Elabore una lista de sus 5 ideas innatas,5 ideas adventicias, 5 facticias

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 A partir de la primera verdad, Descartes deberá enfrentarse al problema de deducir la existencia del mundo de las cosas materiales partiendo exclusivamente de la existencia del pensamiento.
En primer lugar, Descartes cambia el concepto de “idea” respecto a la filosofía anterior. Afirma que el pensamiento recae directamente sobre las ideas, no sobre las cosas. Las ideas son como una representación gráfica de las cosas, y esta representación es la que contempla el pensamiento.
Descartes, al haber colocado la idea como objeto del pensamiento, sólo tiene certeza de la existencia mental de esa idea, pero no tiene ninguna certeza de que el contenido de esa idea tenga realidad extramental. En suma, se ha vuelto problemática la existencia de las cosas que pensamos. Dicho de otro modo, la correspondencia entre las cosas reales y las ideas que de ellas nos formamos no tienen por qué corresponder exactamente, no tenemos seguridad de que, en efecto las ideas y las cosas tengan que ver unas con las otras.
Para dar respuesta a este interrogante, Descartes procede a analizar la naturaleza de las ideas, y distingue en ellas un doble aspecto:
a) Las ideas en tanto que modos de pensamiento.
b) Las ideas en tanto que imágenes que representan algo, esto es, en tanto que poseen un contenido denominado por Descartes “Realidad objetiva de las ideas”.
Las ideas en tanto que modos de pensamiento son todas iguales, pero en tanto que representaciones de cosas, son diferentes, pues unas representan unas cosas y otras, otras. Por ejemplo, la idea de caballo y la de hombre son iguales en cuanto modos de pensamiento pero diferentes en cuanto que se refieren a objetos diferentes. No digamos si nos referimos a ideas sobre cosas sensibles como los dos ejemplos anteriores, o bien, si nos referimos a ideas abstractas.
El paso siguiente que dará Descartes es analizar el contenido, pues unas ideas poseen más realidad que otras. Las ideas que representan cosas materiales, como una piedra, poseen más realidad objetiva que aquellas otras que representan cualidades de las cosas, como el color o el olor, que serán denominadas como cualidades secundarias que no pertenecen a las cosas, sino a nuestro modo de percibirlas. A mayor o menor luz, por ejemplo, los objetos varían de color. 
Descartes distingue tres tipos de ideas:

a) 

Ideas adventicias

: son ideas extrañas que parecen provenir del exterior. Siendo su causa la percepción sensible. Ejemplos de estas ideas son el calor, el color, la dureza…y el resto de ideas que se refieren a cosas sensibles.
b)

Ideas facticias

: son aquellas que la mente construye a partir de otras. Podemos decir que son ideas creadas por la imaginación, por ejemplo, la idea de centauro o la idea de sirena. Estos dos tipos de ideas, adventicias y facticias, son obviamente rechazadas por Descartes como punto de partida para demostrar la realidad extramental.
c)

Ideas innatas

: son las ideas que posee por sí mismo el pensamiento, pero que no pueden ser, de ninguna manera confundidas con las dos anteriores. Son ideas connaturales a la razón porque ésta posee una predisposición natural a formarlas. Son ideas que brotan de manera natural, espontánea e inmediata de nuestro pensamiento, ideas cuya existencia corresponde a nuestra naturaleza. Ejemplos de ideas innatas son el pensamiento, la existencia, el infinito, etc.
Con la afirmación de las ideas innatas nos encontramos con la tesis fundamental del Racionalismo, pues son estas ideas las que le permitirán salir de la existencia del sujeto pensante a la realidad extramental. Entre las ideas innatas Descartes descubre la idea de perfección-Infinito, que identifica con la idea de Dios. Desecha la posibilidad de que sea adventicia, ya que, no podemos tener experiencia sensible de la infinitud. Tampoco es una idea facticia. Descartes afirma que la idea de finitud ya presupone la idea de infinitud. Una idea presupone necesariamente la otra. La idea de Infinito, por tanto, debe ser una idea innata.
Y si la idea de infinito es la idea de Dios, pues es el único ser del que se puede concebir tal predicado, concluye que la idea de Dios es una idea innata. Pero la idea de Dios, no es Dios, lo mismo que la idea de infinito, no es infinita en nuestro pensamiento finito. Y sin embargo, ellas nos permiten deducir que, si existen en nuestra mente, alguien "proporcionado" a tal idea tiene que haberlas colocado allí. "A tal señor, tal honor" podría decirse. Así pues, la idea de perfección, no la hemos concebido nosotros porque no somos perfectos, tampoco podemos haberla obtenido del exterior donde todo es imperfecto, luego solo Dios, sumamente Perfecto la puede haber colocado en nuestra mente. 
Este punto es crucial en la deducción cartesiana pues, partiendo de la Idea de Dios, todo el proceso deductivo posterior queda abierto. Las ideas sobre las cosas serán verdaderas porque Dios, que es bueno, no permitirá que yo me engañe y esas ideas no se correspondan con nada en la realidad. No obstante, el mundo que nos queda es un mundo matematizado, un mundo solo accesible mediante la aplicación del método, un mundo de cantidades medibles. El mundo de las cualidades se ha perdido definitivamente. 

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