Antigüedad

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SIGLO XVII  EUROPA

 3.1. CRISIS DL SXVII. CRISIS POLIT/SOC. Si desde finales del siglo XV y casi todo el siglo XVI Europa experimento un  gran auge tanto poblacional como económico  tan sólo ensombrecido por las guerras de religión y algunas revueltas campesinas, la mayor parte del siglo XVII se caracterizó por una época recesiva caracterizada por:

  • < crecim="" continuo="" d="">  se estancó aunque no de forma uniforme sino sobre todo en los países dl sur.
  • Empobrecim progres dl campesinado que suponía en Europa un 80% de la población, lo que dio lugar a una legión de mendigos y a una hambruna generalizada de las clases menesterosas que llegó hasta la práctica del canibalismo (y luego dicen de los Neandertales)
  • Pestes reiteradas y muy mortíferas o lo que es lo mismo epidemias de enfermedades infecto-contagiosas. La peste bubónica provocada por la pasteurella pestis, pero también la gripe, la viruela etc.
  • Guerras casi constantes. Aparte de la guerra de los 30 años que enfrentó a casi todos los países de la Europa occidental y escandinava, los conflictos Turco-venecianos y las guerras civiles inglesas, hubo países como Rusia y Polonia que pasaron en guerra cuatro de cada cinco años de ese siglo.
  • Y para colmo de males el advenimiento del absolutismo monárquico con la consiguiente lucha por el poder de los diferentes príncipes y la opresión fiscal de estos sobre el pueblo y la burguesía para poder mantener sus cada vez más grandes y costosos ejércitos y una exuberante riqueza en sus cortes en la que se mantenía a una nobleza ociosa pero dilapidadora. La cultura barroca sería una consecuencia de el deseo de magnificencia aparencial de los príncipes y el clero católico que propiciarían la construcción de colosales obras arquitectónicas y escultóricas, el nacimiento de la ópera la mayoría de cuyos argumentos se dedicaban al ensalzamiento del poder de los monarcas y el teatro con no menos loa del poder real. El barroco lo sería menos en aquellos países que escaparon al absolutismo como Holanda e Inglaterra donde el arte del siglo XVII fue menos magnificente, en incluso intimista y delicado como la pintura de Vermeer.

De todos modos esta crisis no afecto de forma uniforme a Europa siendo más intensa en los países del sur y centro de Europa y más liviana en los países Nórdicos, Holanda e Inglaterra con lo que algunos piensan que más que una crisis fue una redistribución del equilibrio político-económico con un desplazamiento hacia el norte de los ejes del poder, el bienestar social y económico. De todos modos aunque estos países emergentes mantuvieron una mejor condición de sus parámetros macroeconómicos, la crisis si afectó al campesinado y las clases menesterosas de estos países en los que comenzaba a desarrollarse una especie de protocapitralismo.

En esta época nefasta que llegó a ser llamada el Siglo de Hierro y donde por doquier se musitaba la jaculatoria “A bello, famine et peste, liberanos Dómine” (líbranos señor de la guerra, la peste y el hambre), la ciencia y la tecnología industrial y agrícola se desarrollaron con energía para dar respuesta a las necesidades de un protocapitalismo emergente y el arte y la literatura se retorcieron sobre si mismos cual una columna salomónica  como si quisieran ocultar con la apariencia de una belleza desbordada tan desolada esencia histórica.

El poder político en manos de los monarcas españoles del Imperio se desplazaría hacia el norte donde entre todas las naciones se erigiría Francia como la nación dominante, sobre todo en tiempos de Luis XIV, el Rey Sol. Pero si Francia fue el país políticamente hegemónico, Holanda, Suecia con sus altos hornos e Inglaterra con su dominio del comercio en ambas indias , las orientales y las occidentales, dominaron el mundo mercantil e industrial.

EL ESTANCAMIENTO DEMOGRÁFICO. Sus causas son múltiples y están entrelazadas unas con otras.

  • La producción agrícola no creció al mismo ritmo que la demanda poblacional. Los precios agrarios disminuyeron y se descapitalizaron las explotaciones agrarias. La plata dejó de llegar de las américas en las grandes cantidades en que lo hizo en el siglo XVI, y los reyes, en liza unos con otros, presionaron con impuestos a los burgueses y estos a sus arrendatarios campesinos. Ya no se podía vivir de la tierra, al menos grandes familias en un campesinado que comprendía el 80% de las poblaciones europeas. Los matrimonios se retrasaron (una media de 30 años para las nupcias de la mujer) y la tasa de natalidad disminuyó en un tiempo en que la mortalidad infantil todavía era muy elevada (un 40% de los niños no llegaban a los 14 años).
  • La mortandad bélica cuyas huestes se nutrían del campesinado y de la gran población de mendigos, se incrementó por el uso de las armas de fuego y las guerras de desgaste de larga duración. Se calcula que en todo el siglo XVII entre 10.000.000 y 12.000.000 de hombre llegaron a ejercer como soldados. Uno de cada cuatro soldados moría al año en las guerras. La guerra colaboró al despoblamiento de las zonas bélicas con deterioro de la producción agrícola y ganadera y desarrollo de una hambruna que combinaba perfectamente con la guerra y las epidemias al deterioro poblacional.
  • Las epidemias también diezmaban a la población y eran llevadas de un sitio a otro por los continuos movimientos humanos descontrolados de los ejércitos (se dice que los soldados mataban más de hambre y de epidemias que con sus armas, aunque hubo algunos episodios de cuasi genocidio como el de Cronwell con los irlandeses, y de esos polvos etc.). También caminaban las epidemias  de la mano de las grandes masas de refugiados desplazados por el hambre y la guerra. Una de las más graves fue la peste de Argel de 1647 que, desde las cosas levantinas españolas penetró en Italia y Francia y que duró hasta lo años 60. Esto vino a poner la guinda en Francia ya que por aquello días se desarrolló la rebelión de la Fronda como ya veremos en el extenso capítulo de los conflictos bélicos tan cruentos y ubicuos durante todo el siglo.
  • El desplazamiento de grandes contingentes de refugiados, generalmente por causas religiosas colaboró a la despoblación de algunas zonas. Los calvinistas europeos (protestantes de las Provincias Unidas y hugonotes franceses después del edicto de Nantes) emigraron a Inglaterra, y se llevaron allí su tecnología y estajanovismo laboral colaborando al auge industrial y agrícola inglés. Los moriscos, expulsados de España colonizaron Túnez y otras zonas del Magreb. También colaboraron al estancamiento demográfico el genocidio irlandés de Cronwell (500.000 irlandeses exterminados) y la emigración  a las américas de ingleses y franceses (los españoles ya lo habían hecho en el pasado siglo y la emigración americana se estancó en el XVII). En realidad entre las levas para la guerra, la hambruna y las pestes, sobre todo la de Argel de 1646 poca gente quedaba en España para emigrar a ninguna parte.

En suma en 1600 había en Europa 104.000.000 de habitante y en 1700 unos 113.000.000. Solo las grandes ciudades de los países emergentes se duplicaron como Amsterdan (de 60.000 a 200.000) Paris  (de 200.000 a 500.000) y sobre todo Londres (de 200.000 a 600.000). Las ciudades mediterráneas o bien se estancaron o disminuyeron como Nápoles Palermo y Sevilla la otrora gran urbe europea en la que a principios de siglo ya describía tan elocuentemente la mendicidad Cervantes en su “Patio de Monipodio” y la pintaba Velázquez con sus mendigos harapientos.

LA CRISIS ALIMENTARIA.

