Desamortizaciones,

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PROCESO DE DESAMORTIZACIÓN Y CAMBIOS AGRARIOS 1.-Antecedentes. El primero de ellos fue la supresión definitiva de la vinculación de las tierras, tanto civiles como eclesiásticas. Después hubo varios intentos durante la Guerra de la Independencia y el Trienio Liberal que quedaron frustrados por el restablecimiento del absolutismo.La propiedad de la tierra en el A. Esos beneficiarios se consideraban como manos muertas, por lo que el proceso de hacer pasarlas a otros propietarios dispuestos a obtener la mejor explotación económica en beneficio propio se denominó desamortización. Este proceso constituye un elemento esencial para comprender el tránsito de la sociedad del Antiguo Régimen al liberalismo, en el que la propiedad se concibe como individual y absoluta en su capacidad de gestión.

En primer lugar, la guerra obligaba al Estado a obtener recursos, cuando las arcas estaban vacías y el crédito exterior se había hundido. En tercer lugar, los antiguos compradores de bienes desamortizados en el Trienio, presionaban al gobierno para que les devolviera sus bienes. Por eso no es extraño que los gobiernos liberales fueran avanzando hacia la desamortización.El grueso del proceso tendrá lugar en dos fases: La primera fase, conocida como la desamortización eclesiástica, se inició en 1836 y fue llevada a cabo por el ministro de Hacienda Mendizábal; la segunda con la desamortización civil de Madoz. Mendizábal, fue primer ministro y luego Ministro de Hacienda en los gobiernos progresistas de 1835 y 1836. Cuando en 1835llamado por sus amigos políticos y hombres de negocios progresistas, llegó desde Londres para presidir el Gobierno, tras la dimisión del Conde de Toreno, lo que le preocupaba era garantizar el trono de Isabel II. Para ello era condición necesaria ganar la guerra carlista, pero no podría realizarse sin dinero o sin crédito. A su vez, para fortalecer la credibilidad del Estadoante futuras peticiones de crédito a instituciones extranjeras, era preciso eliminar o disminuir la deuda pública. Ante la mala situación de Hacienda, juzgó que había que recurrir a nuevas fuentes de financiación, que eran los bienes eclesiásticos.La llamada Desamortización está expresada por los decretos de 16 y 19 de febrero y 8 de marzo, declarando extinguidos los conventos, colegios, congregaciones, etc., adjudicándose sus bienes al Estado y ordenándose su venta para pagar la Deuda pública.La desamortización se plasmó en dos disposiciones, la primera suprime las órdenes religiosas (octubre 1835) y la segunda (febrero 1836), determina el sistema de venta de los bienes nacionalizados.En 1838 se aceleró el proceso, y sobre todo desde 1840, cuando la victoria cristina hizo irreversibles las ventas. Además, desde agosto de 1841, bajo la regencia de Espartero, se incluyeron los bienes del clero secular.Fue finalmente con la vuelta de los moderados, en 1844, cuando se suspendieron las subastas.Con la desamortización se pretendían lograr cuatro objetivos básicos:a) Financiero: buscar ingresos para pagar la deuda pública del Estado, tanto a nacionales como a extranjeros, al ofrecer a los compradores de bienes la posibilidad de que los pagaran con títulos emitidos por el Estado. De este modo, quedarían resueltos los problemas hacendísticos y se obtendrían además recursos económicos para pagar la guerra contra los carlistas. b) Objetivo político: ampliar el número de simpatizantes al liberalismo, crear un sector de propietarios que se sintieran unidos al régimen liberal isabelino porque los compradores de bienes desamortizados ligarían su suerte a la victoria del bando liberal, pues un hipotético triunfo de los carlistas obligaría a devolver las fincas a la Iglesia. c) Objetivo social: crear una clase media agraria de campesinos propietariosd) Cambiar la estructura de la propiedad eclesiástica, que de ser amortizada y colectiva pasaría a ser libre e individual. El proceso tan perjudicial para los intereses del Estado no era consecuencia de un error de cálculo.Mendizábal sabía que la admisión para el pago de títulos por su valor nominal produciría esa situación. Pero no se buscabani un reparto de las tierras ni una reforma agraria, sino beneficiar a quienes, como él mismo, pertenecían a la elite financiera y comercial, y buscaban consolidar su prosperidad económica



con la compra de bienes inmuebles. 2 La desamortización de Madoz. Se llamaba general porque se ponían en venta todas las propiedades rústicas y urbanas pertenecientes a la Iglesia, que no habían sido vendidos en la etapa anterior, los bienes de propiedad municipal y de propios y comunes, es decir, la propiedad colectiva o comunal y, en general, todos los bienes que permanecieran amortizados. Sólo en casos excepcionales resultaba posible la compra de bienes nacionales a partir de títulos de la Deuda, pero no por su valor nominal, sino de acuerdo con la cotización del día anterior. Se daban facilidades para la redención de censos. El volumen de dinero acumulado fue, casi el doble que en 1845, y se destinó a amortizar la deuda y a cubrir las necesidades de la Hacienda tras la abolición del impuesto de consumos, decretada en los días del golpe militar de 1854.3 Consecuencias de las medidas desamortizadoras - Consecuencias de la Desamortización de Mendizábal: Los resultados fueron decepcionantes, pues gran parte de las compras fueron realizadas por la burguesía de negocios alejada de allí donde radicaban las fincas- Desmantelamiento casi completo de la propiedad de la Iglesia y de sus fuentes de riqueza. Como compensación, el Estado se comprometió a asegurar la sustentación del clero secular, con cargo a los presupuestos públicos (Ley de Dotación de Culto y Clero de 1841). Además trajo consigo un proceso de deforestación, pese a las prohibiciones del gobierno en ese sentido.- En cuanto a los beneficios obtenidos por la Hacienda Pública, fueron menores en comparación con lo que se esperaba.- El objetivo político - ampliar el número de simpatizantes al liberalismo- sólo se logró parcialmente, pues el liberalismo se ganó nuevos enemigos entre las gentes más católicas, que consideraban que la desamortización representaba un feroz ataque contra la Iglesia.También pensaban que ayudaría a la consolidación del régimen liberal.Desde el punto de vista social fue así porque, en adelante, cualquiera que apoyara el restablecimiento del Antiguo Régimen debía ser consciente de que tendría enfrente a los poseedores de bienes nacionales. El definitivo triunfo de la propiedad liberal y capitalista, pues se aprobó la definitiva desaparición del mayorazgo, la nobleza no se mostró muy descontenta con esta medida que aumentaba el valor de sus propiedades al hacerlas entrar en el mercado. Otra cosa fue la abolición de los señoríos, que la nobleza hizo todo lo posible por convertirlos en propiedad y en gran parte de los casos lo logró, cuando disponía de documentación suficiente gracias a la complicidad de los tribunales de justicia con los propietarios.- En ocasiones, no se desamortizó sólo la propiedad, sino también las rentas. De ahí derivaron los foros, antiguos censos pasados a manos de la burguesía, que se asimilaba de este modo a una vida de rentista, en especial en la zona norte.- Consecuencias en el terreno urbanístico, cultural y religioso. Los grandes edificios de los conventos se convirtieron en cuarteles o edificios públicos o fueron derribados para construir grandes plazas. Eliminación de la propiedad comunal y de lo que quedaba de la eclesiástica, lo que provocó, unagravamiento considerable de la situación económica del campesinado, y en el una ruptura de las relaciones con la Iglesia ante la flagrante violación del Concordato.Ahora, sin las angustias anteriores de Hacienda, el dinero, fue dedicado a la industrialización del país, y en concreto a la expansión del ferrocarril. Además el propietario del dinero no era el Estado, sino los ayuntamientos. En este proceso, la burguesía con dinero fue de nuevo la gran beneficiaria, aunque la participación de los pequeños propietarios de los pueblos fue mucho más elevada que en elanterior de Mendizábal.En conjunto el proceso desamortizador contribuyó claramente al cambio hacia una sociedad burguesa. Significó el traspaso de una enorme masa de tierras a los nuevos propietarios y la fusión de la antigua aristocracia feudal con la burguesía urbana para crear la nueva elite terrateniente. Pero no sirvió para que las tierras se repartieran entre los menos favorecidos, porque no se intentó hacer ninguna reforma agraria sino conseguir