Aspectos negociables de protección del consumidor: Condiciones generales de la contratación, forma y prueba del contrato.

Enviado por Chuletator online y clasificado en Formación y Orientación Laboral

Escrito el en español con un tamaño de 6,92 KB

 

La nueva Ley 7/1998, de 13 de Abril, Reguladora de las Condiciones
Generales de la Contratación (LCGC), actualiza la de 1984 sobre Derechos de los Consumidores y Usuarios. 

De conformidad con el Art. 1 de la LCGC2 , son condiciones generales de la contratación las cláusulas predispuestas cuya incorporación al contrato sea Impuesta por una de las partes, con independencia de la autoría material de las Mismas, de su apariencia externa, de su extensión y de cualesquiera otras Circunstancias, habiendo sido redactadas con la finalidad de ser incorporadas a Una pluralidad de contratos. La protección de la igualdad de los contratantes es presupuesto necesario de la justicia De los contenidos contractuales y constituye uno de los imperativos de la política Jurídica en el ámbito de la actividad económica. Por ello la Ley pretende proteger los Legítimos intereses de los consumidores y usuarios, pero también de cualquiera que Contrate con una persona que utilice condiciones generales en su actividad contractual.
Se pretende así distinguir lo que son cláusulas abusivas de lo que son condiciones Generales de la contratación. Una cláusula es condición general cuando está predispuesta e incorporada a una Pluralidad de contratos exclusivamente por una de las partes, y no tiene por qué ser abusiva. Cláusula abusiva es la que en contra de las exigencias de la buena fe causa en Detrimento del consumidor un desequilibrio importante e injustificado de las 


obligaciones contractuales y puede tener o no el carácter de condición general, ya que También puede darse en contratos particulares cuando no existe negociación individual De sus cláusulas, esto es, en contratos de adhesión particulares. Las condiciones generales de la contratación se pueden dar tanto en las relaciones de Profesionales entre sí como de éstos con los consumidores3 . En uno y otro caso, se exige Que las condiciones generales formen parte del contrato, sean conocidas o -en ciertos Casos de contratación no escrita- exista posibilidad real de ser conocidas, y que se Redacten de forma transparente, con claridad, concreción y sencillez4 . Pero, además, se Exige, cuando se contrata con un consumidor, que no sean abusivas. El concepto de cláusula contractual abusiva tiene así su ámbito propio en la relación con Los consumidores. Y puede darse tanto en condiciones generales como en cláusulas Predispuestas para un contrato particular al que el consumidor se limita a adherirse. Es Decir, siempre que no ha existido negociación individual. Esto no quiere decir que en las condiciones generales entre profesionales no pueda Existir abuso de una posición dominante. Pero tal concepto se sujetará a las normas Generales de nulidad contractual. Es decir, nada impide que también judicialmente Pueda declararse la nulidad de una condición general que sea abusiva cuando sea Contraria a la buena fe y cause un desequilibrio importante entre los derechos y Obligaciones de las partes, incluso aunque se trate de contratos entre profesionales o Empresarios. Pero habrá de tener en cuenta en cada caso las carácterísticas específicas De la contratación entre empresas. En este sentido, sólo cuando exista un consumidor frente a un profesional es cuando Operan plenamente la lista de cláusulas contractuales abusivas recogidas en la Ley, en Concreto en la disposición adicional primera de la Ley 26/1984, de 19 de Julio, General Para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que ahora se introduce. De Conformidad con la Directiva transpuesta, el consumidor protegido será no sólo el Destinatario final de los bienes y servicios objeto del contrato, sino cualquier persona Que actúe con un propósito ajeno a su actividad profesional. En el artículo 10 bis y en la disposición adicional primera de la misma Ley, que lo Desarrolla, se han recogido las cláusulas declaradas nulas por la Directiva y La Ley se estructura en siete capítulos5 , tres disposiciones adicionales, una disposición Transitoria, una disposición derogatoria y tres disposiciones finales.A diferencia de las condiciones generales, se estima procedente que también las Administraciones públicas queden incluidas, como estaban hasta ahora, en el régimen De protección de consumidores y usuarios frente a la utilización de cláusulas abusivas. La Ley introduce una definición de cláusula abusiva, añadiendo un artículo 10 bis a la Ley 26/1984, considerando como tal la que en contra de las exigencias de la buena fe Cause, en detrimento del consumidor, un desequilibrio importante de los derechos y Obligaciones contractuales. Al mismo tiempo se añade una disposición adicional primera a la citada Ley 26/1984, Haciendo una enumeración enunciativa de las cláusulas abusivas, extraídas en sus líneas Generales de la Directiva, pero añadiendo también aquellas otras que aun sin estar Previstas en ella se estima necesario que estén incluidas en el Derecho español por su Carácter claramente abusivo. La regulación específica de las cláusulas contractuales en el ámbito de los Consumidores, cuando no se han negociado individualmente (por tanto también los Contratos de adhesión particulares), no impide que cuando tengan el carácter de Condiciones generales se rijan también por los preceptos de la Ley de Condiciones Generales de la Contratación. La nueva Ley 7/1998, de 13 de Abril, Reguladora de las Condiciones Generales de la Contratación, actualiza la de 1984 sobre Derechos de los Consumidores y Usuarios, y lo Hace precisamente modificando su artículo 10 y fijando una lista no cerrada de Posibles cláusulas generales abusivas, entre las cuales podemos citar: 1. Vinculación del contrato a la voluntad del profesional: fijación de plazo Excesivamente largo para aceptar o rechazar una oferta; establecimiento de prórroga Automática. 2. Reserva a favor exclusivamente del profesional de la capacidad de Interpretación o de resolución anticipada del contrato o sus cláusulas. 3. La vinculación incondicional del consumidor al contrato o la imposición de Una indemnización desmesuradamente alta. 4. Supeditar el cumplimiento del contrato a una condición que depende Exclusivamente del profesional. 5. Consignación de fechas de entrega meramente indicativas según la voluntad Del profesional 6. No obligatoriedad del profesional de cumplir y respetar lo acordado por sus Representantes. 7. La facultad del profesional de aumentar el precio sin causa justificada y Prevista. 8. La limitación o exclusión de la responsabilidad del profesional por los daños Que pueda causar. 9. La prohibición o limitación del derecho a la compensación de créditos. 10. La imposición de renuncias o limitación de los derechos del consumidor. 11. La imposición de garantías desproporcionadas.




Entradas relacionadas: