La Dictadura de Primo de Rivera: Fases, Políticas y Legado Histórico
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,62 KB
El Pronunciamiento de Primo de Rivera
Miguel Primo de Rivera, Capitán General de Cataluña, llevó a cabo un golpe de Estado en Barcelona el 12 de septiembre de 1923. Este acto fue justificado mediante la publicación del Manifiesto del 13 de septiembre de 1923, en el que se exponían los motivos de su pronunciamiento:
- Desorden social: caracterizado por huelgas, revueltas y asesinatos.
- Problemas económicos: un aumento de los precios y la parálisis de la actividad industrial.
- El Desastre de Annual, que generó una búsqueda de responsables dentro del ejército.
El rey, ante la situación, buscaba una solución "con o sin Constitución". El manifiesto también enunciaba un programa de gobierno basado en:
- La creación de un Directorio Militar.
- La formación de un Somatén Español.
- Una solución al problema de Marruecos.
- El castigo para los corruptos.
El Directorio Militar (1923-1925)
Primo de Rivera estableció un Directorio Militar con el objetivo de instaurar un nuevo sistema de poder que permitiera la adopción de futuras medidas políticas para la regeneración del país. Este periodo se prolongó entre 1923 y 1925.
Libertades y Sistema de Representación
- Se suspendieron las garantías constitucionales.
- Los gobernadores civiles fueron sustituidos por gobernadores militares.
Cataluña y el Nacionalismo
En un primer momento, el nacionalismo catalán apoyó a Primo de Rivera, creyendo que, al ser el Capitán General de Cataluña, les favorecería en términos de libertades y lengua. Sin embargo, esta expectativa no se cumplió debido al carácter centralista de la dictadura. De hecho, se prohibió el uso del catalán en las iglesias, se cerró el periódico La Veu de Catalunya, lo que provocó una colisión con el catalanismo.
La Guerra de Marruecos
Primo de Rivera tuvo que hacer frente a la compleja situación en Marruecos. Para ello, se le nombró Alto Comisario de Marruecos. Se estableció un frente franco-español que culminó con el decisivo Desembarco de Alhucemas en 1925. Marruecos fue derrotado y se vio obligado a solicitar negociaciones, rindiéndose Abd el-Krim meses más tarde, lo que puso fin a la Guerra de Marruecos en 1926.
La Unión Patriótica
Primo de Rivera aspiraba a institucionalizar la dictadura como un gobierno político permanente, ya que inicialmente se había instaurado solo para solucionar los problemas coyunturales. Con la idea de que, una vez resueltos, la dictadura desaparecería, Primo de Rivera creó un partido político: la Unión Patriótica, cuyo lema era: "Dios, Patria y Rey".
El Directorio Civil (1925-1930)
Primo de Rivera estableció un Directorio Civil con la intención de institucionalizar el nuevo régimen. Para ello, se convocó un plebiscito para elegir una Asamblea Nacional Consultiva en 1928, encargada de redactar una nueva Constitución. El proyecto de Constitución, terminado en 1929, fue finalmente rechazado al no contar con el apoyo de la Corona ni de la oposición, que, a diferencia del monarca, consideraban que otorgaba demasiados poderes al rey.
Política Económica
Durante el Directorio Civil, Primo de Rivera impulsó la economía española mediante las siguientes acciones:
- Intervención del Estado en la economía, favoreciendo la creación de monopolios como CAMPSA (Petróleo), dejando de lado a la estadounidense Shell, y CTNE (Compañía Telefónica Nacional de España), que en principio fue gestionada por la ITT.
- Concesión de subvenciones a compañías navieras, como Transmediterránea.
- Realización de obras públicas, incluyendo más de 7.000 kilómetros de carreteras.
- Ejecución de obras hidráulicas para el desarrollo de la agricultura.
- Fomento de la concentración bancaria, lo que provocó la desaparición de la banca catalana y la creación de grandes bancos como el Banco de Bilbao, Banco de Vizcaya, Banco Central Hispano y Banco Urquijo.
Política Laboral y Movimiento Obrero
Eduardo Aunós, Ministro de Trabajo en el gobierno de Primo de Rivera, creó la Organización Corporativa del Trabajo. Esta organización estaba formada por Comités Paritarios, integrados por patronos y obreros, cuyo objetivo era alcanzar acuerdos en cuestiones laborales con el arbitraje del Estado. La UGT participó en esta iniciativa con la intención de crear una organización fuerte que asegurara la transformación paulatina de la sociedad.
Como resultado, el socialismo español se dividió en dos ramas: una rama social mayoritaria, favorable a la colaboración con la dictadura, y otra minoritaria, no colaboracionista. Esta estrategia socialista logró cierta paz social, aunque el partido apenas experimentó crecimiento. La CNT no se recuperaría hasta el final de la Dictadura, y los sindicatos cristianos también se acercaron al dictador.