  • Las razones maltusianas de la escasez alimentaria: El aumento poblacional del siglo XVI había hecho que, debido al aumento de los precios del cereal se destinaran grandes extensiones de pastos al cultivo del cereal, alimento esencial junto con las legumbres de las grandes masas campesinas. La disminución de la demografía hizo disminuir los precios de los áridos y los grandes señores descapitalizaron un campo que ya no les era rentable para destinarlo a otros fines más lucrativos como el comercio o la industria. Cuando el cereal se hizo escaso los precios volvieron a subir. Por otra parte se habían empleado para el cultivo del cereal campos de escaso rendimiento que exigían grandes rotaciones con largos periodos de barbecho. La escasez del cereal se hizo crítica en la Europa central y mediterránea. Por otra, en esas zonas ya no había pastos ni ganado. En Alemania se paso de un consumo de 100 kg de carne por individuo en el siglo XVI a 14 en el XVII. En Francia algunos informes de magistrados hablaban de tasación del precio de la carne de gato y perro en los mercados y de casos de claro canibalismo.
  • Los rendimientos decrecientes. Las tierras de mala calidad empleadas para el cultivo en épocas de gran demanda (todo es bueno para el convento...) hubieron de ser abandonadas por su falta de rentabilidad.
  • La pequeña edad de hielo del XVII. En la mitad del siglo hubo una disminución de las temperaturas que congelaron las siembras y dieron lugar a pérdidas completas de las cosechas en varios periodos. Por otra parte los glaciares alpinos aislaron prácticamente el comercio terrestre entre la Europa del norte y del sur. También se congelaron los ríos impidiendo el tráfico fluvial muy importante sobre todo en la zona del Rin (en los cuadros del “seiscientos” alemanes y flamencos no son infrecuentes las escenas de patinadores en los ríos). Como en todas las glaciaciones, la humedad en las zonas templadas disminuyó y hubo grandes sequías, aderezadas por varias inoportunas plagas de langostas que saquearon los campos de Castilla y del sur de Italia.
  • Las zonas en las que se desarrolló la guerra de los treinta años fue sometida a saqueos alimentarios constantes así como a la despoblación del campesinado varonil que fue reclutado en los ejércitos mercenarios.
  • La presión fiscal sobre los señores propietarios, para el mantenimiento de los ejércitos, cada día más numerosos y costosos en largas guerras de desgaste, repercutieron en las rentas exigidas a los campesinos, que además de parir menos, y casarse más tarde terminaron por abandonar el campo para incorporarse, o bien  a los ejércitos, o bien a las huestes de mendigos que invadieron las grandes ciudades y de las que ya hablaremos. Esta presión fiscal se vio agravada por el descenso de las importaciones de plata de América que España se encargaba de distribuir por toda Europa y que dio lugar no solo a grandes devaluaciones de moneda sino a que los inversores del protocapitalismo precedente buscaran en el comercio y la industria los medios de rentabilizar sus capitales y descapitalizaran el campo.

ADAPTACIONES A LA CRISIS ALIMENTARIA. La ausencia de cereal y carne fue paliada en parte por:

  • Introducción de nuevos cultivos como el maíz (procedente de América)  que sólo se pudo hacer en zonas húmedas como las del norte de España, Portugal y occidente de Francia. El pan de maíz era de mala calidad por que hube de ser consumido en forma de gachas. Esto contribuyo a que estas zonas tomaran el relevo a Castilla en su supremacía económica junto con el establecimiento de Fundiciones en el País Basco y Cantabría.El arroz se pudo cultivar en el levante español y norte de Italia al precio de las epidemias de malaria y leptospirosis ocasionado por la proliferación de mosquitos en las zonas pantanosas. Cultivo de la vid y del olivo en plantaciones asociadas al cereal. La guerra de los 30 años acabó con los vinos alemanes fuente de consumo de la burguesía europea que se pasó al consumo de vinos franceses o los olorosos andaluces. En esa época se comienza con los espumosos Don Perignon que tanto juego darían  dan a lo largo de la historia enológica. El lúpulo, que dio lugar a que se sustituyera el consumo de vino por cerveza en Las Provincias Unidas.
  • Importación de cereal barato del Báltico por parte de los holandeses, el mercado principal estaba en Ámsterdam, que transportaban por su enorme flota mercante a bajo costo a cambio de armamento.
  • Pescado en salazón, también pescado por los holandeses, con una flota de altura (los buizen) combinada con pequeños transportes navales (los ventjaers) que llevaban arenques y bacalao dese los galeones de pesca a los mercados holandeses. En España se salaba el bacalao en las altas y frescas tierras sorianas cercanas a Ágreda donde todavía hay industrias de este tipo. El pescado vino a sustituir la carencia de otras proteínas animales, que por otra parte nunca les faltaron a los holandeses con una potente cabaña vacuna fuente de carne y sobre todo lácteos.

LA EXCEPCIÓN HOLANDESA E INGLESAFueron Holanda e Inglaterra los países que lograron escapar a la crisis económica, demográfica y alimentaria que asoló el resto de Europa en el siglo XVII y que afectó principalmente al campesinado de la Europa meridional que constituía el 80% de la población. Obviamente nos estamos refiriendo a la “macroeconomía” ya que en este siglo una legión de mendigos y hambrientos circulaba también por Inglaterra y Holanda como se sabe por las leyes de mendicidad y los “lazaretos de pobres” que se construyeron en Londres, Ámsterdam y otras ciudades, verdaderas instituciones represoras donde se almacenaban los mendigos a los que se obligaba a trabajar en diverso oficios.

  • La importación de cereal barato del Báltico permitió a Holanda diversifica los cultivos en sus húmedas tierras y dedica pastos a su cabaña vacuna.
  • La flota pesquera holandesa facilitó proteínas animales a u población.
  • La agricultura se diversificó con cultivo de lúpulo (cerveza), lino y cáñamo (para su industria textil).
  • No hubo grandes presiones fiscales en Holanda debido a la ausencia en su territorio de una monarquía absoluta y  a la disposición de efectivo debido a su creciente actividad industrial y comercial sobre todo en tierras orientales.
  • En Inglaterra, aparte de su comercio americano y asiático, se racionalizó el aprovechamiento agrario con la permisividad de los cerramientos rurales (los enclosures), que acabaron con los grandes espacios de uso común y que failitaron los cultivos diversifiucados e intensivos “importados” por los inmigrantes calvinistas provenientes de la desbandada de los Paises Bajos durante la sarracina española en Flandes. Otras leyes parlamentarias terminaron con los grandes feudos nobiliarios que permitieron los cerramientos, subvencionaron el cultivo del grano (las Corn Laws) que hizo que Inglaterra compitiera con el Báltico en el cultivo del cereal. Por otra parte, siguiendo el modelo de los Países Bajos, los ingleses desecaron amplias zonas pantanosas. Otra consecuencia de la inmigración calvinista.
  • Aunque no se menciona mucho en los libros de historia no debieran despreciarse como causa de la liviandad de la crisis inglesa los ingresos en plata que los corsarios depredadores de los galeones españoles proporcionaron a la corona parlamentaria inglesa. Por lo menos servirían para financiar sus guerras en el continente y en sus propio territorio y evitar una mayor presión fiscal al pueblo.

LAS GUERRAS. Fueron tantas y tan variadas en sus objetivos que las vamos a tratar de sintetizar dejando para el tema siguiente que trata “del orden de Westfalia” la pormenorización de lo que se ha venido en llamar “la guerra de los treinta años”. En cualquier caso se puede decir que Europa fue un enorme campo de batalla durante todo el siglo XVII y no “sólo” durante diez  como en las dos grandes guerras del siglo XX sino prácticamente durante toda la centuria.  Hubo conflictos para todos los gustos: guerras religiosas, rebeliones nacionalistas, revueltas contra el abuso del poder absoluto, guerras por el control comercial del Báltico o el Atlántico, y sobre todo guerras para propiciar la preponderancia de unas naciones sobre otras. En ellas, el campesinado, el 80% de la población, las padeció junto con el hambre y las pestes viendo como la mortandad diezmaba su población y su paciencia se iba agotando. Solo le faltaba una burguesía cabreada que le supiera dirigir pero habría que esperar  un siglo por lo menos para que una revolución contra el “Ancient Regime” se consumara en Francia.

