Las cortes de Cádiz y la economía

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EL LIBERALISMO


 Durante el reinado de Isabel II (1833-1868) se implantó en España de manera definitiva el sistema liberal, , ya con anterioridad España tuvo dos momentos históricos en los que se optó por un régimen liberal: las Cortes de Cádiz y el Trienio Liberal.
Sin embargo, en ambos casos no se puedo mantener el sistema ante la oposición de las fuerzas políticas y sociales que no estaban dispuestas a que se pusiera punto final al régimen anterior, dando la impresión de que lo nuevo no acababa de nacer y lo viejo no terminaba de morir.El liberalismo español es un sistema político que se alimenta de la Ilustración, de la experiencia del parlamentarismo inglés y muy especialmente de la Rev. Francesa. Además el liberalismo incorpora un nuevo modelo social y  económico. Desde un punto de vista político, se basa en la Constitución, una ley marco establecida por  soberanía nacional. El poder se articula en tres niveles y no puede interferir entre ellos: poder Legislativo ,ejecutivo,judicial ,su carácter  representativo, basado en elecciones. En España en el Siglo XIX (salvo en el Sexenio y Cádiz) tuvieron un carácter censitario, sólo una parte de la población, los varones con medios económicos podían votar. Socialmente, frente a los privilegios de la etapa anterior que determinaban la sociedad se imponen los derechos universales, lo que significa igualdad ante la Ley. El único criterio que debería servir, por lo menos en la teoría, para diferenciar los grupos sociales sería el mérito. Pero liberalismo significa también cambios económicos, el más notable es el reconocimiento de la propiedad individual y plena, lo que supone la eliminación  de trabas del Antiguo Régimen como los señoríos, la Mesta, o  los gremios,  La economía tendrá como ley incuestionable el liberalismo económico basado en la oferta y la demanda. En Mayo de 1808, Carlos IV y Fernando VII, abandonan España para entrevistarse con Napoleón, que decide pasar la corona a manos de su hermano José I, respaldado por las tropas francesas ubicadas en la Península. Eso produce  la sublevación del 2 de Mayo y comienzan las primeras operaciones militares de la Guerra de la Independencia. Ante la pasividad de las autoridades se crean las Juntas (18 con ámbitos territoriales muy distintos) como forma de organización política y sobre todo para dirigir la guerra, surgen de forma espontánea, un fenómeno ya de por sí revolucionario.  Las Juntas deciden crear unaJunta Central, que se reúne en Aranjuez el 24 de Septiembre de 1808 luego huye a Sevilla, por las circunstancias de la guerra y finalmente a Cádiz. Y deja el asunto de la convocatoria de Cortes en manos de una Regencia, que convoca elecciones a Cortes, sin atender a los estamentos. Las elecciones se realizan  con un sistema indirecto en tres niveles, (208 diputados), además había representantes de las Juntas provinciales, de las ciudades con voto en Cortes y una pequeña cuota de los españoles americanos. Al final llegó a haber cerca de 300 diputados. Aproximadamente un tercio de ellos fueron eclesiásticos, también era muy importante el porcentaje de funcionarios y abogados, mientras que la burguésía comercial era claramente minoritaria. Políticamente se dividieron entre liberales y “serviles” o absolutistas. La primera elección ordinaria fue en 1810, como en muchas provincias no se pudo realizar la elección se sustituyeron por diputados suplentes.  La   sesíón inaugural de las Cortes tiene lugar el 24 de Septiembre de 1810, el presidente Muñoz Torrero deja claro en su discurso la idea de soberanía nacional y la división de poderes, basados en la ley natural. Ambos principios van a constituir el primer Decreto de Cortes.  La legislación de las Cortes tuvo como objetivo la eliminación de los aspectos sustanciales del A.R. Se  abolíó  el sistema señorial, con la desaparición del señorío jurisdiccional. Se nacionalizó el poder político suprimiendo vasallajes y prestaciones personales debidas a títulos. Se dieron las primeras leyes desamortizadoras, se suprimieron los gremios y las aduanas interiores. Igualmente se suprimíó la Inquisición.El doc legislativo más importante fue la Constitución.Se reconocen los principios básicos del sistema liberal: el individuo como portador de derechos, libertad de imprenta, inviolabilidad del domicilio, propiedad individual- aunque no formulados como en el constitucionalismo francés y  la soberanía que  reside en la Nacíón a la que corresponde en exclusiva el “derecho de establecer sus leyes fundamentales”. Otro principio fundamental era la división de poderes dentro del Estado. El legislativo residía en  Las Cortes   que elaboran las leyes, los tratados internacionales, sus diputados eran inviolables y elegidos por el pueblo, uno por cada 70.000 habitantes. El ejecutivo quedaba en manos del gobierno y del Rey a quien se le otorga la dirección del mismo, la sanción de las  leyes y el derecho de veto (dos años), pero se le limita la posibilidad de extender sus poderes La Justicia queda en exclusiva para los tribunales, se prohíbe la participación del Rey.  Otros artículos de la Constitución contemplaban la organización de la administración provincial con una visión  centralizada del Estado.La vigencia de la Constitución es escasa, suprimida en 1814, se repuso en el Trienio 1820-1823 y con posterioridad entre Agosto de 1836 a Junio de 1837. Sin embargo la Constitución siempre fue un referente para el posterior liberalismo español.

En Marzo de 1814 vuelve Fernando VII como rey a España

Se negó a  firmar la Constitución. Un hecho definitivo es la presentación a Fernando VII del “Manifiesto de los Persas” por 69 diputados absolutistas. Finalmente Fernando VII dará, el 4 de Mayo de 1814, un decreto donde se elimina la Constitución de Cádiz, la legislación liberal y las correspondientes instituciones creadas en esta etapa. España vuelve al absolutismo, desencadenándose una intensa represión sobre liberales y afrancesados.   A los liberales no les quedó más opción, para llegar al poder que los pronunciamientos militares. Un pronunciamiento tenia una parte militar, es decir se sublevación de  la guarnición, pero también una parte civil, políticos que se incorporan a la sublevación. Muchos de ellos fracasaron, por ejemplo los de Porlier, Espoz y Mina, Lacy. Sin embargo en 1820 se produjo una sublevación militar en Cabezas de San Juan (Sevilla), encabezada por Riego que triunfa. Las juntas formadas en las principales ciudades y el apoyo de otras guarniciones llevan al Rey a aceptar la Constitución.  El trienio supone la vuelta al liberalismo, vuelve a tener vigencia la Constitución de 1812 y la legislación gaditana, reinstaurándose las instituciones liberales, la más significativa la apertura de Cortes. Sin embargo, el liberalismo español se había transformado en estos años. Si en Cádiz liberal era una sola forma de entender la política, ahora se presenta dividíó en dos tendencias. La primera  la de los moderados o doceañistas, esto es   la  primera generación de liberales, Argüelles, Toreno, Martínez de la Rosa, García Herreros, que tras pasar por la cárcel o el exilio tienen  ideas más  moderadas. La  soberanía la entenderán como compartida con el Rey , se pretende establecer  la doble cámara y se la matizan  algunos derechos, como el de expresión. Esto es lo que se denomina de “Justo medio” o “doctrinario”.Los moderados formaron el primer gobierno, de Pérez de Castro, que se denomino, el gobierno de los presidiarios. Los exaltados o veinteañistas.
La  segunda generación de liberales, Romero Alpuente, San Miguel, Florez Estrada o Alcalá Galiano que  pretenden mantener la Constitución del 1812 y las leyes gaditanas sin reforma alguna. Encontrarán   partidarios entre los grupos populares urbanos y basan su actuación política en la Milicia Nacional y  en los clubes políticos (la Fontana de Oro), la prensa y las sociedades secretas (l masonería y los comuneros).El contexto de la Europa absolutista en la que nace el Trienio hace que en el Congreso de Verona  las potencias europeas, siguiendo el sistema de alianzas establecido en 1814, decidan acabar  con el liberalismo español. Fue Francia quien siguiendo los mandatos de Verona intervino militarmente en España a través  de los 100.000 hijos de San Luis. La resistencia fue muy escasa, tan sólo  la batalla de Trocadero. Nuevamente Fernando VII se desentendía del liberalismo, para convertirse en rey absoluto. La vuelta al absolutismo supone nuevamente un proceso de represión y  exilio para liberales. Sin embargo supone también que se exterioricen las contradicciones del propio absolutismo. Cualquier proceso de reforma, por mínimo que sea como el de López Ballesteros supone la reacción “Ultra” al absolutismo fernandino, que rechaza las innovaciones económicas o que no se restaure la Inquisición.  Incluso en Cataluña, acaba en una sublevación violenta en lo que se ha denominado Los Malcontents. Tampoco serán ajenos a esta oposición el cuerpo de voluntarios realistas, creado para combatir el liberalismo. Nuevamente será el pronunciamiento el camino escogido por os liberales. El más emblemático fue el de Torrijos en Málaga, que fracasó. Será sin embargo la cuestión dinástica la que lleve de nuevo, esta vez de manera definitiva, al liberalismo al poder. Fernando VII había tenido dos hijas con su última esposa, María Cristina, siguiendo la ley Sálica no podían acceder al Trono. Después de distintas vicisitudes –Quitar y poner la Pragmática Sanción- la nueva reina sería Isabel, todavía menor de edad. Los sectores ultras rechazaron a la nueva reina, y proclamaron rey al hermano de Fernando, Carlos María Isidro, quien además representaba de manera nítida el absolutismo. Ante este panorama la regente  María Cristina no tenía otro remedio que entenderse con el liberalismo. El  absolutismo   recurrirá a las armas en lo que se convirtió la primera Guerra Carlista.En 1834 aparece definitivamente instaurado el sistema  liberal, primero con la  Regencia de María Cristina y con posterioridad con el reinado de Isabel II. En todo este periodo, el Estado se puede calificar como liberal. Sin embargo y siguiendo la división apuntada en el Trienio, el problema ahora era ¿Cómo entender el liberalismo?, de aquí que surjan dos posturas distantes: moderados y progresistas que planteen visiones distintas y enfrentadas, desde un liberalismo rayando con el tradicionalismo a aquel que se ira decantando hacia formas demócratas.
Los moderados procedían socialmente de los grupos terratenientes, grandes comerciantes, altos funcionarios. Defendían sobre todo el derecho a la propiedad como garantía de orden, restringían el sufragio y antepónían los principios de autoridad y orden social a la participación del pueblo en política. Sus líderes más importantes fueron Narváez, Bravo Murillo. En la etapa isabelina estuvieron largo tiempo  en el poder, su mayor contribución fue la etapa comprendida entre 1843 y 1854, en la que establecieron una nueva Constitución, la de 1845, un sistema educativo (ley Pidal), un sistema de impuestos (Alejandro Mon), un Concordato con la Iglesia y los Códigos civil y penal.  Defendían también la soberanía compartida y limitaban la práctica de los derechos individuales.Entre los  progresistas predominaba la mediana y pequeña burguésía. Defendían el principio de soberanía nacional como fuente de legitimación del poder y el predominio de las Cortes en el sistema político, rechazaban la intervención de la Corona en los asuntos políticos, Sus líderes más notables fueron Mendizábal, Espartero y Prim, partidarios de robustecer los poderes locales y de otorgar amplios derechos, aunque manténían el principio de sufragio censitario. Llegaron al poder en 1854 y 1868  a través de sendos pronunciamientos militares.
La  implantación del liberalismo tuvo su mayor obstáculo en el carlismo, que originó una Guerra Civil que duró hasta 1840.  El carlismo contó desde el principio con una notable adhesión de grupos sociales muy distintos. En primer lugar grupos de clérigos (aunque formalmente la jerarquía apoyo a María Cristina) tanto a través de los sermones, como situándose al frente de partidas, personajes como Merino o Balmaseda. En segundo lugar aquellos grupos sociales, hidalgos, menestrales, pequeños propietarios agrícolas que entendían que el liberalismo había degradado sus condiciones sociales.     La contienda bélica se puede estructurar en tres fases: La primera de ellas iría hasta 1836. Las insurrecciones más importantes se dieron en el País Vasco.  (Bilbao y Vitoria) . El personaje más notable del bando carlista  será Tomás de Zumalacárregui, hasta muerte en el sitio de Bilbao en 1835.  En el resto de España se alzaron pequeñas partidas, de hostigamiento al ejército liberal  A partir de 1936 lo más destacado son  las expediciones de Gómez y don Carlos que tenían como finalidad llevar la guerra al resto del país.   Serác en el levante peninsular, donde se agudice la conflictividad, Cabrera sumaba más de 4000 soldados divididos en distintas partidas que tuvieron numerosos enfrentamientos con las tropas liberales y asaltaron numerosas poblaciones.  En 1939 era ya evidente la superioridad liberal con  las victorias de Espartero y la propia división de los carlistas en “apóstolicos” (intransigentes) y “transacionistas” (dispuestos al pacto.  En Agosto de 1839 se firmó (Espartero y Maroto) el convenio de Vergara . Los carlistas conseguían el mantenimiento de los fueros, que empezaba a ser  su sello de identidad  más importante en el futuro. Hasta 1840 perduró la resistencia carlista de Cabrera en el Maestrazgo. 

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