La crisis del régimen español 1969-1975

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,09 KB

 

T12.6 El fin del franquismo (1973-1975)

6.1. La crisis económica de la década de 1970 A partir de 1973 se inició un cambio en la economía de los países occidentales, provocado por el rápido aumento del precio del petróleo y de las materias primas. La crisis del petróleo puso fin al período de crecimiento y prosperidad e inauguró una época de profunda recesión económica. En España, esta crisis se inició con un alza continua de los precios, un retroceso del turismo, que redujo la entrada de divisas, una disminución de las inversiones extranjeras y el regreso de muchos emigrantes. Esta situación afectó, sobre todo, al sector industrial y muchas empresas quebraron, lo que generó un aumento del paro.
En consecuencia, a partir de 1975, los índices de crecimiento de la economía española se frenaron bruscamente: la inflación llegó hasta el 26% anual, y el paro no dejó de aumentar. En esta difícil situación económica, España tuvo que hacer frente a la muerte de Franco y al proceso de transición hacia la democracia. 6.2. La crisis política del régimen En 1973, Franco estaba ya gravemente enfermo y por primera vez nombró un presidente del gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco, que fue asesinado por ETA en diciembre de ese mismo año. Su desaparición fue un duro golpe, ya que se le consideraba el personaje clave para asegurar la continuidad del régimen, ante la proximidad de la muerte del dictador. A partir de ese momento, se hizo más evidente el enfrentamiento entre dos grupos dentro del franquismo: los inmovilistas, que defendían mantener el régimen sin cambios después de la muerte del dictador, y los aperturistas, que apostaban por un proceso de reformas y la creacción de asociaciones políticas dentro del Movimiento Nacional. En enero de 1974 se constituyó un nuevo gobierno, presidido por Carlos Arias Navarro, que prometió una apertura política. Pero las reformas fueron insignificantes. Los aperturistas mostraron su descontento ante la timidez de los cambios, y los inmovilistas empezaron a defender violentamente en la calle la necesidad de mantener intactos los principios del franquismo. La enfermedad de Franco y la incertidumbre sobre la situación que se produciría a su muerte no impidieron que el régimen mantuviera una dura represión hasta el final. Las acciones violentas de grupos armados antifranquistas, como ETA, el FRAP y los GRAPO, fueron contestadas con la ejecución de Salvador Puig Antich en 1974, la instauración del Estado de excepción casi permanente y las condenas a muerte de cinco miembros de ETA y del FRAP en septiembre de 1975. Con esta situación de fondo, y en medio de un grave conflicto en el territorio español del Sahara, Francisco Franco murió el 20 de noviembre de 1975. 6.3. Las movilizaciones antifranquistas Los últimos años del franquismo conocieron un auge espectacular de la oposición antifranquista, tanto política como sindical y del conjunto de la ciudadanía. Los antifranquistas se coordinaron en plataformas unitarias para llevar a cabo sus demandas de cambio e impedir la continuidad del régimen franquista a la muerte del dictador. En 1971 se creó la Asamblea de Cataluña, que coordinaba todos los movimientos de oposición catalanes. En 1974, a iniciativa del PCE, se constituyó la Junta Democrática, y en 1975, el PSOE impulsó la Plataforma Democrática. En esencia, estos organismos manifestaron que no aceptarían ningún cambio que no comportase la concesión de una amnistía, el reconocimiento de las libertades y la convocatoria de elecciones libres.
En la calle, las movilizaciones populares, en demanda de la democratización del régimen, aumentaron significativamente. Una oleada de huelgas, manifestaciones y declaraciones de personalidades e instituciones reclamaban la llegada de la democracia a nuestro país.

Entradas relacionadas: