La Construcción Estilística y la Dualidad Narrativa: Fusión de Registros Orales y Cultos
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Español
Escrito el en
español con un tamaño de 4,62 KB
Estilo y Voz Narrativa en la Obra
El discurso responde al doble punto de vista adoptado por el autor, que se sitúa del lado de los personajes inocentes y nos revela su mundo mediante un registro lingüístico que ha de coincidir con el habla de tales personajes.
La Dualidad del Narrador
El narrador adopta el lenguaje de base oral. Es el llamado narrador-acorde. Por otro lado, percibimos un narrador externo a la narración; es el narrador-testigo, conocedor del mundo que traslada a la novela. Este narrador es un escritor que domina el uso literario de la lengua y que intercala en el discurso oral numerosos fragmentos elaborados literariamente.
La narración transcurre en lengua oral, pero el discurso se enriquece con numerosos rasgos de la lengua literaria. El resultado es un todo artístico lleno de precisión y de lirismo, verosimilitud y belleza. La narración y el diálogo son las formas de expresión que predominan en la novela.
Formas de Expresión Predominantes
Características de la Narración
En los fragmentos narrativos destacan:
- La abundancia de nexos conjuntivos que resaltan la conexión entre las acciones.
- El predominio de las proposiciones coordinadas que impregnan el discurso de viveza expresiva y verosimilitud lingüística.
- La extraordinaria flexibilidad con que se construye cada periodo narrativo, lo que lleva al autor a:
- La ruptura del orden lógico de la frase.
- Las frecuentes enumeraciones y repeticiones.
- La elipsis de verbos y sustantivos.
- La supresión de verbos dicendi.
Características del Diálogo
El diálogo alcanza también una enorme importancia cualitativa y cuantitativa. Los rasgos más característicos de los fragmentos dialogados son:
- El habla coloquial, caracterizada por:
- El uso de diminutivos y adjetivos afectivos.
- Las comparaciones populares.
- La ironía y las onomatopeyas.
- El habla vulgar, presidida por:
- Las elipsis y repeticiones.
- El cambio de los pronombres.
- La onomástica (apodos y uso del artículo ante el nombre).
- La forma de iniciar el diálogo mediante los llamados excitantes de atención: pronombres personales, vocativos, imperativos, interjecciones y juramentos.
- El lenguaje de la sumisión, como ofrecimientos, adulaciones y eufemismos.
- Economía y comodidad, que llevan a la supresión de preposiciones y al uso de términos comodines.
El Uso Literario del Lenguaje Culto
Hay un predominio del lenguaje de base oral en numerosos fragmentos de la novela, pero el autor utiliza la lengua culta, elaborando el discurso y dando un tratamiento literario al lenguaje.
Detalles del Dominio de la Lengua Culta
- Uso de una variadísima gama de verbos dicendi (responder, vocear).
- Inclusión de fragmentos descriptivos en episodios narrativos vinculados al paisaje y al retrato de los personajes. En toda la novela se alternan las descripciones subjetivas y objetivas.
- La variada adjetivación, en ocasiones bimembre o trimembre, y el uso de epítetos antepuestos o pospuestos al nombre.
- Las comparaciones literarias no lexicalizadas.
Intención Lírica y Expresión del Sentimiento
La mayor parte de los rasgos que hemos analizado poseen una indudable intención lírica. Hay que señalar dos elementos en los que es más claro el deseo de expresión del sentimiento:
- Ritmo poético: La ausencia de signos que señalan la pausa larga produce en el lector la sensación de que está ante un largo poema en versículos, en el que las formas de expresión —narración, diálogo, descripción— parecen distribuirse con un ritmo ordenado y sobrio.
- El estribillo emocional: La repetición de la frase “milana bonita”, condensación de toda la ternura que destila lo narrado, se nos aparece como un estribillo que convierte al resto de la narración en una glosa para explicar su contenido lírico.