Colapso Bursátil 1929: Orígenes y Efectos de la Gran Depresión
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El Crack de 1929 y la Gran Depresión: Causas y Consecuencias
1. La Ruptura del Equilibrio Económico
En 1929 se produjo el hundimiento de la bolsa de Nueva York. En pocos meses derivó en una depresión que afectó a todo el planeta y que, para Keynes, supuso una de las mayores catástrofes económicas de la historia moderna. Para comprender este complejo fenómeno es necesario diferenciar la economía real de la economía financiera. La economía real se valora por la buena marcha de las empresas. La economía financiera se refleja en la cotización de las acciones en la bolsa de valores. Teóricamente debe existir un equilibrio entre ambas, de modo que la situación real de las empresas se corresponda con el valor de sus acciones. En ocasiones no se produce ese equilibrio y puede darse una sobrevaloración de las acciones muy por encima de los beneficios de la empresa. Este fue el caso del crack. Al analizar el crack y la depresión, se comprueba que las causas que lo provocaron fueron financieras, mientras que una serie de desequilibrios en la economía real generaron la depresión.
2. Desequilibrios en la Economía Real de EE. UU.
El crecimiento económico experimentado desde 1922 por EE. UU. había sido imparable, pero presentaba importantes desequilibrios. Los sectores más prósperos fueron los de bienes de consumo. Sin embargo, descendió en sectores básicos como el del carbón y las industrias textiles. Se produjo un desfase entre precios agrícolas e industriales y, como resultado de este, se debilitó el consumo por los altos precios industriales, los bajos salarios y la mala distribución de la renta. Efectos de la superproducción fueron la acumulación de stocks y la pérdida del poder adquisitivo de los agricultores.
3. El Auge de la Especulación Financiera
Consistió en un medio rápido de conseguir dinero mediante la compra de acciones bursátiles, ya que su precio aumentaba día a día de forma espectacular y muy por encima de su valor real. Muchos inversores vieron aquí un negocio próspero donde se invertía, duplicaba o triplicaba su valor. Así se hicieron grandes fortunas que se volvían a invertir en una especie de cadena. Muy ligado a la especulación estaba el crecimiento del crédito. Como las empresas vendían poco y carecían de liquidez, se vieron obligadas a pedir créditos bancarios para seguir produciendo. La banca privada solicitaba dinero a la Reserva Federal que lo daba a un 5%, mientras que los bancos lo hacían a sus clientes al 12%. A finales de los años 20, la economía real americana presentaba señales inequívocas de debilidad como consecuencia de una superproducción. Sin embargo, la economía financiera ofrecía un balance inmejorable, con un crecimiento espectacular de los valores, a causa de la especulación.
4. El Jueves Negro y el Colapso Bursátil
Pese a la alarmante especulación, la fiebre especulativa se mantuvo en la bolsa. El 21 de septiembre de 1929, muchos inversores, asustados por lo que se vivía en Wall Street, pusieron a la venta gran cantidad de acciones. La banca Morgan acudió y compró la mayoría de las acciones, lo que paró la caída. El 24 de octubre salieron a la venta 13 millones de acciones, lo que desencadenó el pánico en la bolsa. En pocas horas se había hundido el mercado neoyorquino de valores. El 29 de octubre, 16 millones de acciones se ofertaron sin que nadie las comprara, de forma que en una sola jornada se habían perdido los beneficios de un año. Las acciones de grandes empresas perdieron valor.