  • La guerra de los treinta años. (1618-1648). Fueron una serie de conflictos que comenzaron como una guerra de religión entre protestantes y católicos alemanes, parece pues que la paz de Augsburgo tan sólo fue un aplazamiento, y en la que en diferentes periodos fueron metiendo la cuchara las potencias emergentes que deseaban ocupar el vacío de poder que con sus decadencias dejaban el Sacro Imperio Romano Germánico y el Imperio Español: de un modo periférico participaron Holanda e Inglaterra, y de una manera más intensa Suecia y sobre todo Francia durante los reinados de Luis XIII y Luis XIV, de la mano de sus validos, verdaderos artífices de la política exterior, los cardenales Richelieu y Mazarino respectivamente. Ya detallaremos estos conflictos con más detenimiento cuando hablemos del “orden de Westfalia” si es que se puede llamar orden a algo de lo que sucedió en ese siglo tan convulso.
  • Las guerras civiles inglesas.  El intento de absolutismo monárquico ingles de Carlos I chocó de plano con el sólido Parlamento inglés. El Parlamento exigió al monarca que todos los impuestos debían ser aprobados por el Parlamento y se negaba a las detenciones arbitrarias de carácter político. Con motivo de recaudar impuestos para reprimir militarmente una revuelta escocesa de carácter religioso que desde su rígida concepción puritana del cristianismo se negaban a aceptar la imposición del anglicanismo Carlos I convocó un Parlamento , el llamado “Long Parliment” por su inusitada duración. El Parlamento se ratifico en su decisión de controlar los impuestos y además exigía la tolerancia religiosa. Carlos hizo detener a sus enemigos parlamentarios y se desencadenó una guerra civil en la que sobresalió como guerrero, del lado de los parlamentarios Oliver Cromwell. En 1649 Carlos I fue hecho prisionero y decapitado, instaurándose la república en la que Cromwell  ejerció como un pequeño emperador. Su mayor logro fue crear una potente armada que guerreó con éxito contra españoles y holandeses abriendo con ello el dominio de los mares que habría de ser el fundamento del futuro y potente Imperio inglés. Aunque después se reinstaró la monarquía, que aún colea, con Carlos II y Guillermo III, Inglaterra sería  una monarquía parlamentaria desde entonces donde reinaron los principios establecidos por John Locke en 1667 en su “Ensayo sobre la tolerancia”, un escrito en el que se contienen en esencia los Derechos Humanos actuales.
  • Las revueltas francesas : los croquants, los va-nu-pieds y la Fronda. Las constantes presiones fiscales de los Luises XIII y XIV para mantener sus guerras y la exuberante y ostentosa magnificencia de sus cortes, que esos reyes manifestaban su absolutismo de una forma generosa con sus palacios (Versalles se cnstruyó entonces), cabalgatas , teatros, óperas en los que los argumentos se elaboraban “ad maiorem gloria regis” y otros excesos menos costosos como sus numerosas amantes. Las revueltas de los croquants de la zona del Loira de campesinos capitaneados por nobles y los va-un-pieds de Normandía fueron adecuadamente reprimidas. La revuelta de la Fronda  capitaneada por los aristócratas surgió después de la Paz de Westfalia y en sus últimas fases dirigida por  Luis II de Borbón , el Gran Condé, general vencedor de la fase francesa de la guerra de los 30 años. En parte se debió a la animadversión del pueblo francés por Mazarino que  exprimió al pueblo con impuestos para costear la guerra contra los Habsburgo. El príncipe de Condé que la capitaneba en sus ultimas fases llegó a ocupar Paris durante unos meses. Al fín la mayoría de edad de Luis XIV y la vuelta de Mazarino exiliado, junto con la Victoria militar de Turena contra Condé resolvieron el conflico y facilitaron el absolutismo del rey sol.
  • Las guerras contra los Hugonotes. Estos calvinistas franceses seguían en sus fortalezas, la principal la de La Rochele, y Luis XIV no veía con buenos ojos esta nube en su soleado poder. Richelieu se encargo de la represión que fue bastante sangrienta. Se tomó La Rochelle (1628) y se relegó a los hugonotes  casi al papel de esclavos (no podían ser médicos, ni abogados ni jueces ni libreros ni boticarios) y sobre todo no podían ser ni calvinistas pues se destruyeron sus templos y sus escuelas. Se conoce que ni Luis XIV ni Richelieu se habían leído el ensayo sobre la tolerancia de Locke. El exilio hugonote a Holanda e Inglaterra fue masivo.
  • Las guerras Rusas y Polacas. Tuvieron un cierto trasfondo religioso, y que guerra no lo ha tenido, enfrentando  a los cosacos ucranianos, un pueblo de cazadores nómadas de diferente etnia pero eso sí, muy ortodoxos ellos me refiero en cuanto a cristianos, contra los católicos polacos. Rusia  tomo parte en estos conflictos al lado de los cosacos. El reino de Polonia se vio también involucrado en conflictos con los suecos y con los otomanos que presionaban al sur de su reino. La decadencia provocada por estas guerras potenció el crecimiento de Rusia que culminaría con el advenimiento de Pedro I el Grande y su reinado absolutista aunque ilustrado.
  • Otros conflictos menores.  De diferente índole  pero colaborando con el hambre y la peste   de manera eficiente en la depredación de las clases desfavorecidas fueron las revueltas nacionalistas españolas (Andalucía, pais basco y la revuelta contra el impuesto de lasal, Cataluña que además sería campo de batalla de los enfrentamientos franco-españoles, las revueltas de Masaniello en el sur de Italia y la revuelta que acabó con la Independencia de Portugal donde el duque de Braganza restableció la monarquía portuguesa con el nombre de Juan IV.
  • Las contiendas contra el imperio otomano.En ellas participaron de forma esporádica aunque continuada, los austriacos, los polacos y los venecianos.

LOS ABSOLUTISMOS. Pocos países escaparon al desarrollo de los absolutismos monárquicos y sus suntuosas  cortes. Inglaterra con su monarquía parlamentaria y Holanda con su república. Otros reyes como los polacos fueron menos absolutos, quizá no por falta de ganas sino por que sus continuas luchas contra otomanos, rusos, cosacos y suecos, y su precariedad económica se lo impidieron. principales reyes absolutos de la época:

  • Luis XIII y su ministro Richelieu. Luis XIV y su ministro Mazarino quizá el más absoluto de todos los monarcas barrocos, que se hizo llamar “el Rey Sol” y que dijo aquella famosa frase de “el estado soy yo”.
  • Federico Guillermo de Prusia, un Hohenzollern que baso su poder en la construcción de un poderoso ejército y que fue el inicio del futuro estado alemán. El poderío prusiano nacería en la Paz de Westfalia, donde el elector de Brandeburgo-Prusia se llevo la mejor parte de la tarta repartida entre los príncipes protestantes. Culminaría el absolutismo alemán con Federico Guillermo I ya en los albores del siglo XVIII.
  • El absolutismo de los Habsburgo, sobre todo el de Leopoldo I  y su Austria católica, donde Viena se convirtió en una esplendorosa corte propicia a las manifestaciones  exuberantes del arte con sus palacios e iglesias barrocas y su ópera Imperial. Los austriacos guerrearon también con sus vecinos otomanos y extendieron su  poder hacia el sur y hacia el este,  creando en el siglo XVII las bases de lo que sería el gran Imperio Austro-húngaro.
  • El absolutismo de los zares rusos, comenzado un siglo atrás por Ivan IV el Terrible y culminado en la figura de Pedro I el grande y su fastuosa corte de San Petersburgo.
  • El absolutismo de la corte española, ya iniciando su decadencia pero con unos reyes que eran tenidos como dioses por los “intelectuales” de la época como Lope de Vega, Calderón de la Barca, que en sus obras ensalzaban a la persona del monarca como un intocable. Tampoco Quevedo o Cervantes con su visión crítica de la sociedad osaron atentar dialécticamente contra el monarca dejando sus críticas, y no muchas, para una nobleza de segundo rango que incluso en el Quijote, no nos equivoquemos, fue considerada como una clase generosa, ecuánime y justiciera. Incluso la burla de la insula barataria acabría con la magnaimidad de sus crueles inventores. En realidad nuestros clásicos no escaparon al papel que los dramaturgos y libretistas de las primeras óperas y oratorios tenían en toda Europa de ensalzar al monarca como receptáculos de la divinidad como así se hacían, y se hacen llamar, “Rey por la gracia de Dios”.

UNIDAD III, 3. EL ORDEN DE WESTFALIA.

A finales del siglo XVI el Imperio español quedaba como unidad política preponderante en Europa, controlando el comercio interno, atlántico y mediterráneo mientras recibía abundante plata del nuevo mundo con la que mantener un ejército que mantuviera a raya las revueltas continuas de las Provincias Unidas, el poder del turco en el mediterráneo, y el poder francés en Italia. Pero la plata, tan importante para mantener un ejercito de mercenarios dejaba de llegar, los gastos militares no mermaban y otros países llamaban a las puertas del poder en Europa: Francia Inglaterra y Holanda, que comenzaban a enriquecerse con el comercio africano americano del norte y asiático, y Suecia junto con Holanda que controlaban el comercio del Báltico y sus ricos productos, el cereal y la madera imprescindible para construir las escuadras navales, porque sin poder marítimo el comercio era imposible y sin comercio y riqueza raramente se puede mantener el poder.

Lo que a principios de siglo (1618) comenzó como una guerra religiosa entre los electores alemanes de Sacro Imperio, católicos y protestantes, se fue convirtiendo poco a poco en un conflicto de lucha por la supremacía política y, por supuesto, económica de diferentes países europeos que, con la excusa de alianzas con unos y con otros, fueron metiendo la cuchara en esta guerra que no terminó sino 30 años después con la llamada Paz de Westfalia (1648) y la secuela española posterior de la Paz de los Pirineos. Los resultados finales de estos armisticios fueron en suma la confirmación de la decadencia española y la emergencia de potencias europeas como Francia, Inglaterra y Holanda así como la nucleación de otras potencias que alcanzarían su apogeo en el siglo siguiente: Prusia, Austria y Rusia. En este capítulo se describirá el conflicto de la guerra de los treinta años, las principales conclusiones de la paz de Westfalia y sus consecuencias políticas en el nuevo orden europeo.

