Causas y consecuencias de la gloriosa revolución

Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,77 KB

 

CAUSAS Revolución GLORIOSA

La Revolución de Septiembre tuvo un objetivo claro: expulsar a Isabel II y
apartar del gobierno a los moderados. A esta se le puede aplicar el
esquema de Labrousse. Su idea central es la de que una revolución típica
nace de un triple haz de factores políticos, sociales y económicos: la crisis
económica da a la crisis política una fuerza social.
La crisis política era perceptible antes de que estallase la crisis de 1868.
En esas fechas casi nadie defendía la causa isabelina. El reinado de Isabel II
se basaba en un sistema constitucional en el que la Constitución no se
cumplía y en el que la representación prácticamente no existía. De los dos
partidos que funcionaban dentro del sistema, era el moderado el que recibía
un sistemático apoyo de la reina Isabel II, y el que monopolizaba el poder.
Los progresistas habían tenido que limitarse a permanecer en la oposición y
a utilizar el Golpe de Estado o el pronunciamiento para acceder al poder.
Pero el partido moderado, con más de veinte años en el poder, se hallaba
desgastado, sin figuras que hubiesen renovado a los antiguos líderes, y sin
nuevas ideas en su programa, además desprestigiado.
Para comprender el problema social en la última etapa de la Monarquía
isabelina hay que tener en cuenta la estructura social del momento y las
tensiones que había provocado la Revolución liberal. España era un país
agrícola y la población española continuaba siendo campesina en una
abrumadora mayoría. Esta carácterística, diferencia los movimientos de
subversión social que se producen en la España, de los del resto de Europa.
En España no se produjo nunca una revolución de las estructuras agrarias
como ocurríó en Francia.
La propiedad de las tierras continuó estando en manos de una minoría
latifundista, es más, se acentuó a pesar de las desamortizaciones. La
consagración de la alta burguésía y la aristocracia como grandes
propietarios y la ruptura de las condiciones contractuales de la tradición
feudal determinaron el surgimiento de un proletariado rural sin derechos ni
recursos que van a protagonizar buen número de revueltas.
Por otra parte, en las ciudades se había producido la proletarización del
artesanado. La desaparición de las corporaciones gremiales y el paulatino
proceso de industrialización, más modesto en España que en los países de
la Europa occidental, daría origen a la aparición de un proletariado urbano
cuyas precarias condiciones de vida serían la causa de inquietud y malestar
crecientes.
La crisis económica reuníó en una letal combinación lo peor del Antiguo
Régimen y de la moderna sociedad industrial. Efectivamente a una serie de
malas cosechas que se suceden, se une una crisis financiera e industrial
típica ya del sistema capitalista. En esta crisis se mezclan la escasa
rentabilidad de las inversiones ferroviarias y la crisis que la Guerra de
Secesión americana provocará en la industria textil algodonera de Cataluña.
Esta uníón de crisis provoca el paro y la carestía, la caída del consumo que
afecta a los empresarios. Los únicos que se benefician de la crisis son los
ricos labradores, los amos del suelo y los comerciantes de granos. El resto
de la sociedad sufre sus consecuencias.

Entradas relacionadas: