Características Hispania romana

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4.La Explotación de los recursos

Roma Impuso en Hispania una explotación económica de tipo colonial, basada en Una desigual relación de intercambio. En ella, Hispania exportaba materias Primas sin elaborar o escasamente elaboradas, e importaba productos manufactu­rados Y de lujo para abastecer a las clases privilegiadas.

Los Sectores básicos de la economía hispanorromana fueron La minería, la agri­cultura y la ganadería.
Las otras actividades, como la Industria artesanal y el comercio, se desarrollaron en función de esta desigual Relación de intercambio, e incidieron muy poco en el conjunto de la estructura Económica hispana.

4.1Las Fuentes de riqueza. Minería, agricultura y ganadería

La minería se organizó de forma más racional que en épocas anteriores, inten­sificándose La producción y haciendo más rentables las minas ya conocidas; además, se Abrieron otras nuevas. Todas las minas pertenecían al Estado, aun­que, Excepto las de oro, podían arrendarse a particulares. Roma introdujo nue­vas Formas de extracción y de laboreo, como sistemas de poleas y de norias para Subir el mineral y sistemas de drenaje para eliminar el agua de las galerías Inun­dadas. La abundante mano de obra utilizada en la minería era, en su Mayoría, esclava, obtenida de los pueblos conquistados. Los principales metales obteni­dos en Hispania fueron oro, plata, hierro, cobre, plomo, Mercurio y Sal. Las explotaciones mineras se repartían por todo el territorio, aunque las Más pro­ductivas se localizaban en Cartagena, Sierra Morena, Asturias y León.

La agricultura y la ganadería constituyeron los otros dos sectores básicos de la Economía hispanorromana. La propiedad de la tierra estaba en manos del Esta­do Y de particulares, de origen romano, pertenecientes a las clases altas.

Los Romanos introdujeron nuevas técnicas de cultivo —abonos, arado de reja, Tri­llo de ruedas, rotación trienal—, e intensificaron los regadíos. Los Principales cul­tivos fueron el trigo, la vid y el olivo, completados con Otros secundarios como lino, esparto o cebada. La ganadería, por su Parte, aportó caballos, ovejas y lana.

La Hispania romana se caracterizó por una organización social, común al mundo Romano, donde cada persona tenía un estatuto jurídico personal. Según este, la Población se dividía entre hombres libres y esclavos.

Los hombres libres se encuadraban en cuatro grandes grupos sociales: los órdenes senatorial, ecuestre y decurional, y la plebe.
Los tres primeros Formaban el grupo de ciudadanos privilegiados.

I Los miembros del orden senatorial, los senadores, poseían vastas Extensiones de tierra, desempeñaban las más altas magistraturas militares, Religiosas y civiles, y residían, por lo general, en Roma. La extensión de la Romanización en Hispania y la creación de grandes fortunas dio lugar a la Aparición de senadores de proce­dencia hispana, la mayoría de la Bética, caso De los Balbo o los Séneca.

Los Miembros del orden ecuestre, los caballeros, tuvieron una mayor represen­tación En las provincias, donde formaron parte de la oligarquía ciudadana. Su fortuna Procedía básicamente de la explotación agropecuaria, el comercio o el arriendo De impuestos estatales.

Los Miembros del orden decurional, los decuriones, desempeñaron los puestos Inferiores de la administración central y ocuparon las magistraturas municipa­les. Su riqueza se basaba también en la propiedad de la tierra.

La plebe, o conjunto de ciudadanos libres, constituyó el grupo social no privi­legiado, Aunque dispuso de derechos políticos como formar parte de la asam­blea Municipal. Habitaban en las aldeas y en las ciudades, donde trabajaban como Campesinos y artesanos, o engrosaban la masa de personas sin ocupación definida Que vivían de la beneficiencia del Estado y de las grandes familias. Con Frecuencia, ingresaban en el ejército, como forma de obtener un salario y poder Acceder a la propiedad de la tierra una vez licenciados.

La Mayoría de la población hispana, sin embargo, estaba formada por peregrinos, es decir, hombres libres que no tenían derechos políticos. Los esclavos, es decir, el conjunto de personas que no eran libres, estaban sometidos a La autoridad absolu­ta de su dueño. Fueron empleados en la agricultura, las Minas, los talleres artesa- nales y el servicio doméstico. La mayoría eran Prisioneros de guerra, y transmití­an su condición a su descendencia.

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