda, que atacaban sus colonias,lo que les provocaba grandes pérdidas econó­ micas. Asípues, la rebelión, a la que se unieron las colonias portuguesas, dio lugar a una larga guerra que duró hasta 1652, en la que Portugal logró la independencia de la Corona castellana.
La expansión americana supuso un manantial de riqueza para la sociedad hispana, pero las clases dominantes fueron incapaces de aprovechar la expan­sión económica para la transformación social.

LA MONARQUÍA ABSOLUTA DE BORBONES tema 4


El absolutismo es la última fórmula del poder político del Antiguo égimen. Aparecíó en Francia durante el Siglo XVII como resultado de evolución de la monarquía autoritaria, que en España estuvo encarpor la dinastía de los Austrias. La llegada al trono español de la nastía francesa de los Borbones significó la implantación de dicha rmula política en nuestro país.

1 La Guerra de Sucesión

En 1700, el último monarca de la casa de Austria, Carlos II, mu3 sin descendencia directa. Los principales candidatos a ocupar el ono, por sus vínculos familiares, eran Felipe de Anjou, nieto de lis XIV de Francia y de la princesa española María Teresa Ausia, y el archiduque Carlos de Habsburgo, hijo del emperador de Istria, y ligado también a la dinastía española.
El testamento de Carlos II designaba como sucesor al candidato )rbón, que fue proclamado rey (1700) con el nombre de Felipe V, y ró su cargo ante las Cortes en 1701. Este nombramiento provocó un nflicto grave en el equilibrio de poder entre las potencias europeas. Acceso de Felipe V al trono español fortalecía la influencia de los )rbones en Europa, y rápidamente Gran Bretaña, Holanda y Portul, contrarias a tal situación, dieron su apoyo al candidato austriaco entraron en guerra contra Francia y España. De esta manera, la suSión al trono español pasó a ser un conflicto internacional.En España, la cuestión sucesoria también había dividido los terririos peninsulares. Castilla se mostró fiel a Felipe V, a excepción una parte de la gran nobleza, temerosa de perder poder e influenante el absolutismo borbónico. En cambio, en la Corona de Ara'n, especialmente en Cataluña, las instituciones (Generalitat) reesentativas de los diversos sectores sociales (nobleza, clero y Irguesía) y las clases populares respaldaron al candidato austriaco, motivos de este apoyo pudieron ser el temor de las instituciones perder su poder ante las tendencias centralizadoras y uniformados de la nueva monarquía, y el mal recuerdo dejado por las tropas mcesas en Cataluña durante el levantamiento de 1640. El enfrenmiento derivó en una Guerra Civil que se desarrolló durante casi la década.En el plano internacional, las fuerzas de ambos candidatos esta.N bastante equilibradas y los Borbones se mostraron incapaces de rrotar a los ejércitos aliados, que apoyaban a Carlos de Habsburgo. Mo en 1711, un hecho hizo cambiar el curso de los acontecimientos: 17 de Abril moría el emperador de Austria, José I, y ocupaba el troel archiduque Carlos. Entonces, el peligro para el equilibrio euroo lo constituía un Habsburgo en el trono de dos reinos tan imporntes. Los ingleses y los holandeses manifestaron su interés en abar la guerra y reconocer a Felipe V como monarca español.La paz entre los contendientes se firmó en los Tratados de brecht y Rastadt (1713-1714), pero a cambio de importantes conce)nes a Austria, que se quedó con el Milanesado, Flandes, Nápoles y y a Gran Bretaña, que recibíó Gibraltar y Menorca como mpensación, junto a privilegios comerciales con la América española.
En España, las tropas de Felipe V ejercieron una evidente superioridad. La resistencia de los reinos de la Corona de Aragón fue sofocada progresivamente entre 1706 y 1710. En 1713, cuando se firmó el Tratado de Utrecht, únicamente resistían Barcelona, algunas otras ciudades de Cataluña y las Baleares. Las Cortes catalanas, reunidas en Barcelona, decidieron luchar frente a los ejércitos borbónicos, que sitiaron durante meses la ciudad. El 11 de Septiembre de 1714, las tropas de Felipe V tomaron Barcelona, y en 1715 ocuparon Mallorca.

1.2. La imposición del absolutismo borbónico


La monarquía autoritaria de los Austrias ya había iniciado, en el Siglo XVII, un proceso de concentración de poder en Castilla. Sus Cortes no se reunían desde 1665 y, desde el Siglo XVI, sólo lo habían hecho para aprobar impuestos. En cambio, en la Corona de Aragón y también en Navarra y el País Vasco, se habían conservado instituciones propias (Cortes) y un cierto grado de soberanía respecto al poder central.
glo XVIII, impusieron el modelo de absolutismo implantado en Francia con Luis XIV durante el Siglo XVII. En esta fórmula política, el monarca absoluto constituía la encarnación misma del Estado: a él pertenecía el territorio y de él emanaban las instituciones. Su poder era prácticamente ilimitado pues era fuente de ley, autoridad máxima del gobierno y cabeza de la justicia. Çon esta nueva concepción, los monarcas, secundados por consejeros fieles y competentes, combatieron las pocas limitaciones que aún actuaban sobre las prerrogativas de la Corona, afánándose por fortalecer el poder real.

1.3. Centralización y uniformidad

Los primeros Borbones españoles, Felipe V (1700-1746) y Fernando VI (1746-1759), asumieron la tarea de unificar y reorganizar los diferentes reinos peninsulares. Felipe V, mediante los llamados Decretos de Nueva Planta (Valencia 1707, Aragón 1707-1711, Mallorca 1715 y Cataluña 1716), impuso la organización político-administrativa de Castilla a los territorios de la Corona de Aragón, que perdieron su soberanía y se integraron en un modelo uniformador y centralista. Así, con la excepción de Navarra y el País Vasco, los territorios de Castilla y Aragón constituyeron una única estructura de carácter uniforme. La Nueva Planta abolíó las Cortes de los diferentes reinos, integrándolas en las de Castilla, que de hecho se convirtieron en las Cortes de España. Consideradas incompatibles con la autoridad del monarca, sólo se reunían a petición del rey y para jurar al heredero. También se suprimíó el Consejo de Aragón, y el Consejo de Castilla asumíó sus funciones. Aunque legalmente conservaba sus facultades legislativas y judiciales y ejercía como Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo de Castilla y el resto de consejos de la época de los Austrias pasaron a ser meros órganos consultivos y perdieron peso en el gobierno. Por encima de cualquier institución se situaba el poder del monarca, que intervénía y decidía en todos los asuntos del Estado. Su labor era auxiliada por las Secretarías, parecidas a los actuales ministerios, a cuyo frente se situaban los secretarios de despacho. En 1714 se crearon las de Estado, Asuntos extranjeros, Justicia y Guerra y Marina, y en 1754, la de Hacienda. Los secretarios eran nombrados y destituidos por el rey, y sólo rendían cuentas ante él. Para realizar sus tareas eran auxiliados por funcionarios, encargados de ejecutar las órdenes del rey y de controlar la administración. Los Borbones también reorganizaron el territorio: eliminaron los antiguos virreinatos (menos los americanos) y crearon demarcaciones provinciales, gobernadas por capitanes generales, con atribuciones militares, administrativas y judiciales, ya que presidían las Reales Audiencias, que se implantaron en todos los territorios. Por último se generalizó, para el gobierno de las principales ciudades, la institución de los corregidores castellano La aportación más relevante del nuevo modelo administrativo fue la introducción del cargo de intendente, de inspiración francesa. Estos funcionarios dependían directamente del rey, gozaban de amplios poderes y tenían como miSión la recaudación de impuestos y la dinamización económica del país: controlar a las autoridades locales, impulsar el desarrollo de la agricultura, la ganadería y la industria, levantar mapas, realizar censos, etc.La otra novedad se produjo en los intentos de reorganización de la Hacienda. La nueva administración comprendía que para el saneamiento de la economía era imprescindible que todos los habitantes pagasen en relación a su riqueza, incluyendo a los privilegiados (nobleza y clero). Aprovechando el derecho de conquista, intentaron esa experiencia en los territorios de la Corona de Aragón, donde se implantaron el equivalente y la talla en Valencia, la única contribución en Aragón y el catastro en Cataluña. Se trataba, en todos los casos, del establecimiento de una cuota fija por parte de la administración, a repartir proporcionalmente entre sus habitantes.
El éxito, sobre todo del catastro en Cataluña, se evidenció en muy poco tiempo: se recaudaba más y el sistema era más ágil y menos gravoso para el conjunto de la población. En los años siguientes se intentó extender a toda España (Catastro de Ensenada), pero las fuertes resistencias de los privilegiados impidieron su aplicación.

1.4. La política exterior

El reinado de los Borbones se inició con una importante pérdida de poder e influencia de la Corona española en el contexto internacional (Tratados de Utrecht y Rastadt), que permitíó liberar a la monarquía de la pesada carga militar y financiera que había supuesto el mantenimiento de las numerosas posesiones europeas en los siglos XVI y XVII. De este modo, los Borbones concentraron sus energías en mejorar la situación en el interior del país.El Siglo XVIII fue una centuria de relativa paz, aunque España se vio implicada en algunos acontecimientos bélicos. Los principales enfrentamientos se produjeron a causa del empeño de Isabel de Farnesio, la segunda esposa de Felipe V, en defender el acceso al trono de Nápoles de su hijo mayor, Carlos, y al trono de Parma y Módena de su otro hijo, Felipe. Los intereses españoles en Italia comportaron el enfrentamiento con algunas potencias europeas, especialmente con Austria. En busca de aliados, Felipe V y, posteriormente, Carlos III firmaron una serie de pactos con Francia (Pactos de Familia).La llegada al trono de Fernando VI inauguró una época de neutralidad en la política exterior española. Sus esfuerzos se dirigieron a la reestructuración del ejército y de la flota. En concreto, la construcción de navíos tenía como objetivo mantener buenas líneas de comunicación con los territorios americanos. Los Borbones poseían todavía numerosas colonias en América, e hicieron verdaderos esfuerzos por mejorar y racionalizar tanto la administración como el comercio colonial. En este esfuerzo, el monarca contó con colaboradores muy eficaces: los ministros José de Carvajal y el marqués de la Ensenada.En la segunda mitad del siglo, durante el reinado de Carlos III, España intervino en la guerra de los Siete Años al lado de Francia (Tercer Pacto de Familia, 1761) y contra Inglaterra. La guerra terminó con la Paz de París (1763), en la que España cedíó Florida y territorios de México a Gran Bretaña, mientras la Luisiana pasaba de manos francesas a españolas. En 1782, también se recuperó la isla de Menorca, que pertenecía a Gran Bretaña. Por último, España intervino junto a Francia en la guerra de independencia de Estados Unidos (1776-1783), apoyando a las colonias americanas. Al final del conflicto, con la derrota inglesa, España recuperó Florida y los territorios de México.

2.1. Pervivencia de la sociedad estamental

La sociedad del Siglo XVIII continuaba manteniendo la división en estamentos y sus carácterísticas esenciales eran la desigualdad jurídica y el inmovilismo. Los grupos privilegiados (nobleza y clero) eran dueños de la mayor parte de la propiedad territorial, no pagaban impuestos y ostentaban cargos públicos. El clero constituía poco más del 2% de la población, pero controlaba más del 40 % de la propiedad territorial. La nobleza, a la que se pertenecía por nacimiento o por nombramiento real, no sobrepasaba el 5% de la población, aunque poseía extensas propiedades y detentaba numerosos señoríos, en los que administraba justicia y de los que extraía cuantiosas rentas.El tercer estamento, el más heterogéneo, estaba compuesto por el resto de los habitantes del reino (campesinos, burguésía y sectores populares de la ciudad). Soportaba la mayor parte de las cargas económicas del Estado y se hallaba marginado de las decisiones políticas. Los campesinos, la inmensa mayoría de la población, continuaban sometidos a un régimen señorial que les obligaba a entregar la mayor parte de sus rentas agrarias, manteniéndoles así en el límite de la supervivencia, cuando no del hambre crónica. El poder de la nobleza y el clero durante los siglos XVI y XVII había impedido el desarrollo de la burguésía comercial e industrial. Pero la mejora de la actividad económica, sobre todo el desarrollo del comercio, permitíó su crecimiento a lo largo del Siglo XVIII, aunque su peso e importancia no sobrepasaban el ámbito de algunas ciudades dedicadas al comercio, especialmente colonial (Cádiz, Barcelona...).

2.2. Una economía agraria

La agricultura era todavía la fuente esencial de riqueza, y a ella se dedicaba más del 80% de la población. La mayor parte de la tierra estaba amortizada, es decir, no podía comprarse ni venderse y debía transmitirse en herencia (tierras de manos muertas). Así sucedía con las tierras de la Iglesia, de los ayuntamientos o de la nobleza, en cuyos patrimonios era habitual la institución del mayorazgo, que en el Siglo XVIII se extendíó a los plebeyos enriquecidos.Asimismo, la propia Corona, la nobleza y la TIERRAS DE LA NOBLEZA Y DE LA IGLESIA Iglesia continuaban siendo los titulares de los señoríos, extensas posesiones sobre las que ejercían jurisdicción y de las que recibían cuantiosas rentas. En consecuencia, la mayor parte de la tierra cultivable estaba fuera del mercado y la inmensa mayoría de la población no podía acceder a la propiedad.Aunque existían agricultores propietarios de sus tierras, sobre todo en Cantabria, Asturias, el País Vasco y el norte de Castilla, la mayor parte del campesinado era arrendatario o jornalero. La condición de estos campesinos variaba según las zonas y el tipo de contrato al que estaban sujetos. En Cataluña, la mayoría de las tierras era de señorío laico o eclesiástico, de medianas proporciones y cultivada por campesinos con contratos enfitéuticos (Sentencia Arbitral de Guadalupe), es decir, estables y a perpetuidad. Por ello, no estaban sometidos a aumentos de renta y se beneficiaban del crecimiento de los rendimientos agrarios. En Galicia y Asturias, los arrendamientos (foros) eran fijos durante tres generaciones, pero la falta de tierras originó la subdivisión de estos foros (subforos) y un problema de minifundismo, con explotaciones minúsculas, incapaces de mantener a una familia.Por último, en gran parte del sur de Castilla, en Extremadura y en Andalucía existían enormes extensiones (latifundios) en manos de la nobleza y el clero, trabajadas por campesinos en arriendos a corto plazo o por jornaleros. Las condiciones para el campesinado eran muy duras, pues si se trataba de arrendatarios, no podían nunca acumular un mínimo excedente, al serles constantemente aumentadas las rentas; si eran jornaleros, dependían de un mísero salario. Además, en estas regiones, la ganadería ovina extensiva todavía era muy fuerte. Los grandes propietarios, organizados en la Mesta, poseían enormes re- baños que les proporcionaban importantes beneficios, y en muchos casos primaban la tierra para pastos frente a su uso para el cultivo.

2.3. La debilidad de la industria y el comercio interior

En el Antiguo Régimen, la artesanía y el comercio eran sectores económicos subsidiarios del mundo agrario. La industria tradicional (talleres artesanos) continuaba organizada de forma gremial, con un estricto control sobre la producción y la creación de nuevas industrias. La escasez de la demanda y el poder de las jerarquías gremiales manténían intacta esta forma proteccionista de producción.Respecto al comercio, el mercado interior era débil y escaso, limitado en su mayoría a los intercambios de tipo local o comarcal. Existían graves problemas de transporte y las zonas del interior peninsular continuaban aisladas de la periferia. Pero el problema más serio se derivaba de un mercado sometido a los límites de una economía agraria casi de autoconsumo, donde los escasos excedentes de los que podían apropiarse los campesinos, apenas alcanzaban para la compra de los productos más indispensables. Sólo el comercio colonial manténía una cierta importancia, como consecuencia de las reformas introducidas a lo largo del siglo, que permitieron una reactivación de las transacciones con América.

EL REFORMISMO BORBÓNICO: Carlos I I I


A lo largo del Siglo XVIII, el modelo económico, social y político del Antiguo gimen fue duramente criticado por una serie de pensadores que conocemos Tío ilustrados. En España, durante el reinado de Carlos III, la aplicación de alnos principios ilustrados a la tarea de gobierno dio origen a una experiencia de spotismo ilustrado.

1. Las nuevas ideas ilustradas

La nueva corriente de pensamiento ilustrado, de origen esencialmente francés, 2xpandió rápidamente por Europa, hasta el punto de que al Siglo XVIII se le cocomo el Siglo de las Luces. La carácterística básica del pensamiento ilusdo es una ilimitada confianza en la razón, que no puede ser sustituida ni por lutoridad, ni por la tradición, ni por la revelación, y todo aquello que la razón pueda aceptar debe ser rechazado como engaño o superstición. En resumen, ilustrados creían que los hombres, conducidos por su inteligencia, podrían alIzar el conocimiento, que constituía la base de la felicidad. Por ello eran firs partidarios de la educación y del progreso, es decir, del enriquecimiento del er y de la progresiva mejora de las condiciones de vida de los seres humanos.Jon estas ideas, los ilustrados sometieron a crítica los principios en los que se aba la sociedad estamental, negando la transmisión hereditaria de cualquier Ild o privilegio, y afirmando la igualdad y el derecho a la libertad de todos seres humanos. Criticaron también la rígida organización económica, la falta libertad para comprar, vender, establecerse o progresar, y defendieron un sisla social que garantizase la propiedad y la libertad de comercio e industria. Mismo, sin negar la existencia de Dios, se opusieron al dominio ideológico de Iglesia, a sus privilegios y a la visión conservadora e inmovilista transmitida el clero. Por último, se enfrentaron al absolutismo monárquico, defendiendo lecesidad de un contrato entre gobernantes y gobernados, que garantizase los echos básicos del individuo. Montesquieu planteó la separación de pode(legislativo, ejecutivo y judicial) y Rousseau defendíó el principio de soberapopular, afirmando que el poder emana del libre consentimiento de los ciulanos, expresado mediante el voto.

2. La Ilustración española


ua introducción y difusión de las nuevas ideas ilustradas en España fue lenta y ícil. La ausencia de amplios grupos burgueses, el anquilosamiento y conserva'ismo de los medios intelectuales universitarios y el enorme peso de la Iglesia taculizaron la difusión de la nueva corriente de pensamiento hasta la segunda ad del siglo. A partir de 1750-1760, surgíó una generación de pensadores, enlos que destacaron Feijoo, Campomanes, Cadalso, Jovellanos, Aranda, Floridaaca, Olavide y Capmany, que en sus escritos reflejaban las preocupaciones ilusy empezaron a criticar el modelo social imperante en la España del siglo III. No formaban un grupo homogéneo, pero coincidían en el interés por la 1Cia, el espíritu crítico y la idea de progreso. Así, aunque existíó un retraso varios decenios respecto a algunos países europeos, en esencia se expandieron mismos principios y se intentaron parecidas reformas.
VTuchos de los ilustrados eran miembros de la pequeña nobleza y permanecían ados, entre la indiferencia de gran parte de la aristocracia y el clero y la ignocia de las clases populares. Todos ellos estaban convencidos de que únicamenla mejora del nivel cultural de la población podía sacar al país de su atraso.
Forma de gobierno que tuvo lugar en países donde los ilustrados aceptaron que la debilidad de la burguésía y la ignorancia de las clases populares hacían imposible cualquier programa de cambio que no fuera asumido por un poder fuerte como el de la monarquía.
ello hicieron de la educación un objetivo prioritario, el eje sobre el que debía sustentarse el cambio social. Para conseguir ese objetivo, los ilustrados se enfrentaron a las órdenes religiosas y a los estamentos privilegiados, y defendieron la necesidad de imponer una enseñanza útil y práctica, obligatoria para todos en los primeros niveles, común a los dos sexos, impregnada por los nuevos conocimientos y relacionada con el extranjero.
La segunda preocupación básica de los ilustrados españoles fue la cuestión económica. Todos ellos eran conscientes de que el atraso del país, en relación a otras potencias europeas, provénía de la gran cantidad de tierras amortizadas en manos de la nobleza y el clero, del excesivo control sobre las actividades económicas y del desconocimiento de las nuevas técnicas e inventos, aplicados ya en otros países como Gran Bretaña u Holanda. Por ello se esforzaron en estudiar la situación real del país y en proponer una serie de reformas, que contribuyeran al crecimiento económico.

3.3 el despotismo ilustrado carlos 3

Carlos III (1759-1788) accedíó al trono español al morir su hermanastro Fernando VI sin descendencia directa. El monarca ya había gobernado en Nápoles (1734-1759) y había entrado en contacto con las ideas ilustradas. Al iniciar su reinado en España se mostró partidario, como otros monarcas absolutos europeos, de seguir algunas de las ideas de progreso y racionalización ilustradas, siempre que no atentaran contra el poder de la monarquía absoluta. Se inició así la etapa de despotismo ilustrado en nuestro país.
En el inicio de su reinado, Carlos III tuvo que enfrentarse a la fuerte oposición de los grupos privilegiados a su programa de reformas. Así, en 1766 se produjo el motín de Esquilache, una revuelta de causas complejas en la que se unieron el malestar de la población por la escasez y el elevado precio de los alimentos, el rechazo al excesivo poder de los altos cargos extranjeros (Grimaldi, Esquilache...) y el descontento de los privilegiados que veían cómo las reformas ilustradas reducían su poder e influencia. Todo ello confluyó en una revuelta popular en Madrid contra las medidas de saneamiento y orden público tomadas por el ministro Esquilache: limpieza urbana, alumbrado y prohibición de los juegos de azar y del uso de armas, así como de utilizar sombreros chambergos y capas largas.

3.4 la legislación reformadora


En el terreno económico, para intentar acabar con las trabas que inmovilizaban la propiedad, entorpecían la libre circulación y amordazaban los mercados, se establecieron las siguientes medidas:
Limitación de los privilegios de la Mesta, apoyo a la propuesta de Olavide de colonización de nuevas tierras (Sierra Morena) e impulso de los proyectos de reforma agraria.
Fomento de la libre circulación de mercancías en el interior de España, como la libre circulación de granos (1765), y la liberalización progresiva del comercio colonial (fin del monopolio del puerto de Cádiz, decretado en 1765).
Apoyo a la actividad industrial, liberalizando gradualmente el proceso de fabricación, a partir de 1768, y abandonando la gestión directa de las Reales Fábricas, desde 1761. Al mismo tiempo, se establecieron aranceles (Arancel de 1782) y se firmaron tratados comerciales para defenderse de la competencia exterior.
Moderación en la política impositiva, con el objetivo de fomentar la producción y limitar el gasto público.
Otra iniciativa importante fue la creación de las Sociedades Económicas de Amigos del País. La primera fue fundada por un noble vasco, el conde de Peñaflorida, en 1765, y rápidamente se fueron creando sociedades en muchas provincias, con el objeto de fomentar la agricultura, el comercio y la industria, traducir y publicar libros extranjeros e impulsar la difusión de las ideas fisiócratas y liberales.

3.5. Los límites del reformismo borbónico


El despotismo ilustrado de Carlos III presenta en su conjunto un balance positivo. Se impulsaron reformas de tipo económico, se apoyaron propuestas y proyectos para el progreso de la instrucción pública, para el saneamiento de las ciudades, para la mejora de la red de carreteras, etc. También se defendieron las prerrogativas del Estado frente a la Iglesia y se animó a los súbditos a desarrollar las actividades productivas.
Ahora bien, los intentos de reforma agraria implicaban trastocar profundamente el poder de los privilegiados. En la España del Siglo XVIII, enfrentarse con la nobleza, o menguar sus privilegios, significaba, en el fondo, destruir la base de desigualdad civil sobre la que se asentaba la propia monarquía absoluta. Reformar tenía como límite el poder del monarca y mantener el esqueleto del orden del Antiguo Régimen. Cuando la Revolución francesa -anunció el fin del viejo orden, el nuevo monarca, Carlos IV, y gran parte de sus colaboradores fueron los primeros en observar con gran temor los efectos que las ideas ilustradas provocaban en la vecina Francia.

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