El bastón de Bernarda Alba es roto

Enviado por Chuletator online y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 5,88 KB

 

LA CASA DE Bernarda Alba

Federico García Lorca Junio DE 1936

¡ SILENCIO ¡


  Con esta exclamación, la muerte y el luto comienza y termina La casa de Bernarda Alba, y de esta manera nos muestra el carácter circular, cerrado y hermético de la obra escrita en 1936 por Federico García Lorca poco antes de su muerte, y en la que YA solamente su título nos indica a través del núcleo ( casa ) que es ese espacio físico Claustrofóbico el que va a marcar las relaciones humanas, puesto que el drama siempre se desarrolla dentro de la casa, y además  de las connotaciones de dominio y pertenencia ya que Bernarda es la dueña de la casa y sus habitantes “ aquí se hace lo que yo mando “.

Esta obra de personajes exclusivamente femeninos, muestra la UníÓN de la tradición con la vanguardia.

La tradición aparece en la representación de la represión ejercida sobre las mujeres en una familia rural ( “Nacer mujer es el mayor castigo” ) , así como en la influencia tan marcada de la tragedia griega y el teatro del Siglo de Oro.

La abundancia de simbología es de carácter vanguardista y muy común en las obras de Lorca y de la generación del 27 a la que pertenece.

Tras la muerte de su segundo marido, Bernarda Alba impone a sus cinco hijas, una larga y rigurosa reclusión. Se trata de la exageración de una costumbre real, de una tradición llevada a extremos increíbles. Pero esa misma exageración, sitúa la obra en el plano de lo simbólico. En esta situación extrema, los conflictos, las fuerzas y las pasiones se agrandarán, se desarrollarán hasta el límite y el catalizador de las fuerzas encerradas, será la figura invisible de Pepe el Romano, novio de Angustias (hija del primer matrimonio de Bernarda y heredera), pero atraído por la juventud y belleza de Adela, la menor, y amado, a su vez, por Martirio.

Esta utilización de personajes invisibles también las encontramos tanto en otras obras del autor granadino ( El amor de Don Perimplin con….. ) como en otras posteriores de Miguel Mihura ( Tres sombreros de copa ) y Buero Vallejo ( El tragaluz )

Tal es la situación, con la que arranca Lorca para dar cuerpo dramático al tema central de la obra: el enfrentamiento entre autoridad y libertad o el conflicto entre la realidad y el deseo.

Pero también podríamos hablar de rebeldía ( hijas ) contra represión ( Bernarda ), de naturaleza contra tradición. La frustración tiene un fuerte componente moral, lo cual lleva a señalar una serie de temas conexos con la temática central: la moral tradicional y la presión social sobre los individuos, las diferencias sociales, y la condición de la mujer en la sociedad española de la época.

Frente al autoritarismo y la represión representada por Bernarda Alba ( personaje central conflictivo con sus iguales y despectivo con sus inferiores ),  las hijas encarnarán una gama de actitudes que van de la más pasiva sumisión frustrante de Angustias, a la rebeldía más abierta e imposible de Adela. Sin embargo todas ellas tienen una sola nota común

: La búsqueda de varón y la necesidad de amar

Existe un elemento que aporta frescura a la obra que es la figura de María Josefa ( madre de Bernarda ), en la que su locura y la vejez se levanta contra la racionalidad impuesta del sistema y supone de nuevo la rebelión desde el principio asumiendo un papel profético inicial de que Pepe el Romano “les va a devorar”.

En cuanto a la simbología lorquiana de este drama, nos encontramos con una indagación profunda en todos los planos de la vida:
animales como el caballo ( metáfora de Pepe el romano ), la oveja ( imagen de la inocencia y del sacrificio ), el perro ( la sumisión y la obediencia ); de astros como la luna ( la muerte y el erotismo ), el sol ( la vida y la alegría );
colores que intensifican la tensión, así el blanco representa la vida , mientras que el negro muerte y la tristeza y el verde la rebeldía, el agua en sus dos vertientes, la del rio la vida y la del pozo la muerte” donde siempre se bebe agua con el miedo de que esté envenenada”, los nombres de todos los personajes, reflejan su personalidad y por fin el Bastón DE Bernarda signo de su autoridad que será roto por Adela como símbolo del fin del autoritarismo que no triunfará y la llevará al suicidio.

En Bernarda predominan las intervenciones rápidas, secas y cortantes, sus expresiones bruscas, agresivas y autoritarias se sirven constantemente de oraciones imperativas, y para ello sirva como ejemplo el inicio y fin de la obra: ¡ SILENCIO ¡.

Entradas relacionadas: