Autarquía y estancamiento económico de posguerra

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 4,82 KB

 
1. Autarquía y estancamiento económico
Las últimas investigaciones, señalan que, sin minimizar su importancia, la verdadera causa del caos económico se encuentra en la desacertada política intervencionista y de autarquía plena adoptada desde el principio por el Estado franquista.
Las directrices económicas del franquismo comenzaron a aplicarse en 1938, con la creación del
Servicio Nacional de Abastecimientos y Transportes y abarcaban desde intervención de la producción triguera a las limitaciones a la libertad de industrias. Se centraron, pues, en el intervencionismo económico del Estado y en la política autárquica al servicio del aislacionismo del régimen.
- En la
agricultura, a través del Servicio Nacional del Trigo (SNT), se requisaba el trigo a precios de tasa y se controlaba toda su producción, comercialización y consumo. La medida, que pretendía garantizar el abastecimiento de pan a las ciudades a precios de tasa, tuvo un efecto negativo, ya que los labradores redujeron la producción y ocultaron una gran parte de la misma, que comercializaron en el mercado negro con unos enormes márgenes de ganancia. Había surgido el <<estraperlo>>.
Todo ello, unido a las malas cosechas y a las pertinaces sequías que se dieron por aquellos años, provocó una gran escasez de cereales, que obligó a racionar el pan- mediante las cartillas de racionamiento- y a importar trigo de Argentina. El hambre y la indigencia se extendieron como nunca se había conocido en España, haciéndose famoso el
Auxilio Social, que repartía comida y ropa para paliar las necesidades.
- Las enormes ganancias del estraperlo permitieron efectuar un trasvase de capital desde el sector primario a la
industria. El intervencionismo estatal se hizo patente en la industria mediante la creación, en 1941, del Instituto Nacional de Industria (INI). Organizado como un holding estatal, tenía como finalidad favorecer la autarquía económica, el Estado participaba directamente como inversor y empresario en el proceso de industrialización, sustituyendo a la empresa privada en actividades poco rentables o que requerían fuertes inversiones. El INI facilitó el desarrollo de sectores industriales, como la siderurgia, petróleo, astilleros, aviación, fabricación de camiones y automóviles y fabricación de aparatos de radio.
- España, debido al aislamiento diplomático y al no verse favorecida de los beneficios del
Plan Marshall, se mantuvo inserta en la autarquía, sólo justificable en una economía de guerra. No se pudo evitar el mercado de contrabando y se encarecieron los productos básicos, proliferaron las pequeñas empresas de forma artificial, en su mayoría poco rentables, aumentaron los desequilibrios sectoriales y regionales y el país se precipito en la inflación.
- En las comunicaciones se dio un paso decisivo con la creación de la RENFE, bajo cuyo monopolio quedaron todos los ferrocarriles de ancho normal. Para mejorar las
carreteras nacionales se proyectó, en 1950, un plan, que dio escasos resultados.
La economía quedó, pues, sumergida en un estancamiento prolongado, y en 1951 la renta nacional era igual a la existente en 1935.
En resumen, el
balance global de la política autárquica e intervencionista del régimen franquista no puede considerarse como positivo: impulso el desarrollo de sectores ya consolidados con anterioridad, como la siderurgia, creando monopolios dispuestos a favorecerse de las leyes protectoras; permitió el favoritismo y la corrupción, e impidió el desarrollo de una economía sana y competitiva; y dio lugar a graves desequilibrios sectoriales y regionales. Al primar los productos industriales sobre los agrícolas, las regiones pobres perdieron población y vieron aumentar sus diferencias con respecto a las más ricas. La economía, se estanco por mucho tiempo y el hambre y la miseria se instalaron entre la población de forma prolongada.
- Sólo a partir de 1950 se emprendieron las
primeras medidas liberalizadoras y la situación económica empezó a mejorar. España pudo obtener créditos bancarios de instituciones internacionales. Se puso así en marcha una importante corriente migratoria desde el campo a la ciudad, que además de descongestionar al primero, proporcionó mano de obra barata a la naciente industria. No obstante, este crecimiento fue muy desequilibrado y coincidió con una inflación galopante.


Entradas relacionadas: