Platón - Menón - Comentario crítico

Enviado por Javi y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 9,16 KB

 

Concluiremos este comentario prestando atención a estos interrogantes yestableciendo algunos paralelismos con otros autores.

 

La respuesta a la primera pregunta ha quedado esbozada anteriormente.El objetivo de Platón es encontrar un saber científico incontrovertible; porello el conocimiento sensible en cierto modo carece de relevancia, es untránsito en la marcha hacia el saber fundamental, propiamente hablando podríadecirse que el conocimiento sensible alcanza su valor precisamente cuandoalguien admitiendo su no-saber propicia la liberación de sus ataduras y da piepara el inicio en la ascensión del conocimiento inteligible contenido en supropia alma.

 

En este punto se advierte una cierta semejanza entre Platón y Sócrates.Este había afirmado que el saber científico está contenido en el alma, demanera tal que puede ir obteniéndose sin ninguna aportación del exterior.Platón añade que la presencia de la ciencia en el alma obedece al carácterinmortal de la misma que le ha permitido conocer las esencias. Pero no sóloesto, Platón también amplía el ámbito de la ciencia adquirida por el alma: nosólo es la ciencia moral, tal y como había sostenido Sócrates, sino además laciencia matemática. Posiblemente, esta ampliación se debe a la influencia quelos pitagóricos ejercieron sobre Platón. De este modo, Platón incorpora lasmatemáticas al rango de ciencia que se encontraba en el alma. En el Menón Platón ilustra esta concepcióncuando el joven esclavo, dirigido por las preguntas de Sócrates, extrae de supropia alma el teorema de Pitágoras, entendiéndolo sin mayores problemas.

Esta ciencia o saber fundamental, ¿puede ser comunicable?, ¿puedellegar a ser lenguaje? Del conjunto de la obra platónico se desprende que elsaber fundamental no puede ser sistematizado y, por tanto, no puede comunicarsede un modo directo. En la Carta VII, alreferirse a este saber, indica que "no puede expresarse por palabras, sinoque de un trato científico y prolongado con el objeto... surge de improviso enel alma cual luz encendida". Lo único que cabe, pues, es una comunicaciónindirecta a través del diálogo en la que debe excluirse cualquier forma deinformación doctrinal o de sistematización. En cierto modo, no deja desorprendemos esta tesis platónica de la incomunicabilidad del saberfundamental, ya que, en contradicción con la misma, Platón nos legó una obrafilosófica de una profundidad y amplitud temática innegables.

La adquisición de la ciencia se fundamenta sobre el hecho de que elalma es inmortal. Pero ¿puede realmente mostrarse su inmortalidad? En el texto,como hemos visto, Platón recurre al testimonio oral. Tal vez consciente de ladebilidad de este argumento, en el Fedón retornael tema y elabora otras pruebas que considera mejor fundamentadas, es el caso,por ejemplo, de la prueba ética: es necesario que el alma sea inmortal para queningún acto, bueno o malo, deje de recibir su premio o castigo en otraexistencia. Llegados a este punto resulta necesario establecer una comparacióncon las tesis cristianas. Las semejanzas entre la concepción platónica del almay la concepción cristiana son evidentes. Al igual que en Platón, para elpensamiento cristiano, el alma es también un principio vivificador y essusceptible de recibir premio o castigo en otra vida en función de sucomportamiento en conjunción con el cuerpo. Pero también existen diferenciassustanciales; para Platón, por ejemplo, el alma existe eternamente, para latradición cristiana, el alma surge de la nada por la voluntad creadora de Dios;para Platón, el alma es aquello que asciende hacia el saber fundamental, parael cristianismo, el alma es aquello que puede salvarse y vivir entre los justosen el reino de Dios. En cualquier caso, cabe indicar que la concepciónplatónica del alma, inspirada en las aportaciones de los pitagóricos y deEmpédocles, influyó enormemente en todos los pensadores de tradición cristiana.

La inmortalidad del alma posibilita la reminiscencia. Pero ¿cuál es elcarácter de la reminiscencia? Sobre esto se han dado a lo largo de la historiade la filosofía dos interpretaciones. Para unos, la reminiscencia debeconsiderarse como una metáfora queexpresa un mito, que puede

 

Esta ciencia o saber fundamental, ¿puede ser comunicable?, ¿puedellegar a ser lenguaje? Del conjunto de la obra platónico se desprende que elsaber fundamental no puede ser sistematizado y, por tanto, no puede comunicarsede un modo directo. En la Carta VII,al referirse a este saber, indica que "no puede expresarse por palabras,sino que de un trato científico y prolongado con el objeto... surge deimproviso en el alma cual luz encendida". Lo único que cabe, pues, es una comunicaciónindirecta a través del diálogo en la que debe excluirse cualquier forma deinformación doctrinal o de sistematización. En cierto modo, no deja desorprendemos esta tesis platónica de la incomunicabilidad del saberfundamental, ya que, en contradicción con la misma, Platón nos legó una obrafilosófica de una profundidad y amplitud temática innegables.

 

La adquisición de la ciencia se fundamenta sobre el hecho de que elalma es inmortal. Pero ¿puede realmente mostrarse su inmortalidad? En el texto,como hemos visto, Platón recurre al testimonio oral. Tal vez consciente de ladebilidad de este argumento, en el Fedón retornael tema y elabora otras pruebas que considera mejor fundamentadas, es el caso,por ejemplo, de la prueba ética: es necesario que el alma sea inmortal para queningún acto, bueno o malo, deje de recibir su premio o castigo en otraexistencia. Llegados a este punto resulta necesario establecer una comparacióncon las tesis cristianas. Las semejanzas entre la concepción platónica del almay la concepción cristiana son evidentes. Al igual que en Platón, para elpensamiento cristiano, el alma es también un principio vivificador y essusceptible de recibir premio o castigo en otra vida en función de sucomportamiento en conjunción cm el cuerpo. Pero también existen diferenciassustanciales; para Platón, por ejemplo, el alma existe eternamente, para latradición cristiana, el alma surge de la nada por la voluntad creadora de Dios;para Platón, el alma es aquello que asciende hacia el saber fundamental, parael cristianismo, el alma es aquello que puede salvarse y vivir entre los justosen el reino de Dios. En cualquier caso, cabe indicar que la concepciónplatónica del alma, inspirada en las aportaciones de los pitagóricos y deEmpédocles, influyó enormemente en todos los pensadores de tradición cristiana.

 

La inmortalidad del alma posibilita la reminiscencia. Pero ¿cuál es elcarácter de la reminiscencia? Sobre esto se han dado a lo largo de la historiade la filosofía dos interpretaciones. Para unos, la reminiscencia debeconsiderarse como una metáfora queexpresa un mito, que puede

 

rastrearse en antiguas tradiciones órficas. Para otros, lareminiscencia debe considerarse como una hipótesis de trabajo, semejante a laque utilizan los matemáticos: cuando se desconoce la solución de un problema,se formula y admite provisionalmente una proposición no demostrada hasta que severifique su validez o quede disconfirmada.

 

Por último, apuntar que el Menón constituyela obra en la que se dan las bases para el desarrollo ulterior de la teoría delas Ideas. Sin embargo, en esta obrano se efectúa un desarrollo de dicha teoría. Sorprende que no se relacione lareminiscencia con las Ideas. El saber fundamental al que se refiere Platón,como hemos visto, es el saber matemático y el moral. Y ningún otro. Habrá queesperar otras obras, tales como el Fedón,el Fedro y las Leyes para que seefectúe tal conexión y se desarrolle con toda amplitud el núcleo central detoda la filosofía platónico: la teoría de las Ideas.