En líneas generales fue una guerra cruel y destructiva por el carácter mercenario de sus ejércitos reclutados entre mendigos, aventureros, delincuentes o campesinos hambrientos, por el poder mortífero de las armas de fuego, por el carácter de guerra de desgaste de larga duración con sitios prolongados de ciudades, y, al fin, por colaborar a la hambruna climática y la difusión de las epidemias.

GUERRA D TREINTA AÑOS: 1ª FASE PALATINO-BOHEMIA. (1618-1625).

  • El tratado de Augsburgo de Carlos V fue un tratado frágil y las luchas alemanas entre católicos y protestantes siguieron latiendo en el subsconsciente de las gentes. Se organizaron dos ligas militares una católica: La Santa Liga Alemana, y otra protestante: La Unión Evangélica. En Bohemia, de mayoría protestante  reina Fernando II ferviente católico, así que como “cuius regis, eius religio” el lío estaba montado. Los protestantes de Praga tiran a dos representantes de Fernado por la ventana, la famosa defenestración de Praga” que no fue para tanto porque cayeron de 15 metros y sólo resultaron heridos leves. Se depone a Fernando y se nombra príncipe a Federico V, elector del Palatinado y paladín protestante.
  • Fernando II accede a Emperador y comienzan los combates. En las huestes de católicas medra un aventurero protestante y gigoló (se casó con una rica y noble anciana de la que heredó su primera fortuna) que se convierte al catolicismo y crea de su bolsillo un ejercito que pone al servicio de Fernando. El conde de Tilly (conocido como el carnicero de Madeburgo) que vence a los protestantes en la batalla de la Montaña Blanca cerca de Praga. La represión de los protestantes  protestante fue bastante severa. Los protestantes vencieron después a Tilly (severas represalias contra los católicos) pero después fueron de derrota en derrota. Esta primera fase quedó con paso del Palatinado a manos de un elector católico. En esta fase, que finalizo en 1624, los ejércitos españoles pelearon en el Palatinado que estaba en manos de Federico, un príncipe protestante
  • En aquel momento los Habsburgo católicos se hacían fuertes en tierras  alemanas y Jean du Plesis (el Cardenal Richelieu) valido de Luis XIII veía a Francia entre dos fuegos pues tenía Habsburgos aliados por detrás (España) y por delante (Alemania). A Cristian IV, rey de Dinamarca y Noruega tampoco le gustaba mucho el talante expansionista de Fernando II. Piénsese que este emperador del Sacro Imperio quería hacer hereditario un Imperio cuyos electores o príncipes de los diferentes estados o ciudades siempre habían elegido a los Emperadores entre uno de ellos. Pero eran los tiempos del absolutismo y Fernando quería ser también un rey sol alemán. Por otra parte el propio Cristian  veía la ocasión de ampliar sus posesiones en Europa continental ayudando a sus correligionarios protestantes alemanes.

LA FASE DANESA (1623-1629)

  • En sus peleas contra los protestantes Fernando invade un ducado danés, y Cristian IV, con ayuda de un ejercito de protestantes alemanes invade Sajonia y va de triunfo y de saqueo en saqueo en triunfo durante un año. Allí se tiene que enfrentar a Alfred von Wallenstein y su ejercito de mercenarios.
  • En Dassau los daneses sufren su primera derrota. Entre Wallenstein y Tilly los Imperiales ocupan todo el norte de la actual Alemania con un horroroso saqueo y masacre de las poblaciones protestantes alemanas.
  • En 1629, Cristian IV, recluido en la península de Jutlandia acepta el armisticio  (la Paz de Lübeck) y pierde todas sus posesiones en el norte de Europa salvo la actual Dinamarca.  Fernando promulga el Edicto de Restitución con el que se  devolvía a los católicos los bienes expropiados por los protestantes desde la paz de Augsburgo.
  • Fernando II adquiere un enorme poder territorial y militar y cuenta además con un poderoso ejército en el que sirven masivamente combatientes españoles. Este poder es una verdadera amenaza para Francia en opinión de Richelieu pero los graves conflictos internos de las rebeliones burguesas y campesinas en Francia le impiden tomar parte directamente por lo que convence a Gustavo II Adolfo de Suecia, ya presionado por los luteranos alemanes para que tome cartas en el asunto. Gustavo,  destruido el poderío danés vio que el momento era bueno para dominar el  Comercio del Báltico tan importante para el trigo y la madera.

LA FASE SUECA 1630-1635.

  • Gustavo invade la Pomerania (norte de Alemania). Tilly que había tomado el mando de las tropas católicas lanza una contraofensiva y sitia, toma y masacra a la población de Magdeburgo, de parte de los protestantes.
  • Multiples batallas y saqueos de ciudades tienen lugar en los siguientes cinco años. En ellos Gustavo (uno de los pocos monarcas que tomaban las armas a la cabezade sus tropas, muere a causa de heridas de guerra. También muere  Tilly y a Wallenstein que se ofrece en secreto a Gustavo para cambiar de chaqueta lo manda asesinar Fernando por unos dragones ingleses. Otros dicen que lo que quería era firmar la paz, lo cierto es que murió de una lanzada como las muchas que había dado a sus enemigos. La última batalla fue en Nördlingen donde la coalición católica hispano-alemana prácticamente aniquiló al ejército protestante. Se tuvo que firmar la paz de Praga (Cristina de Suecia tenía 10 años y firmo por ella el valido Oxesteierna). Los sajones protestantes lograron alguna concesión. Los Habsburgo  mantenían una supremacía que Richelieu no podía consentir.

LA FASE FRANCESA. 1635-1648.

  • Las razones religiosas habían quedado en el olvido si es que alguna vez tuvieron importancia y fueron tan sólo un pretexto para que los monarcas y sus camarillas de aristócratas y burgueses enriquecidos trataran de establecer su supremacía comercial en Europa. Fue Francia la que declaró la guerra a España aliada con los Habsburgo católicos alemanes. Francia se alió con Suecia, los príncipes protestantes alemanes, los Cantones Suizos, Holanda y algunos Estados Italianos. Inglaterra también participó con financiación.
  • De nuevo batallas, ciudades asoladas y masacres masivas. Esta vez los condes de Turena y Condé vencieron a los imperiales  y les tocó a las ciudades católicas alemanas sufrir las aniquilaciones bélicas. Fernando II muere y es sucedido por Fernando III. Los imperiales van de derrota en derrota. Solo cuando los turcos están  a las puertas de Viena cogiendo al bohemio Fernando III entre dos fuegos este monarca se decide a capitular. Las conversaciones tuvieron lugar en la región de Westfalia  que separa Alemania de los Pises Bajos.

PAZ DE WESTFALIALas conversaciones de paz se iniciaron en 1645 pero la Paz no se firmó hasta tres años más tarde en 1648. Durante todas las conversaciones los delegados se comportaban de acuerdo a las noticias recibidas desde los frentes.Las negociaciones las realizaron los Imperiales en dos ciudades: Müsnter con los franceses y Ösnabruk con los suecos. Los acuerdos principales fueron.

  • Holanda España. Holanda obtuvo una completa independencia, que en realidad venía teniendo de ipso desde Felipe II, pero permitió a los españoles seguir dominando Flandes (la actual Bélgica) ya que prefería tener como vecinos a unos españoles debilitados y aislados de su país que a los franceses cuyo canciller Mazarino tenía claras ínfulas expansionistas. (más vale lo malo conocido..., se conoce que dirían).
  • Francia España siguieron guerreando hasta 1659 en que se estableció del tratado de la Paz de los Pirineos. Francia consiguió territorios  junto al Rin, en el noroeste de alemania y la Alsacia asi como en el Piamonte. Esta ampliación de sus fronteras aislo a los Habsburgo españoles de los alemanes que  dominaban parte de lo que actualmente es la Austria actual.Además su posesión de algunos territorios en Alermania le daba derecho a participar en la Dieta de elección del emperador.
  • Suecia Alemania.  Suecia obtuvo territorios en el norte de Alemania (La Pomerania) y otros puertos y ciudades q le daban el control del Báltico.
  • Los príncipes alemanes protestantes. Obtuvieron el derecho de soberanía sobre sus territorios a cambio de no aliarse con España. El mejor colocado quedo el elector de Brandeburgo que establecería las bases para el nacimiento de una nueva potencia europea: Prusia que sería enemigo secular d los franceses ¡Hay si lo llega a saber Mazarino!
  • Suiza. Se reconoció la Independencia de los Cantones Suizos.
  • La secuela de la Paz de Westfalia fue la Paz de los Pirineos entre Francia y España. En ella se cedió parte de Cataluña  a cambio de permanecer en Flandes. España cedió parte de sus posesiones en el nordeste francoaleman como Luxemburgo y Rocroi (de infausta memoria para los tercios españoles)... Pero la claúsula de mayor importancia fue el matrimonio pactado de Luis XIV con la hija de Felipe IV, Maria Teresa, a la que no dejo de ponerle los cuernos ni en su lecho de muerte pero que abrió las puertas a los borbones que desde entonces andan campando por el trono español.

El mapa de Europa después de Westfalia quedo poco más o menos como un mosaico de países  con un gobierno fundamentalmente laico entre los que se consolidaban como potencias estables en ascenso Francia, Alemania, Austria, Rusia y sobre todo Inglatarra que con un comercio amplio, una armada potente y no desgastada en las guerras de los 30 años y una monarquía parlamentaria estable apuntaba como una de las primeras potencias. España comenzaba una decadencia que no pararía ya y Polonia asediada por alemanes y Rusos se convirtió en un país a punto de desaparecer. El imperio Turco iba a abandonar definitivamente su crecimiento hacia occidente. Italia aún no existía estando fraccionada en un puñado de estados y con todo el sur en manos de los españoles.

UNIDAD DIDÁCTICA III. 4. LA CULTURA DEL BARROCO.El término barroco pude derivar del portugués “barocco” o el castellano “barrueco” con el que se designa a las perlas irregulares. Hay que distinguir lo que se puede llamar “La cultura en el Barroco” o sea los fenómenos culturales del siglo XVII y el llamado arte barroco que como veremos tiene unas especiales connotaciones estéticas y unos determinados y concretos objetivos. Todas las manifestaciones culturales del estilo barroco se prolongan hasta bien entrado el siglo XVIII en el que el barroco toma el nombre de rococó que no es más que un barroco exagerado.

LA FILOSOFÍA.

  • El nacimiento del Racionalismo. Los pensadores empezaron a dejar a un lado a la providencia divina como causa y objeto de todo estudio y, despojándose de toda mística volvieron a dejar al hombre sólo y con sus propios medios para responder a las preguntas básicas acerca de la divinidad,  del destino del hombre y de la adquisición del conocimiento y su empleo en el pleno desarrollo de las actividades humanas. Comenzaba el largo camino del Racionalismo cuyos dos paladines pensaban y escribían a un lado y otro del canal de la Mancha: Rene Descartes en Holanda que con su método científico de la duda metódica empezó a volver a enseñar a pensar a los europeos, y digo volvió por que ya lo hicieron griegos y romanos (aunque era francés tubo que emigrar al norte para poder escribir y publicar libremente) y Francis Bacon en Inglaterra padre del empirismo y defensor del método científico y la experimentación. (No hay que confundir con el Roger Bacon del siglo XIII que, aunque franciscano ya estableció los principios de la observación de la naturaleza y la experimentación como fuente del conocimiento y eso le valió cárcel de los papas)
  • El método como paradigma. Los descubrimientos científicos del Renacimiento sobre todo en física dejaron a los intelectuales barrocos con la sensación de que la teología no podía explicarlo todo. Rene Descartes opto por la solución de la duda metódica, pensando que solo la razón era la esencia del ser humano como tal. Su concepción del universo era puramente mecanicista, el movimiento era el proceso de todos los procesos físicos (qué razón le ha dado  ahora la física cuántica y la termodinámica). Dios como causa de las cosas quedaba al lado. Por eso el cartesianismo fue condenado como una forma de ateísmo y sus libros arrojados al “Índice”.
  • Spinoza y Malebranche seguidores de Descartes. Spinoza sigue el método matemático y geométrico cartesiano para especular que sólo hay una sustancia única que comprendería todo el universo y que sería asimilado a Dios (deus sive natura : dios, o sea la naturaleza) y todo lo demás serían diferentes atributos de esa sustancia. Todo los entes a cualquier nivel tenderían a una perserverancia en el ser. Los hombres serían así hacedores de su propio destino junto con el resto de los demás elementos del universo. Pensar que se ha demostrado que la misma partícula viral de ADN surgida hace 3.500 millones de años en el fondo de los mares terráqueos puede estar surcando como un retrotrasposón por mi genoma me hace pensar lo feliz que sería Spinoza conociendo esto. Por cierto Spinoza era descendiente de judíos españoles expulsados de España que tomaron el nombre de su pueblo: Espinosa de los Monteros. Malebranch limó un poco la teoría de Descartes y dijo que aunque todo se movía por sus propios medios incluido el hombre el que había dado el primer empujón a toda esta danza había sido Dios.
  • El empirismo ingles. Secuela del pensamiento racionalista de Francis Bacon fue desarrollado hasta sus últimas consecuencias sociopolíticas por John Locke al que podríamos llamar el padre de la tolerancia. En su Tratado sobre el entendimiento humano escribió que la mente del hombre estaba en el niño como una página en blanco y que todo conocimiento proviene de la experiencia (aquí chocó con Leibniz y sus ideas innatas puestas por Dios en la mente de los hombres). Más tarde escribiría su famosa “carta sobre la tolerancia” en la que estableía las ventajas del parlamentarismo y la tolerancia de la diversidad. (aquí chocó con Hobbes padre intelectual del absolutismo con  su “homo homini lupus”, el hombre es un lobo para el hombre y por lo tanto se necesita de mano dura. Locke piensa que todos los hombres nacen iguales y con unos derechos naturales. Toda relación entre los hombres ha de basarse en contratos con aceptación mutua y no hay felicidad sin libertad. El gobierno está para regular y defender los derechos y libertades de los hombres. Se le puede considerar el padre del liberalismo democrático tambien esbozado en su última parte, no concluida, por Spinoza en su Tratado teológico-político.

Tanto Descartes como Locke iban a establecer las bases de un racionalismo que conduciría al liberalismo cultural de la ilustración en el siglo XVIII.

LA LITERATURA.

  • España y su siglo de Oro. Durante todo el siglo XVII surgen geniales literatos fruto del auge universitario en el que se enseñaban las humanidades entre las que se contaba el estudio de las lenguas y cultura clásica greco-latina y un dominio de la lengua con el estudio de la gramática y la retórica. Por otra parte la imprenta desarrollada en el siglo pasado hacía accesible todo tipo de literaturas especialmente a determinados sectores digamos ociosos de las clases burguesas. Cervantes fue soldado y después funcionario ( y además corrupto aunque fuera para salvar de la ruina a su padre cirujano en quiebra y a sus hermanas putas, la llamadas en Valladolid “las cervantas”), Lope fue soldado y después cura, Calderón y Tirso y Góngora sacerdotes y Quevedo aristócrata y diplomático. Cervantes crea la novela moderna y en su Quijote alcanza cotas narrativas quizásólo igualadas por Galdós. Las penurias y dificultades de las clases menesterosas están descritas con humor y resignación en la Novela Picaresca (El Buscón de Quevedo, El Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, El Lazarillo de Tormes, obra anónima)
  • El teatro en verso alcanza sus cotas más altas con Lope de Vega, Calderón de la Barca, y Tirso de Molina. La factura de los versos es casi perfecta y el ritmo y musicalidad de las obras impecables. Sus contenidos se muestran respetuosos y casi sumisos a la nueva religiosidad de la Contrarreforma y al absolutismo monárquico a pesar de que los últimos austrias no sólo habían metido al país en una serie de guerras estériles y fracasadas sino que su conducta moral no era precisamente un dechado de perfección (se dice que Felipe IV, no tan “pasmao” como le pinta Torrente Ballester, llegó a tener más de 40 hijos naturales). Hay que decir que si en sus obras hubieran atacado  a la monarquía o los principios tridentinos, ni su teatro se hubiera representado ni sus libros publicado. Y es que lo que nos ha quedado de la historia no refleja el pensamiento de los creadores sino el grado de tolerancia de los detentadores del poder. Su talante humanista, que lo tenían, hay que leerlo entre líneas con sus invectivas al clero y la nobleza corruptas (Fuenteovejuna, la poesía satirica de Quevedo, o el discurso de Don Quijote a los cabreros y el capítulo de los galeones).
  • El teatro en Fracia e inglaterra. El siglo XVII es sin duda el tiempo dl teatro, que no solo se desarolla en España sino en Francia, un poco más tarde que en España, a partir de 1630 con Corneille y su Cid, Moliere y y sus comedias satíricas (El enfermo imaginario, El avaro, El enfermo imaginario, El Tartufo, Don Juan etc) en las que moraliza satíricamente sobre las más oscuras debilidades humanas. Pero sobre todo Jean Racine, formado educado en los principios jansenistas (puritanos, austeros y providencialistas) de Port Royal (lo veremos en el último capítulo de la religiosidad barroca), pero con obras de gran lirismo que retratan el conflicto entre pasión y voluntad, la lucha del instinto y la racionalidad. Sus obras principales, casi todas de inspiración en los clásicos fueron Fedra, Mitrídates, Berenice, Andrómaca etc. En Inglaterra se erigió majestuosa la figura de William Shakespeare del que sólo se puede decir que todas las posibles pasiones humanas, todos los conflictos anímicos y sociales pasaron por su obra mostrados al desnudo pero con una belleza plástica donde la metáfora alcanza sus más altas cotas expresivas. Romeo y Julieta, El mercader de Venecia, Otelo, El rey Lear, Machbet, Hamlet etc., aparte de sus tragedias historicas sobre los reyes ingleses Ricardos y Enriques. Otros dramaturgos ingleses como Marlowe y Ben  Jonson quedaron eclipsados en el tiempo por la grandeza de ese buen burgués inglés de Stratford-upon-Avon que pasada su juventud y madurez en delirante creatividad literaria y desenfreno sensual en Londres (los 100 sonetos de amor parece que fueron dedicados a un joven (¿el conde de Southampton?) y a una dama) volvió a su pueblo para vivir sus últimos años junto a su santa esposa a los 52 años, decrépito y casi olvidado de todos.

LA MÚSICA Y EL NACIMIENTO DE LA ÓPERA. Paralelamente al teatro nace la música barroca en la que la profusión instrumental y vocal están al servicio de una expresión armoniosa y melódica pero explorando todos los rangos de la artificiosidad y el virtuosismo. La música barroca se iba a desarrollar en sus más altas cimas en la primera mitad del siglo XVIII.  Nace la Ópera en Italia de la mano de Claudio Monteverdi que compuso en Venecia con sus Madrigales y su Orfeo y Coronación de Popea al margen de algunas otras óperas como su discípulo Cavalli. La escuela napolitana de Alessandro Scarlati tomó el relevo a los venecianos. En Francia destaca Jean Batiste Lully que al servicio de Luis XIV hará una ópera para cortesanos llena de artificio y espectáculo en el que abundaban los grandes efectos escénicos y el ballet. Sus operas: Atys, Amadis de Gaula, y Acis y Galatea. En muchas de estas óperas se ensalzaba la figura del rey que se comparaba con grandes héroes mitológicos. Bueno, en realidad era el rey quien pagaba, y Lully, un ambicioso que de mísero emigrante italiano, bailarín de ballet en la corte de Luis XIV, se convirtió en noble.En Inglatarra, antes que el panorama operístico fuera avasalladoramente ocupado por Haendel en el siglo siguiente comenzó su carrera Henry Purcell con su extraordinario Dido y Eneas (el ária de la muerte de Dido es una de las páginas más bellas de la música vocal femenina).

El arte plástico barroco al servicio del espectáculo religioso y civil.

El arte plástico llamado barroco se caracteriza por una exuberante ornamentación y una finalidad escénica y teatral diseñada para servir de vehículo expresivo a las ideas religiosas de la contrarreforma (escultura y pintura) y a la demostración palpable del absolutismo monárquico (urbanismo y arquitectura). Es un arte emocional, exaltado, dramático y naturalista, hecho para llamar la atención y emocionar a sus usuarios visuales, para apabullar al contemplador con sus grandeza y esplendor como se puede observar dándose un paseo por dentro de la basílica de San Pedro con las espectaculares esculturas de los papas y la apabullante columnata salomónica del baldaquino de Bernini.

LA ARQUITECTURA Y EL URBANISMO BARROCOS EN LA EUROPA MERIDIONAL.

  • El urbanismo. Se caracteriza por el diseño de grandes espacios donde representar el fasto y el poder de las instancias políticas (las monarquías absolutas), y  espectáculos religiosos como las procesiones y los Autos de Fe, esto es la quema de herejes, brujas, y otros disidentes. Algunos ejemplos son las grandes plazas mayores como la de Madrid que se comenzó en 1616. La plaza Mayor de Salamanca comenzada por Felipe V a principios del XVIII. La plaza Real de Paris donde se celebraban los fastuosos carruseles con motivo de bodas, nacimientos o muertes de reyes, príncipes y princesas. La columnata de la plaza de San Pedro en Roma de Bernini es otro ejemplo del espacio escénico barroco que ha continuado hasta nuestros días ya que toda la escenografía y el vestuario proceden de las fastuosas épocas renacentistas y barrocas.
  • La arquitectura barroca. Fue un fenómeno esencialmente meridional que afectó a Italia y España. Se caracteriza por: Utilización de columnas en las fachadas en las que los planos se curvan a veces y la geométrica simetría renacentista se quiebra en entrantes y salientes que producen una sensación de espacio donde juegan luces y sombras Sirva como ejemplo la iglesia de las cuatro fuent6es de Borromini en Roma. Los espacios interiores, amplios y despejados para facilitar la representación de actos litúrgicos de efecto teatral, se adornan profusamente con pinturas al fresco y  ormamentación floral y vegetal que a veces es recargada como en el churrigueresco español o en el baldaquino de la basílica de San Pedro con sus columnas salomónicas (Bernini) y la columnata de la plaza llena de estatuas barrocas donde flotan los ropajes de las estatuas que se retuercen en escorzos sobrecogedores (también Bernini).

LA ESCULTURA BARROCA. El perfeccionismo renacentista donde reinaba la idealización y la belleza serena se transforma en una tempestad de movimientos, gestos y escorzos corporales  donde por efecto de la complejidad de las formas se consigue una especie de claroscuro escultórico de luces y sombras. El paladín del barroco italiano es Gian Lorenzo Bernini cuyo David espasmódico contrasta con el armonioso David de Miguel Angel. Otras obras de este polifacético escultor son el éxtasis de Santa Teresa o la fuente de la Piazza Navona.

LA PINTURA BARROCA. En Italia surge el mágico perfeccionismo de Caravaggio con sus  juegos de luces y sombras. Ya no se pinta con la precisión renacentista y se buscan los efectos pictóricos con una gran economía de pinceladas. Los Gentischi, padre e hija, Horacio y Artemisa, pintan en el seiscientos una pintura barroco de gran efectismo. La España Barroca es dominada por Velázquez, que no sólo no idealiza sus personajes sino que se complace en mostrar la abundante muchedumbre mendicante de su tiempo no solo en cuadros costumbristas como “El aguador de Sevilla” o la “vieja friendo huevos” sino en sus cuadros mitológicos como el “Baco” o su “Vulcano” donde en el papel de dioses y héroes se pueden ver los desnutridos mendigos de Madrid. También Murillo pintó putas y mendigos cuando no hacia “purísimas” de encargo.  Ribera llevó el claroscuro, o el tenebrismo, hasta el límite, con un espantable naturalismo donde se viven de forma ardiente los sentimientos de los atormentados santos y mártires. En Valdés Leal el tenebrismo contrareformista de exaltación del miedo a la muerte estaría bien servido.

LA PINTURA FLAMENCA Y HOLANDESA DEL XVII, UN ARTE PARA BURGUESES. La figura central es Rembrant que ya no retrató mitos y  venus de simbólica belleza sino a si mismo y a su mujer un sin fin de veces con un realismo que no daba lugar a la idealización. También pintó a los burgueses de su tiempo pues en los países protestantes, al estar prohibida la imaginería religiosa los ricos decoraban sus casas con pinturas costumbristas o bíblicas de un claro sabor profano. Veermer quiso pintar una luz de la que Holanda carecía la mayor parte del año y lo consiguió pues parece que sus reales personajes domésticos flotan en la dorada luz que tan de tarde en tarde entraba por la ventana de su estudio en Delft. La vida cotidiana de Los Paises Bajos fue también retratada en deliciosas miniaturas por Adrian van Ostade, Jan Steen, Gabriel Metsu, y Gerrit ter Borch.

Fue sin embargo Rubens quien llevó el barroco a un límite expresivo que anunciaba el futuro rococo. Mujeres de formas exuberantes, su fondona mujer le sirvió de modelo en las gracias (es la gacia del centro) contrastan con las idealizadas venus y damas renacentistas. Nadie se esta quieto en sus cuadros, ni el color, ni el viento, ni los gestos, ni las extremidades. Hombre de vagarosa e interesante vida que anduvo pintando incesantemente por Italia España y Bélgica y al que el arte debe que fuera el mentor de Velazquen ante Felipe IV.

UNIDAD DIDÁCTICA IV.5. CIENCIA Y TÉCNICA.

Durante el medioevo hubo muy pocos avances científicos que no estuvieran matizados por las explicaciones teológicas del mundo. En el Renacimiento, con el surgimiento del individualismo, la separación entre lo laico y lo religioso comenzó a suceder. Sin embargo las muchas Universidades que se fundaron estuvieron bajo el control de la Iglesia en su mayoría y se dedicaron principalmente al estudio de las humanidades.

ANTECEDENTES. Fue en el siglo XVII donde el laicismo comienza a tomar carta de naturaleza sobre todo en las sociedades donde se desarrolló la Reforma. Como ya hemos visto en la Unidad anterior fueron dos pensadores los que abrieron las puertas al desarrollo del racionalismo científico. Los padres intelectuales del racionalismo científico fueron:

  • Francis Bacon en Inglaterra que en su Novum Organum estableció las bases para la investigación científica con el método inductivo: análisis de los hechos particulares para llegar leyes que se cumplieran de modo reiterativo.
  • Galileo Galilei, que al margen de sus observaciones astronómicas que corroboraban el sistema copernicano y que le valieron juicios sumarísimos por la Iglesia, estableció que había que partir de una hipótesis, comprobar esta por medio de la experimentación y  formularla después de un modo matemático para que fuera una ley de aplicación universal.
  • Sin embargo fue René Descartes, de origen francés, pero pensando, escribiendo y trabajando en Las Provincias Unidas después de su participación como soldado en la guerra de los 30 años, quien describió un método científico de abordar el conocimiento, Sus principios fueron: duda metódica; dividr las didiculatades en tantas partes como se pueda para resolver estas pardes de un modo aislao;estudiar los objetos más simples y ascender en grados hacia el conocimiento de lo complejo. Todo debía estar regido por tres evidencias: la propia existencia (dudo, luego soy), el mundo exterior es según se le percibe, el mundo podía ser analizado de un modo matemático. El cartesianismo tuvo una gran influencia sobre el pensamiento europeo.

AVANCES CIENTÍFICOS.

  • La óptica. Se desarrolló tanto teóricamente como técnicamente perfeccionándose los telescopios y descubriéndose el microscopio (Antón von Leeuwenhoek).
  • Astronomía. Las hipótesis copernicanas de que la tierra no era el centro del universo, condenadas por la Iglesia católica y sus libros incluidos en el Índice, fueron comprobadas por Kepler que estableció las órbitas elípticas de los planetas y más tarde por GalileoGiordano Bruno estableció la infinitud del Universo y eso le costo la hoguera en Roma en “Il campo dei fiori”, el mercado de las flores donde ahora tiene su estatua.
  • Matemática. Hubo una verdadera revolución  de la mano de Descartes, Fermat y Pascal establecieron el cálculo de probabilidades, Napier, fue el creador de los logaritmos. Leibniz y Newton establecieron las bases del cálculo infinitesimal.
  • Física. Sir Isaac Newton estableció de un modo matemático la ley de gravitación universal y se atrevió a medir la masa de la tierra y del sol. Robert Boyle hizo grandes estudios sobre el vacío y las bombas neumáticas y Torricelli estableció las bases de la hidrodinámica. Huygens, siguiendo los estudios de Galileo sobre el isocronismo del péndulo estableció las bases para el cronómetro de péndulo que revolucionó la relojería.
  • Biología. El microscopio dio lugar al estudio del microcosmos. Microscopistas de excelencia que descubrieron multitud de orgánulos animales y vegetales fueron Malpighi que entre otras cosas descubrió los órganos de la sensibilidad cutánea, Jean Pecquet y su famosa cisterna linfática. Francisco Redi que junto con Malpighi analizó las células generatrices y acabó con las teorías (tonterías) de la generación espontánea. Harvey descubrió la circulación de la sangre y su doble circuito pulmonar y sistémico dándole la razón a las hipótesis especulativas, no experimentales de Miguel Servet. Curioso es como Ricard Lower descubrió que había una sangre venosa y una arterial que confirmaban los estudios anatómicos de Harvey. Como buen cirujano el andaba preocupado de cómo transfundir sangre en caso de grandes hemorragias y su amigo Cristopher Wren, el arquitecto de la St Paul cathedral en Londres le dio la idea de encajar varios cálamos de pluma de ave para obtener un tubo. El perro de Lower tubo un accidente y se desangró. Lower  hizo el largo tubo de Wren conectó un extremo en la carótida de un perro callejero y otro extremo en la vena yugular del suyo. La transfusión se hizo con éxito y el perro sobrevivió. Lower observó que la sangre de la vena era oscura y la de la arteria roja confirmando las hipótesis de Harvey que también era amigo suyo. Los estudios de Valsio en el siglo anterior se continuaron estableciéndose  anfiteatros anatómicos para el estudio de la anatomía del cadáver.
  • La institucionalización de la ciencia. En las Universidades donde sólo se enseñaban las humanidades se añadieron cátedras de anatomía y medicina como la de Padua donde estudió Harvey, catedras de matemáticas como la de Leiden y Utrecht, de química como la de Marburgo y de todas las materias de la ciencia y biología como en Cambridge y Oxford. Se crearon Academias e Institutos científicos como  la Academia dei Lincei en Roma donde enseñó Galileo, La Acedemia dei Cimento en Florencia patroneada por los Medicis donde enseñó Torricelli, La Royal Ademie des Sciences en Paris fundada por Colbert el ministro de casi todo de Luis XIV y la Royal Siciety en Londres . Asimismo se fundaron Observatorios astronómicos como los de Greenwich y Paris. Los mecenazgos de nobles y patricios antes dedicados a promocionar sólo las artes plásticas destinaron sus fondos a promover estudios técnicos y científicos.

“La desacralización del universo físico” (hay que reconocer que Tenenti estuvo sembrado al elaborar esta sentencia), supuso el fin del antropocentrismo que había condicionado el pensamiento europeo sido promicionado por la Iglesia Católica. El Racionalismo barroco abriría las puertas  al desarrollo del espíritu ilustrado del siglo XVIII. 

IV.6. LAS NUEVAS FORMAS RELIGIOSAS. LA EXPANSION DE LAS DOS REFORMAS La escisión del cristianismo europeo durante la Reforma del siglo XVI dejo dividida Europa  dos sectores ya irrecoinciliables: los paises afines el catolicismo papal romano que quedo acantonado en la Europa Meridional (España, Portugal, Francia e Italia, junto con algún cantón suizo, Austria y Polonia); y los países septentrionales que profesaron diversas formas cristianas de Protestantismo.

La guerra de los treinta años exacerbó estas diferencias durante el siglo XVII  en que se derramo una buena cantidad de sangre en el nombre de Dios.

Tanto en el bando católico-romano como en el protestante hubo movimientos de exaltación extremista de ambas maneras de ver el cristianismo que dieron lugar a los movimientos de Contrarreforma dirigido por los Jesuitas y diversas formas de extremismo protestante como el puritanismo anglicano o el pietismo calvinista que fueron una especie de un sostenella y no emendalla por parte de ambos bandos. Todos competían por ser más papistas que el papa o más calvinistas que Calvino. Estos movimientos produjeron nuevas escisiones en ambos bandos no todas ellas solucionadas de un modo pacífico.

Cuando protestantes y católicos se cansaron de matarse entre ellos se dedicaron a la caza y quema de brujas que fue una actividad intensa que proporcionó humeantes espectáculos para diversión del personal ya que la quema de brujas se hacía en público y  con gran parafernalia decorativa y teatral. Es curioso que tuvieran que ser lo Ilustrados y los Racionalistas del siglo XVIII  los que pusieran fin a tanta sarracina en la mayor parte de Europa y sus colonias. A partir de entonces ya casi sólo se mató por dinero y poder como se viene haciendo hasta la fecha aunque no escaseen las contiendas con trasfondo religioso, véanse el 11S, 11M y sus secuelas.

La mayoría de los movimientos espiritualistas del siglo XVII tanto en el campo protestante como en el católico se basaron en la paradoja existente entre Predestinación (emanada del poder absoluto de Dios) y el Libre Albedrío de los hombres. Las facciones que propugnaron (y propugnan) el libre albedrío son más liberales y tolerantes (si el hombre nace en pecado y puede pecar, también es libre de arrepentirse y conseguir la gracia por las buenas obras y la practica fervorosa de los sacramentos. Los seguidores de una Predestinación a ultranza creen que Dios decide quien se salva y quien no. Solo cabe esperar a su sagrado designio viviendo en absoluta e inexcusable bondad y rogando día y noche que el arbitrio divino vuelva el pulgar hacia arriba a la hora de nuestra muerte.

LA CONTRARREFORMA Y SUS EXTREMISMOS.

  • A la sombra de la Contrarreforma se crearon múltiples órdenes religiosas como La Salle, El Carmelo, Las Hermanas de la Caridad de San Vicente Paul, Las ursulinas, La orden de la Visitación de San Francisco de Sales etc. La incorporación femenina a los frailes fue un hecho particular de esta centuria. Estas órdenes se encargaron de controlar la mendicidad y la enfermedad de los marginados construyendo hospitales y albergues, y sobre todo de controlar la enseñanza como harían fundamentalmente los Jesuitas. El planteamiento religioso  era estimular la oración, la caridad , el ascetismo y la austeridad, defendiendo el libre albedrío del hombre y el poder infinito de la gracia divina.
  • Los jesuitas. Crecieron ostensiblemente durante este siglo con la fundación de numerosos colegios y universidades en ambas partes del Atlántico católico. Contribuyeron a “recatolizar” las áreas protestantes centroeuropeas . De hecho el número de adeptos al luteranismo disminuyo considerablemente durante la primera mitad del siglo XVII. Realizaron una gran actividad misionera con fundación de escuelas y asentamientos en la América española y portuguesa. Tambien tuvieron influencia en extremo oriente.  Participaron en los círculos de poder y sus universidades fueron usadas por los hijos de nobles y burgueses. Tambien actuaron los jesuitas como asesores y confesores de reyes y nobles poderosos. Su principio religioso era la teología de la gracia. Todo se podía perdonar por el poder  de la gracia divina como expresaba el jesuita padre Luis de Molina. Esta permisividad moral dio lugar a una cierta relajación de costumbres contra la que se rebelaron los Jansenistas franceses. El choque entre Jansenistas y Jesuitas ha sido expresado magistralmente en un duelo a espada en la película “La vía Láctea” de Luis Buñuel que explora irónicamente los “gozos y las sombras” del cristianismo europeo.
  • El jansenismo.  Cornelius Jansen Obispo de Ypres (Bélgica) se opuso al molinosismo. La gracia solo se concedía a los que practicaran un ascetismo espiritual extremo y permanente. Como se ve bien cerca estaba del calvinismo. El Jansenismo  fue una especie de  rigorismo católico extremista. La religiosidad no consistía en practicar la liturgia y los ritos sacramentales sino en una vida  ascética y de profunda espiritualidad. El poder, el fasto, la lujuria y la ambición eran barreras infranqueables para la gracia divina. El jansenismo se desarrolló en Francia, sobre todo en Port Royal una abadía al norte de Paris llena de religiosas fanáticas dirigidas por Saint Cyran  primero (encarcelado por Richelieu, no se podían decir las cosas que decían los jansenistas  en la corte de los Luises franceses). A Saint-Cyran le sucedió Antoine Arnauld verdadero azote de inmorales cuya doctrina prendió en muchos burgueses y nobles marginados del poder después de la guerra de los 30 años. Inocencio X (el que tan bien retrató Velásquez) condeno el libro de Jansen “Augustinus” y sus cinco proposiciones extraídas de él por los teólogos de la Sorbona en las que venía a decirse que es necesaria la gracia para salvarse y esta gracia la concedía Dios a los predestinados que no podían cumplir con algunos mandamientos sino por la gracia divina (más cerca del calvinismo no se podía estar). Uno de los defensores de Port Royal fue Blas Pascal. Luis XIV, escamado con las revueltas de la Fronda, veía que el jansenismo le iba a llevar otra revuelta a Versalles.  Luis XIV convenció al papa Clemente XI para que condenara el jansenismo de un modo definitivo. La cosa era que los jansenistas afirmaban que cumplían con la condena de Inocencio X simplemente con escuchar en respetuoso silencio dicha condena en público y esto no bastaba a Luis que al fin ordenó la demolición de Port Royal. El jansenismo sin embargo siguió perviviendo, se extendió fuera de Francia y fue una de las causas de la persecución de los Jesuitas en el siglo XVIII.

LOS EXTREMISMOS PROTESTANTES O LA REFORMA DE LA REFORMA Parecía que extremar el calvinismo era misión imposible. Pues no. Al parecer  los espiritualizados protestantes se relajaron en sus costumbres y muchos de ellos se pasaban a las filas católicas  (para 1650 los protestantes alemanes se habían reducido a la mitad) y surgieron reformadores de la reforma dentro de las filas de los reformados.

  • Las facciones del calvinismo. Surgieron dos corrientes a causa del dichoso problema de la predestinación: los arminianos liberales que la negaban y los gomaristas predestinistas tan extremos que afirmaban que nunca en vida sabría un hombre o mujer si podía salvarse. O sea que paciencia y barajar rezando sin parar. En el sínodo de Dordrecht se zanjo la cuestión quedando condenado el arminianismo.
  • El pietismo. Como reacción a este problema surgió una reacción ultraortodoxa predicada por Jacob Spener. Se volvió al estudio de la Biblia  cuyos más mínimos fragmentos eran le. La ascesis sería norma de vida ejerciéndose la moderación en el comer, el beber, el vestir (de joder mejor ni hablamos), rechzando el baile, el teatro, los bailes y cualquier otra actividad que distrajera al pietista de una continua y bíblica vida de anacoreta. El pietismo se dsarrollo en Alemania y después paso a América. En Inglaterra fue promocionado por George Fox, y de allí paso a las colonias americanas de la mano de William Penn donde los cuáqueros todavía colean anclados en un siglo XVII que para ellos sigue vigente en el vestir, comer, rezar etc. Pennsylvania  lleva el nombre de este podríamos llamar supersanto.
  • El puritanismo inglés. Fue un movimiento antiepiscopal. Pensaban los anglicanos puros que habían escapado a la burocracia y ostentación papal para caer en una Iglesia anglicana dirigida por los reyes pero que era todo una corte anglo-vaticana. (salimos de Málaga....). También los puritanos volvieron a la Biblia como única fuente de inspiración parea una vida de espiritualidad pura. Se atacó duramente el lujo, el juego, el teatro y todo tipo de diversiones que como su nombre indica entretenían al personal haciéndole olvidar que había que vivir en continua santidad para merecer una salvación que Dios ya había decidido. El puritanismo encontró una ferrea respuesta en el anglicanismo oficial que aceptaba el libre albedrío y rechazaba la predestinación. La cabeza de Carlos II perdió a su propietario gracias en parte a los principios antimonárquicos de los puritanos. Con la restauración de los Estuardo, sus mayores enemigos, los puritanos ingleses que solo cuajaron en las colonias americanas. Restos del puritanismo pueden encontrarse en el metodismo y la religión evangélica.
  • Los socinianos. El italiano Socino rechazó la trinidad y el papel redentor de Cristo. El hombre podía obtener su salvación con su libre albedrío (si soy lkibre para pecar, lo soy también para arrepentirme). Se establecieron los socinianos en algunas comunidades en Polonia y Transilvania. La contrarreforma los echó de allí y se esparcieron por Europa.

LA CAZA DE BRUJAS.La creencia en que determinados hombres, pero sobre todo mujeres tienen capacidad de hacer daño (magia negra) o lograr beneficios económicos o amorosos (magia blanca) ha estado presente en todos los pueblos. Solo las civilizaciones cristianas han sido intransigentes hasta el asesinato con los llamados brujos especialmente desde el siglo XV hasta el XVII en que la caza de brujas fue el deporte favorito de inquisidores católicos y protestantes. La persecución se caracterizó por una extremada crueldad y  fue mucho más severa en el área protestante. Las persona procesadas por brujería eran mujeres en su mayoría. Estudios posteriores han mostrado que la mayoría eran viudas de la guerra de los 30 años que se hacían pasar por brujas para poder sobrevivir con sus beneficios.  También se demostró que la acusación de brujería se empleaba para deshacerse de una rival amorosa o económica por cuestiones de herencia. Se ha estimado en 100.000 el número de procesos por brujería. La película de Dreyer “Dies irae” narra con absoluta belleza y realismo uno de estos procesos en la Dinamarca calvinista. La bella heroína muere en a hoguera para no delatar a su amante, un clérigo calvinista joven con el que pone los cuernos a su marido otro clérigo viejo e impotente.

Los autos de fe donde se quemaban brujas y otros herejes se celebraban en plazas públicas y eran un espectáculo donde se expresaba el poder incontrovertible del clero. Mentes preclaras de talante liberal  como Miguel Servet y Giordano Bruno perdieron la vida en la hoguera, aquel condenado por Calvino y este por el papa de Roma. No hubo significativas diferencias entre católicos y protestantes en esto de quemar brujas. Aquí si hubo un edificante consenso.

A mediados dl siglo XVII  cesó en Europa la caza sistemática de brujas quizá porque los procedimientos judiciales fueran más estrictos en la comprobación de las pruebas. Se conoce que pocos pudieron probar fuera de toda duda razonable la cohabitación de una bruja con un súcubo.